mayo 20, 2025

Asamblea Clasista y no Asamblea Constituyente

La Asamblea Constituyente es una importante cuestión relacionada con el nivel de conciencia social y política, no solo del movimiento obrero y de masas, sino de las capas de la pequeña burguesía, en las condiciones particulares de cada país en un período concreto. 

Desde ya para abordarla contamos con los textos clásicos de Lenin (1903-1818), como los de Trotsky sobre la revolución china (1928-1932), sobre la situación en Italia y España en 1930-1931 o Francia en 1934.

Cuando las ilusiones y demandas de democratización son arraigadas y masivas, las consignas deben corresponder a dicha realidad. En tal caso una consigna básica, además de las consignas transicionales y de poder, es la de una Asamblea Constituyente Soberana. Pero ese no es el caso general de América Latina, donde tenemos toda una historia de experiencia con los regímenes seudo-democráticos desde el siglo pasado. La clase obrera y sus aliados la poseen.

Cuando las consignas democráticas se introducen sin un suficiente sustento en el nivel de conciencia y organicidad del movimiento de masas no contribuyen a movilizar revolucionariamente, sino al contrario, a desorientarlo de sus intereses históricos de poder, a mantenerlo subordinado a la política pequeñoburguesa institucional y al oportunismo de las burocracias.

Para comprenderlo es pertinente relacionar la cuestión de la Asamblea Constituyente con toda posibilidad de participación electoral. Como explicaba Lenin, los comunistas participan en elecciones para propagandizar su programa revolucionario y así convocar a los trabajadores a movilizarse por él. Pero participar adaptando sus demandas y su acción a una exigencia central de candidatear no es más que el viejo electoralismo reformista. De igual forma, las consignas democráticas deben justificarse por sí mismas y ser útiles a la movilización revolucionaria, no constituir frenos ni desvíos. Cuando el nivel de experiencia y conciencia de la vanguardia de la clase implican redoblar la lucha contra el Estado de la burguesía, introducir innecesariamente una consigna democrática como la Asamblea Constituyente en sustitución de las consignas de poder, es una capitulación. Las realidades en las que se hizo necesario agitar por una Asamblea Constituyente, como la sociedad china de casi un siglo atrás o el caso contemporáneo de Egipto, no corresponden a las actuales situaciones en América Latina.

Las situaciones pre-revolucionarias y revolucionarias nunca se presentan de forma continua. En países desarrollados aparecen cada ciertas décadas y en determinados países semi-coloniales con alguna recurrencia, como en Latinoamérica. El caso de Francia en los últimos años se hizo evidente, tanto como fueron los ascensos de masas y levantamientos ocurridos en Ecuador, Perú, Argentina, Venezuela, Bolivia, Honduras, Guatemala, Chile, Colombia..., desde hace veinticinco años, pero más aproximadamente desde el 2018. Este es el más fiel indicador del nivel de conciencia en sectores de las masas y del grado de maduración de su experiencia con la seudo-democracia capitalista. El recurso a la consigna de Asamblea Constituyente tiene que ver directamente con el régimen al que un determinado pueblo es sometido durante décadas y con su capacidad de respuesta, no con etapas pre-establecidas artificialmente en la lucha de clases y la permanente generación de señuelos ilusionantes, de espejismos democratizantes del mismo Estado Burgués, como han acostumbrado siempre las direcciones reformistas y sus programas, hoy pasados a un tipo de neoliberalismo moderado. Cuando la consigna de la Asamblea Constituyente se convierte en un "dogal al cuello del proletariado" (Trotsky), entonces es inaceptable.

La naturaleza episódica, táctica, de la consigna democrática de Asamblea Constituyente, en cambio, está explicada en el Programa de Transición; se trata de evaluar si la consigna es útil, necesaria, en determinado caso y momento, para ampliar la movilización por el derrocamiento el gobierno burgués, tomando en consideración las expectativas de sectores que, justamente, no pueden ser ganados solo con la agitación por un gobierno obrero y campesino. Esta es la circunstancia que hoy en día se hace cada vez menos frecuente en América Latina, porque la experiencia de las masas con el régimen seudo-democrático burgués es un proceso continuo que abarca décadas y de esta manera reduce grandemente sus ilusiones en el Estado de la clase explotadora, como revela el hartazgo generalizado en vastos sectores y el advenimiento de levantamientos.

Añadir, por otro lado, que quienes plantean adicionar el concepto "revolucionaria" a la consigna democrática de la Asamblea Constituyente modifican completamente su carácter, pues deja de cumplir el tradicional rol para situaciones en que las masas trabajadoras permanecen con muy altas expectativas democratizadoras, pasando a convertirse en parte de las tareas posteriores a la toma del poder; así la demanda no estaría asumiendo una función ni en el plano democrático ni en el revolucionario, como en este último caso significaría generar un organismo que luchase por el poder: una Asamblea Popular Nacional diríamos en el Perú, un organismo de poder proletario y no ya un órgano de la democracia burguesa, con lo que la consigna supera la naturaleza táctica y deviene en estratégica. Recordemos aquí la experiencia soviética: la Asamblea Constituyente demo-burguesa fue concebida e impulsada como una necesidad por los bolcheviques y luego disuelta al no adoptar una política revolucionaria, pero, sin embargo, una Constitución revolucionaria sí fue adoptada aquel mismo año 1918 por el V Congreso Panruso de los Soviets.

Revolución Permanente




mayo 19, 2025

Un nuevo endeudamiento con el FMI: El gobierno gana tiempo, mientras empeora la situación social (PCO - Argentina)

Como lo veníamos planteando desde La Causa Obrera, el nuevo endeudamiento con el FMI, era un hecho. Todo ese discurso que había que resistir el ajuste para que llovieran las inversiones, se estrelló contra el suelo. Aumentaron las tarifas, despidieron a miles de trabajadores estatales, se hicieron recortes en salud, educación, obras de infraestructura, con el único objetivo de que ganen los mismos grandes capitalistas de siempre, y eso va a ser así mientras gobiernen: peronistas, liberales, radicales o militares.

Con este nuevo acuerdo de alrededor de U$D 20.000 millones, junto con el aporte de otros organismos de crédito internacionales, el gobierno dice que duplicará las reservas brutas a U$D 50 000 millones. Sin dudas, sino hubiera sido por el préstamo, Caputo terminaba en una corrida cambiaria, algo parecido a cuando fue Ministro en el 2018. En aquellos años, el FMI había aprobado un préstamo de 57.000 millones de dólares al gobierno de Macri y donde la mayor parte de ese préstamo, terminó financiando una fuga de capitales.

Se calcula que, desde diciembre hasta el viernes 11 de abril, la sangría había sido alrededor de U$D 8000 millones para cubrirle la retirada a los especuladores financieros en el carry trade (bicicleta financiera), y el riesgo país había alcanzado los 720 puntos, cuando en enero había sido de 560. Como el riesgo país indica, a grandes rasgos, la disponibilidad del gran capital y el imperialismo para invertir o no, en un determinado país, la subida en las últimas semanas, expresaba la desconfianza con el gobierno. Por eso ya se sabía que el acuerdo se realizaría si había una devaluación.

Mientras se escatimaban recursos para cubrir los desastres generados por el cambio climático en Bahía Blanca (donde hubo decenas de muertos confirmados) el gobierno cubría la retirada de los grandes especuladores “amigotes” de Milei y Caputo. Sin ir más lejos, el viernes 11, el Banco Central vendió U$D 400 millones, ya sabiendo que se venía la depreciación del peso, indicando que es una nueva estafa, como la del criptogate-Libra. Es decir, que no solamente son unos reaccionarios anti-obreros que gobiernan para el gran capital financiero e imperialista, sino que son una manga de delincuentes que utilizan al Estado como botín de guerra: Milei, Karina, Caputo, Bausili (presidente del Banco Central), Sturzenegger, que se enriquecen a costa de los trabajadores, jubilados, estudiantes y pobres del pueblo argentino.

El gobierno pensaba que sus “héroes” los empresarios, lo iban a bancar para que llegara tranquilo a las elecciones, pero la situación política internacional, se hizo muy inestable luego de la asunción de Donald Trump. El nuevo gobierno yanky ha decidido redoblar la apuesta en el enfrentamiento con el imperialismo chino, por la hegemonía global. Es que, de alguna manera, el salvataje del FMI también fue una especie de disciplinamiento, le tiraron de “las riendas” para que no pretenda alejarse un milímetro de lo que quiere el imperialismo.

Ahora se abre una nueva situación política y tal vez el gobierno encuentre un margen hasta las elecciones, aunque no esta tan claro, por un lado, porque la burguesía agraria no esta tan convencida de tener que vender a un dólar que no le conviene, pero la amenaza de que el dólar pueda bajar y que le vuelva a aumentar las retenciones en junio, los ponen en una encrucijada. Otro problema para obtener reservas de dólares, es que ha bajado mucho el precio del petróleo y eso complica la explotación de Vaca Muerta. Sin embargo, el gobierno puede tener algún aire adicional, ya que luego de las medidas arancelarias de Trump, los tenedores de deuda, vendieron los bonos del Tesoro y es probable que, a diferencia de otras crisis, se produzca un mecanismo a la inversa donde, puedan fluir esas inversiones hacia los países “emergentes” como Argentina.

Las consecuencias de esta nueva entrega al imperialismo

En marzo del 2025, se calculaba que la deuda pública había alcanzado el nuevo récord de casi U$D 480.000 millones, y se seguirá agrandando con el nuevo acuerdo con el FMI, es decir, que hipoteca el futuro de las próximas generaciones de trabajadores. Es que la deuda es un componente estructural de la economía de los países semi-coloniales como el nuestro, es un mecanismo por el cual la economía de estos países, permanece atada a los designios del imperialismo. Si bien los acuerdos de Bretton Woods al final de la 2da Guerra Mundial, ya establecían este tipo de política para garantizar la subordinación al imperialismo yanky, en Argentina esta sumisión, comenzó más claramente durante la última dictadura militar. Tanto los que endeudaron al país como los que pagaron (Néstor Kirchner) expresan dos caras de una misma moneda de entrega al gran capital imperialista.

La deuda nunca se termina de pagar, porque siempre lo que se paga son los intereses, de intereses, por eso la única política posible es desconocerla completamente. Pero esto, no lo puede hacer un gobierno de la burguesía nacional, porque sus intereses están atados estructuralmente al imperialismo como socias menores en la explotación de los oprimidos de los países semi-coloniales -como quedó demostrado durante los primeros años del siglo XXI con los gobiernos nacionales y populares de Chávez, Evo Morales, Lula, Kirchner-. Es por eso que decimos que solamente un gobierno de los trabajadores es el único capaz de romper las ataduras con el imperialismo.

El FMI está prestando aún más dinero, violando sus propias normas, y esto puede ser explicado, por la disputa a nivel global entre el imperialismo yanky y chino. El gobierno de Milei es un ariete del imperialismo yanky, en una zona estratégica del mundo, como ya lo había planteado la jefa del comando sur del gobierno de Biden, la general Laura Richardson, Argentina es importante para el imperialismo, porque “tiene 31% del agua dulce del mundo, cerca del 30% de las tierras agrícolas de alto y mediano potencial y produce más del 50% de la soja global” y tiene recursos minerales muy abundantes en la Cordillera de los Andes, litio, cobre, oro, etc. Pero además el acuerdo implica una reforma laboral y previsional que seguramente será implementada después de las elecciones, y que, aunque todavía no se conocen los detalles, no cabe ninguna duda que será una mayor profundización de la explotación a los trabajadores y mayor pobreza estructural.

Solo dos sectores económicos han prosperado bajo el gobierno de Milei: el financiero y el minero. Estos generan pocos ingresos fiscales y emplean a relativamente pocos trabajadores (se calcula un 4% del total). En cambio, los tres sectores que representan casi la mitad de la fuerza de trabajo, la construcción, la industria y el comercio, se encuentran en una profunda recesión. Por eso ya casi sin pruritos el mismo Caputo habla de tomar como modelo la economía peruana, un mero exportador de materias primas, es decir, un país que no tiene inflación, pero prácticamente no hay industrias, casi sin educación ni salud pública (para todas las clases sociales), con altos índices de informalidad laboral y nulas tasas de sindicalización.

A pesar de la CGT, el paro demostró creciente descontento con el gobierno

El paro del 10 de abril fue importante, a pesar de que la burocracia sindical (muy desprestigiada entre la clase obrera) no lo garantizó a fondo. Aunque se cumplió sin entusiasmo, sin manifestaciones del activismo por la base. En las movilizaciones que se hicieron no participaron sectores de trabajadores de base, solo el aparato la burocracia sindical. Para colmo la UTA no paró, por lo que facilitó el movimiento laboral de sectores cuentapropistas, de aquellos que todavía esperan algo del gobierno, o simplemente, que no quieren perder el día de salario y el premio en algunos casos.

Es un paro que nunca buscó tener continuidad, todo lo contrario, la burocracia sindical ha dejado pasar uno de los peores ataques a las condiciones de vida y del salario a la clase trabajadora en las últimas décadas. En ese mismo tenor ha actuado la oposición política patronal. Como ya lo venimos diciendo, si Milei, ganó las elecciones fue porque el gobierno de Alberto y Cristina le allanaron el camino y ahora siendo oposición le garantizan la gobernabilidad, como lo dijo el mismo Máximo Kirchner en noviembre pasado: “el presidente Milei tiene derecho constitucional a utilizar el veto” o CFK, al diputado José Mayans, “que había que respetar al gobierno elegido democráticamente”.  Evidentemente, la línea del peronismo, no es tirar abajo a Milei mediante la movilización, sino sólo buscan condicionarlo electoralmente, solo se limitan a cuidar sus cuotas de poder, pero dejan pasar toda la política de ajuste. Basta ver las declaraciones de Juan Grabois que dijo que los docentes y personal de salud que se tomaban licencias merecían ser fusilados… ¡¡Y esa es el ala izquierda del peronismo!!! Pensar que varios de los dirigentes del FIT-U se sacaron fotos con este reaccionario con sotana amigo del Papa.

La situación económica se hace intolerable para la clase obrera y el pueblo pobre. A la inflación, que en marzo dio cerca del 4%, es decir que ya venía en alza, se le suma esta nueva devaluación (en principio del %12) que ya se trasladó a los precios principalmente a los alimentos y alquileres. Se calcula que el salario tuvo una pérdida del poder de compra del 30% entre noviembre de 2023 y febrero del 2025, es por eso que el consumo masivo cayó 5,4% interanual en marzo y encadena 16 meses consecutivos a la baja. Es por eso que empieza a haber una mayor predisposición a la lucha, como lo indican la movilización espontánea del día 12 de marzo, junto con las del 1 de febrero (en contra del ataque del gobierno a las disidencias sexuales) y la gran movilización del 24 de marzo, así como el importante paro del 10 de abril, para voltear a este gobierno anti-obrero y lacayo del imperialismo.

Pero para eso NO va a alcanzar solo con la movilización callejera. Hay que organizar la bronca en las fábricas y otras estructuras laborales, los barrios obreros y populares, en los hospitales, facultades y colegios, una fuerza suficiente organizada desde las bases. A partir de la organización obrera y popular, a través de agrupaciones clasistas, asambleas de base y coordinadoras, comités de autodefensa, podremos preparar la huelga general para voltear a Milei, pero no para que vuelva el peronismo, sino para que gobernemos los trabajadores. Es decir, que instauremos un gobierno de trabajadores que expropie al gran capital y planifique la economía, y esto solo será posible si logramos construir un partido revolucionario. Para esa difícil pero necesaria tarea, militamos en La Causa Obrera y te invitamos a que seas parte.

24.04.25

Partido de la Causa Obrera




Venezuela-EEUU en el segundo mandato de Trump (CSR-ETO - Venezuela)

Donald Trump en su segundo mandato ha dado un giro en la manera de abordar el escenario mundial y así mismo ha cambiado respecto a Venezuela.

El chavismo nunca ha sido el gobierno que quisiera EEUU para Venezuela porque no termina de ajustarse fielmente a los intereses de la potencia imperial, además que recientemente abrió puertas a relaciones con sus rivales comerciales y políticos como son China, Irán, Rusia entre otros. EEUU para intentar romper y castigar estas relaciones ha respondido con sanciones como: congelación de activos, órdenes de capturas, suspensión de visado tanto a funcionarios como a instituciones venezolanas, como el BCV y PDVSA, intentado ahogar al gobierno al punto de provocar su sustitución. Estas medidas no dieron los resultados esperados y fueron desechadas por el gobierno de Biden, quien avanzó en recomponer las relaciones, aligerar las sanciones con el correspondiente esfuerzo del chavismo en convertirse en el mejor agente posible para los intereses de los EEUU.

Entre Venezuela y EEUU el tema petrolero sigue siendo el tema de principal interés. Históricamente, Venezuela ha sido considerada un abastecedor seguro para EEUU desde el mismo inicio de la explotación petrolera en el país. A pesar del bajón en la producción petrolera y las relaciones entre ambos países hoy día el petróleo venezolano representa el 3,5% de las importaciones totales de crudo de EEUU, siendo el cuarto proveedor, pero más importante aún, representa el 13% del petróleo importado para las refinerías de la costa del golfo de EEUU.

Si bien la relación entre EEUU y Venezuela se vio golpeada en los últimos años en los cuales China pasó a ser el primer comprador de petróleo venezolano, esta situación ha venido cambiando con la concesión dada a Chevron y otras empresas por parte del departamento del tesoro norteamericano. Durante el primer mandato de Trump las sanciones hacia la economía venezolana motivaron un aumento importante del intercambio China-Venezuela al punto de convertirse China en el principal socio comercial entre los años 2018 y 2022. Con la política del gobierno de Biden, los EEUU buscó darle un giro a esta situación, aligerando las sanciones y otorgando licencias para comercialización petrolera a Chevron, dando como resultado que para el año 2024 el intercambio comercial con EEUU llegase a 10.200 MM$ mientras el intercambio con China a 6.401 MM$ volviendo EEUU a ser el socio principal.

A pesar de esa ventana favorable a China en un período corto de tiempo, la relación Venezuela-EEUU posee aspectos cualitativos que generan una dependencia mayor. Esta radica en el hecho de que las importaciones involucran petróleo refinado y tecnología industrial, de la cual el país sigue siendo dependiente, mientras que, desde China las importaciones son principalmente electrodomésticos y productos de consumo masivo, otorgándole un mayor peso al intercambio estadounidense en aspectos económicos y políticos.

En el segundo mandato de Trump, y desde antes de llegar al poder, su discurso hacia el gobierno de Maduro cambió, siendo mucho más comedido respecto a lo que anteriormente era una andanada de ataques contra el chavismo como fueron: las sanciones, el reconocimiento de un presidente alterno, el financiamiento de la oposición y una ofensiva de micrófono que obligó al chavismo a buscar otros mercados y destinos para la producción petrolera. En la era Trump 2, las declaraciones sobre Maduro son menores, no hay un reconocimiento hacia Edmundo González, quien tendría el papel de presidente alterno, ni apoyo, al menos abierto, al liderazgo actual de la oposición.

El cambio en la manera de abordar el tema Venezuela, forma parte del reordenamiento de la ofensiva de la burguesía norteamericana a través de Donald Trump quien intenta cambiar las reglas de juego en un escenario mundial que no les favorece o no hace lo suficiente por ellos en su enfrentamiento comercial con China. En el escenario mundial, Venezuela solo tiene para ofrecer petróleo y algunos minerales importantes pero cuya explotación es marginal frente a los hidrocarburos. Al parecer Trump, dándole continuidad a la política de Biden, ha entendido que, aunque el chavismo no es el gobierno que quisieran, es el que por ahora le garantiza condiciones de gobernabilidad para un abastecimiento petrolero constante.

En el nuevo redimensionamiento de las relaciones EEUU-VENEZUELA, Trump 2 comenzó con el envío de un funcionario de alto nivel para establecer acuerdos que aún hoy son desconocidos por la población, pero cuyos resultados se dejan ver. Lo primero fue un reconocimiento a Maduro, con la presencia del enviado Richard Grenell en Miraflores, además del establecimiento de una vía de comunicación, que durante la era Trump 1 no existió, la liberación de ciudadanos estadounidense presos en el país y la activación de vuelos de deportación desde EEUU. Pocos días después, Trump sorprende anunciando la suspensión de la licencia que permite la explotación petrolera de Chevron en el país, lo que sería un fuerte golpe a los ingresos que administra el chavismo. Entre las razones argumentadas por Trump para darle curso a la suspensión están, un reclamo sobre estadounidenses detenidos en Venezuela, de los cuales poco o nada se sabe, la falta de garantías electorales y el incumplimiento del acuerdo de recibir a los venezolanos deportados.

La amenaza de la eliminación de la licencia de explotación de Chevron la consideramos parte de la táctica que usa Trump a la hora de negociar, para hacerlo en un escenario más favorable no solo con Maduro sino con la mismísima Chevron que está en conversaciones para la renovación de su licencia.

No conocemos los términos de la negociación con Chevron pero con Maduro, la presión se ha hecho más intensa en la exigencia de un recibimiento continuo y constante de inmigrantes deportado; exigencia acompañada por el envío de venezolanos a cárceles en Guantánamo y El Salvador en clara violación del orden jurídico internacional añadiendo más presión al asunto.

El gobierno de Maduro, ante la amenaza trumpista ha respondido con un escueto reclamo, más interesado en evitar la reacción de Trump que en rescatar algo del discurso antiimperialista del cual ya nada le queda. En el comunicado del chavismo disculpan a Trump, con la explicación inverosímil que todo ha sido tramado por la oposición venezolana, como si esta última pudiese tener un peso sobre las decisiones de la potencia imperial. Luego hace notar con motivo de orgullo, que Chevron, la transnacional imperialista de petróleo, tienen 100 años funcionando en Venezuela y que si fuera por ellos durarían 100 años más. También se apura en activar los vuelos de deportación de manera más constantes para satisfacer las exigencias de Trump y anuncia para el país el lanzamiento del plan de independencia productiva absoluta. Respecto a este último, Maduro no muestra ningún tipo de contenido ni proyecto de acción, es en realidad una consigna vacía para solo tener algo que contestar a la medida de sanciones.

Finalmente, el departamento del tesoro norteamericano extendió la licencia de Chevron por un mes más, pero añadiendo nuevos términos, como excluir a otras empresas que se beneficiaban con la licencia como eran: REPSOL (España), ENI (Italia), Global Oil (EEUU) y Reliance (India), siendo esto un ataque a sus rivales comerciales. Además, estos términos están acompañando con aranceles del 25% a cualquier país que compre petróleo o gas venezolano. De esta manera busca hacer dependiente a Venezuela de una única y exclusiva vía de comercialización petrolera a través de Chevron y así intentar echar de lejos a cualquier pretensión de abastecer a su rival comercial chino.

El chavismo con Maduro como su líder actual, ha buscado ser el agente ideal para las grandes transnacionales, su apertura hacia otras potencias como China es un acto que la potencia imperial busca resolver. La presión de Trump sobre Maduro es para colocar bajo su control total los recursos venezolanos ante una futura confrontación global. Mientras tanto, Maduro crea las condiciones en el país para procurar generarles el mayor beneficio posible. El trabajo de Maduro en Venezuela ha implicado, por ejemplo, dejar de lado el ordenamiento jurídico medio ambiental, dejándolo sin efecto en las zonas especiales económicas para que las trasnacionales saqueen destruyendo espacios ecológicos protegidos, como el desastre ecológico que se produce en el arco minero del Orinoco.

También han tomado medidas para disminuir la permisología necesaria para el establecimiento y operación de actividades comerciales por parte de empresas extranjeras en el país, así como la destrucción de los derechos de los trabajadores entregándoles en total indefensión a la explotación de las empresas nacionales e internacionales.

Los trabajadores han perdido su derecho a medidas mínimas de seguridad en el trabajo, han perdido beneficios económicos que complementaban su salario, han perdido el salario al punto de ser prácticamente el más bajo del mundo y lo más importante han perdido sus organizaciones sindicales y el derecho a realizar acciones de lucha.

El gobierno de Maduro avanza en entregar los recursos naturales, industriales y humanos del país a los intereses del gran capital y responde con represión a cualquier asomo de luchas que se presente en el país.

La clase trabajadora no puede albergar esperanzas que en manos del chavismo pueda mejorar su situación. Sus intereses están de lado de las grandes transnacionales y el imperialismo norteamericano o chino. Las posibilidades de mejora de las condiciones de vida de la clase trabajadora venezolana, residen en la capacidad de lucha que tenga para pelear hoy por sus derechos y luego por un gobierno de los trabajadores. La correlación de fuerzas no nos favorece y la tarea, aunque difícil, es reconstruir nuestras organizaciones de lucha y defender nuestros derechos en cada espacio que sea posible. El derecho a un salario digno, el derecho a la sindicalización, el derecho a las elecciones en los centros de estudio, el derecho a la seguridad industrial, a las contrataciones colectivas, no podemos dejarlos de lado, nuestras demandas reivindicativas debemos defenderlas desde cualquier espacio como una tarea urgente hoy.

10.04.25

Corriente Socialista Revolucionaria - El Topo Obrero


abril 22, 2025

Francisco I del Vaticano

Jorge Bergoglio, Monarca del Estado Vaticano, era Superior de los Jesuitas durante la atroz dictadura de Videla en Argentina. Conoció de cerca toda la barbarie del régimen que desapareció a decenas de miles, pero jamás se enfrentó en favor de las víctimas, ni tan siquiera por algunos de sus propios curas jesuitas secuestrados durante meses, al contrario, son hechos en que se le sindica complicidad. Todo el aparato de la Iglesia Católica fue cómplice de la tiranía militar, especialmente en el ocultamiento de los miles de bebés robados a sus padres asesinados. Bergoglio llegó a facilitar que la Universidad del Salvador nombrara “Doctor Honoris Causa” al Almirante Massera, luego condenado a cadena perpetua por ejecuciones y torturas. Como Cardenal se opuso a la anulación de las leyes de amnistía para genocidas y llamó a la “reconciliación nacional” con ellos. Por supuesto se oponía también a la educación sexual, la salud reproductiva y el matrimonio igualitario, pero eso sí, nunca olvidaba mencionar la pobreza, recorrer las villas miserables y lamentar su realidad, en el tradicional estilo de la escandalosa hipocresía religiosa.

La Iglesia Católica es largamente una de las mega-corporaciones más opulentas del planeta. Se le ha calculado una riqueza capaz de acabar con la pobreza en el mundo, no solo una, sino hasta dos veces. Por su control psicológico de masas posee un poder político que respalda plutocracias, seudo-democracias, autocracias y exterminios bélicos en los cinco continentes. Algunos edificios y unos cuantos parques constituyen su Estado de Monarquía Absoluta habitado por 800 personas. Un holocausto de maltratos, torturas, violaciones y genocidio constituyen la historia de una Iglesia que lleva casi 2000 años devastando a la humanidad, desde Roma, bajo pretexto del delirio religioso.





marzo 09, 2025

Por la unidad de acción de las diversidades sexuales, las mujeres y la juventud universitaria, junto a los trabajadores, hasta voltear al gobierno de Milei.

La movilización del 1 de febrero, aunque fue bastante importante, no parece haber alcanzado el nivel de la segunda movilización universitaria de fines del 2024, pero el hecho de haber sido en pleno verano con temperaturas cercanas a los 40 grados y cuando las clases todavía no han comenzado, es una respuesta significativa a los ataques del gobierno.

Es que el discurso de Milei en Davos había generado un gran repudio por parte de amplios sectores sociales. Hasta aquellos que justifican diariamente el ajuste del gobierno sobre la clase trabajadora y se hacen eco de su campaña macartista -por ejemplo, Novaresio-, ahora que les tocaron sus intereses personales, salieron a repudiarlo. En realidad, esto último está expresando que para buena parte de la clase trabajadora y de la clase media urbana, se está llegando a un límite de tolerancia. Hay un piso de reivindicaciones democráticas mínimas -la defensa de la Universidad pública, o en contra del 2×1 que beneficiaba a los represores de la dictadura militar- que están dispuestas a defender y que no piensan entregárselas a esta manga de reaccionarios y fascistas como Milei, Bullrich, Caputo, y también a Berni, Scioli, etc.

En este caso, el ataque fue principalmente a las diversidades sexuales, aunque es una ofensiva más de conjunto. Porque el objetivo del gobierno es también sacar los cupos para personas con discapacidades y principalmente, un ataque directo contra las mujeres, ya que buscan quitar la figura legal del femicidio. Además, en algunas provincias está en riesgo la continuidad de la Educación Sexual Integral (ESI), y la interrupción legal del embarazo (ILE) y la Ley Micaela.  Se sabe que algunos hospitales están empezando a escasear el misoprostol, un medicamento absolutamente seguro, indicado y autorizado por la OMS para interrumpir el embarazo.

El ataque no solo quedó en “mentiras agraviantes”, como decir la barbaridad de que “las parejas homosexuales son todos pedófilos”, sino en concreto, que el gobierno de Milei va a sacar los cupos trans y de travestis en el Estado. También amenazan con quitar el matrimonio igualitario, la adopción por parte de parejas del mismo sexo y el registro de género del documento (aunque esto último se resolvería no colocando el género de la persona y fin del problema).

En el caso de las mujeres, es cierto que la existencia de la carátula de femicidio no impide que sigan siendo asesinadas por la violencia machista, y el Estado capitalista no garantiza una verdadera protección. Pero eliminar el femicidio es como dar una señal de que las pueden asesinar sin tapujos. El gobierno de Milei, les dice a los abusadores y asesinos de mujeres: “mátenlas tranquilamente, total nadie va a ir en cana o las penas van a ser mínimas”.

El kirchnerismo o desde el FIT-U, le exigen a Milei que termine con sus “discursos de odio”, suena a gracioso y hasta ridículo. Milei y todos sus secuaces reaccionarios y fascistas lo van a seguir diciendo y llegado el caso lo van a llevar a la acción, porque así construyeron su poder político. Pero nosotros, los revolucionarios marxistas, también tenemos odio, pero es un “odio de clase”, de la clase obrera al gran capital y al imperialismo, que nos explota, que nos oprime, que masacra al pueblo palestino, y que está llevando a la humanidad a la barbarie de la 3era Guerra Mundial. ¿Acaso podría existir una lucha consecuente sino odiáramos con todo nuestro ser, a la basura que es el sistema capitalista?

Por otro lado, que el gobierno de Milei sea una caterva de fascistas y reaccionarios, eso no significa que el régimen de conjunto sea fascista, al menos por ahora la burguesía no precisa de bandas paramilitares, para imponernos su “plan de ajuste”; en todo caso va a depender de cómo se vaya desarrollando la lucha de clases. Y si fuera realmente un régimen fascista no alcanzaría solo con una movilización, sino como mínimo tendríamos que estar organizando piquetes de autodefensa. Y para aclarar un poco a los “distraídos”, los grupos de tareas (a los cuales podríamos catalogar como bandas fascistas), ya operaban previos a la dictadura militar, en pleno gobierno peronista, como la triple A y otras, y fueron organizadas por Perón y López Rega.

De cualquier manera, no hay que ir tan lejos, hoy en día siguen operando campantemente, los “fachos” siguen estando en las filas del peronismo y de la burocracia sindical, sino miremos -por ejemplo- como operaron la patota de ATE Neuquén que golpeó a los compañeros autoconvocados de la salud el año pasado, o recientemente la patota de la UOCRA que dejó lastimados a decenas de activistas por el medio ambiente en Uspallata, Mendoza.

Unidad de acción hasta voltear al gobierno de Milei

Los indicadores oficiales de inflación por debajo del 3% en los últimos cuatro meses, le sirvieron a Milei para recuperar confianza del sector de la población que lo votó, subiendo en las encuestas, sacó pecho de la mano de Donald Trump que le dio un gran apoyo político al invitarlo a la ceremonia de asunción. Pero a pesar de todas las luces de Davos, cual “rockstar” del gran capital, la economía enciende luces amarillas por todos lados y se abre una perspectiva incierta a mediano plazo.

Por eso de manera preventiva, intenta abrir el paraguas con una campaña de propaganda para instalar a los pobres y piqueteros, las disidencias sexuales y los “zurdos” como culpables de todos los males de la sociedad, y así crear las condiciones para cuando tengan necesidad de endurecer aún más los métodos represivos. Como telón de fondo, tiene además todo el discurso recalcitrante de la inmundicia de la “Internacional de Ultraderecha” (Meloni, Bukele, Orban, Musk, Trump, etc.) Lo que estos facinerosos no calcularon, fue el amplio repudio del 1F, que tendrá efecto directo en la movilización por el 8 de marzo, el día Internacional de la mujer trabajadora.

Las diferentes organizaciones que nuclean a las diversidades sexuales enseguida se organizaron y en pocos días convocaron a una movilización a nivel nacional. Mientras tanto la burocracia sindical tanto de la CGT como de ambas CTA y de los Movimientos Sociales, miran como “vaca al tren”, es decir no mueven un dedo, garantizándole la gobernabilidad a Milei.

La línea del perón-kirchnerismo no es derrotar al fascista Milei mediante la movilización. Sólo buscan condicionarlo electoralmente. O más bien evitar que gane las elecciones de este año, por lo menos en la provincia de Buenos Aires. Es decir, se limitan a cuidar sus cuotas de poder, pero dejan pasar toda la política de ajuste. Lo mismo ha hecho el radicalismo con la Universidad. Recordemos lo que dijo “aloe vera” Máximo Kirchner en noviembre pasado: “el presidente Milei tiene derecho constitucional a utilizar el veto” o CFK, al diputado José Mayans, que había que respetar al gobierno elegido democráticamente. ¡Que les importa a estos políticos burgueses millonarios, lo que sufre el pueblo trabajador! si en última instancia lo que los diferencia es la “forma”, porque de fondo, ambos sostienen que el capitalismo es el único sistema posible. Daba asco ver a Kicillof, en la movilización del 1F, cuando unas horas antes, su policía había reprimido furiosamente, a los familiares del repartidor Lucas Aguilar de 20 años, que pedían justicia por su asesinato.

Por eso es fundamental mantener la movilización, no dejar que los mismos que nos llevaron a esta situación intenten canalizar las luchas y llevarlas al camino sin salida del terreno electoral. La fuerza y energía que se vio en la movilización de las diversidades sexuales, de las juventudes universitarias del año pasado y de las mujeres que se van a movilizar el 8 de marzo, hay que lograr que no se disipen y queden solamente en una movilización. Para eso hay que unificar las luchas en conjunto con la clase trabajadora.

Se podrían coordinar la lucha de los trabajadores de la Salud como la del Hospital Bonaparte, con los compañeros de la empresa Linde-Praxair una lucha testigo, que están realizando los trabajadores contra los despidos y el SUTNA. No podemos esperar nada de los dirigentes sindicales de la CGT, que están vendidos a la gran patronal y al gobierno, por eso hay que organizarse por la base eligiendo delegados en asambleas organizando coordinadoras y votando un plan de lucha hasta llegar a realizar una huelga general que voltee al gobierno de Milei.

Nosotros defendemos todos los derechos formales y democráticos conquistados. Pero decimos que sin cambiar de raíz la sociedad esos derechos en la práctica siempre estarán retaceados y siempre será posible que los diferentes gobiernos capitalistas los hagan retroceder mientras la propiedad privada de los medios de producción esté en manos de la burguesía. Por eso planteamos voltear a Milei, pero no para que vuelvan de nuevo los mismo que gobernaban antes, los peronistas, que son en buena parte responsables de que siga este gobierno, sino para que, de una vez por todas, gobernemos los trabajadores. Es decir, que instauremos un gobierno de trabajadores que expropie al gran capital y planifique la economía, y esto solo será posible si logramos construir un partido revolucionario. Desde el PCO estamos en esa tarea, y te invitamos a ser parte de ella.

4/2/25

Mariano López

Militante del Partido de la Causa Obrera (Argentina)




diciembre 30, 2024

Nuevo sueldo ínfimo

A dos años de régimen fujimorista, el gobierno ha anunciado la nueva Remuneración Mínima Vital (RMV) o sueldo mínimo incrementado de S/. 1025 a S/. 1130, un 10.2%, lo que da ocasión a recordar el manejo de esta medida en los gobiernos previos. Calculando, por ejemplo, el índice anual promedio del incremento en cada período presidencial en base al porcentaje de la elevación por cada gobernante dividido entre su tiempo de ejercicio. Así, los datos confirman que Toledo y García aumentaron la RMV en torno al 4% anual durante sus períodos de cinco años, Kuczynski (un año y ocho meses) y Boluarte (dos años hasta ahora) en torno al 5% anual, Humala (cinco años) y Castillo (un año y cuatro meses) hacia un 8% y, en cuanto a Vizcarra, un 0% a lo largo de dos años y siete meses, algo que también practicara Sagasti en ocho meses. Como se observa, los gobiernos de la clase dominante se disputan con muy poca diferencia de dígitos el prestigio de haber mantenido mutilado el salario del que depende una enorme masa obrera desde el siglo anterior, monto forzado siempre a seguir perdiendo su valor, carcomido por la sucesión de distintas fases inflacionarias.

Es ineludible subrayar el penoso papel jugado, como de costumbre, por la burocracia sindical, mientras el régimen consumía varios meses dudando entre acatar el cerrado rechazo de los gremios empresariales a cualquier aumento y la imperiosa necesidad de una treta para remontar su 3% de aprobación (un auténtico record). La dirección de la CGTP se sienta impasible junto a los capitalistas y sus políticos matonescos en el Consejo Nacional de Trabajo, colaborando en el perverso método de consensuar las migajas con los enemigos de clase mediante los llamados “criterios técnicos” manipulados para el permanente despojo, como la vigente formulación de la canasta básica de consumo establecida según la pauta del ínfimo de supervivencia material y la estafa de la productividad co-responsable entre explotadores y explotados. El establishment de la CGTP considera que el “monto real” de la canasta familiar es S/. 1784, sin embargo, propusieron un sueldo mínimo de S/. 1500, finalmente rebajado hasta S/. 1330. Política limosnera desmintiendo su manejo retórico sobre un “salario digno”, realmente imposible de alcanzarse sin empezar triplicando los actuales S/. 1130. Pero qué puede extrañar de una casta cuyos ídolos burgueses son el corrupto reaccionario Vizcarra y el ultra-liberal Sagasti, quienes no elevaron ni un sol el salario de los trabajadores, ambos responsables de casi 250.000 muertes por Covid 19. Al día de hoy, obsesionadas en medrar mediante triquiñuelas electorales, la burocracia y toda la seudo-izquierda andan ya tras la pista de algún nuevo figurón a secundar. No les han sido suficientes los servicios brindados a los Fujimori, Toledo, Humala, Kuczynski, Vizcarra, Sagasti y Castillo.

30.12.24

Revolución Permanente


Con la economía en un callejón sin salida, todo empuja a la guerra mundial

La situación internacional previa a la asunción de Trump

A primera vista el triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de EEUU marcaría un giro, no sólo en la situación interna de esa potencia que es todavía la más importante del mundo, sino -y por ello mismo- a toda la situación internacional. En el plano económico Trump anunció durante su campaña electoral y lo ratificó una vez electo, que aumentaría los aranceles que gravan las importaciones no solo de China (60%) y Europa (entre un 10 y un 20%), sino también las provenientes de sus socios comerciales de México y Canadá hasta un 25%. En general ese es el método de Trump, primero golpear sobre la mesa para después sentarse a negociar desde una posición de fuerza. Posiblemente ese sea el caso, también en este momento. Pero, aunque esos porcentajes se cumplieran en parte, esos aranceles agravarían la crisis que atraviesa actualmente la economía mundial. Esta crisis se prolonga desde 2008, es decir ¡¡ya van 16 años!! A la tendencia declinante del PBI mundial, hay que agregarle el creciente porcentaje de las deudas totales de las principales potencias: Japón tiene una deuda total (sumando la deuda de gobiernos, sector financiero, corporaciones no financieras y hogares) que ronda el 600% del PBI.

En EEUU el déficit fiscal creció de 6,2 a 6,4% del PBI (1,833 billones), muy por encima del 3,7% histórico, por lo que seguirá aumentando su deuda pública que alcanza a un 122% del PIB (con un PBI de casi 28 billones y una deuda 35 billones), pero que llega al 250 % del PBI (70 billones) si se considera la deuda total.

El crecimiento económico de China se ralentiza (fue de 4,7% en el segundo trimestre), por debajo del esperado (5% anual), mientras que la deuda total de China se ha ampliado hasta alcanzar más de 300 % del PIB; La inversión extranjera directa ha descendido durante 12 meses consecutivos, cayendo 28,2 % sólo en los primeros cinco meses de 2024. La crisis inmobiliaria no ha podido ser totalmente resuelta, mientras que hay un exceso de capitales invertidos en empresas cuya producción está destinadas a la exportación.

Alemania, ya va por el segundo año consecutivo de recesión (0,3 en 2023; 0,2 en 2024), con una grave crisis de la industria automotriz (VW, que tiene 300 mil obreros planea cerrar 3 plantas).

La deuda global aumentó alrededor de 1,3 billones de dólares en el primer trimestre de 2024, hasta alcanzar un nuevo récord de 315 billones de dólares, el 333% del PBI mundial, según el Global Debt Monitor del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), publicado el pasado 7 de mayo.

Sobre la base de esta situación, la imposición de nuevas barreras aduaneras en EEUU implicaría un agravamiento de la situación de los trabajadores y los pobres, ya que como consecuencia de las medidas proteccionistas aumentaría la inflación, la cual contradictoriamente fue una de las causas por las que Trump recogió muchos votos entre esos sectores sociales.  Para contener la inflación la Reserva Federal volvería a aumentar la tasa de interés, encareciendo aún más el crédito para hogares y empresas, con lo cual aumentaría la desocupación y crecería la enorme burbuja de endeudamiento que es puro capital ficticio demandando ser cubierto por la plusvalía que sólo puede surgir de la producción real extraída de los trabajadores del mundo entero. La decadencia de EEUU lo impulsa a avanzar sobre las otras potencias contra las que disputa el mercado mundial o de lo contrario sufrir un nuevo estallido, una “pinchadura” de su burbuja, que lo revuelque en otra crisis, como ocurrió en el 2008.

Y dado que EEUU es el mayor mercado mundial, a donde concurren el 15% de las exportaciones chinas y casi el 20% de las europeas (*), implicará también un agravamiento de la crisis económica mundial. Si la idea de Trump es sofocar comercialmente a las potencias competidoras (China y Alemania), el resultado será la exacerbación de las necesidades vitales de esos países que son demasiado grandes para caer y dejarse someter por medios económicos.

China anunció este martes que restringirá las exportaciones a Estados Unidos de galio, germanio, antimonio y grafito, metales clave para la fabricación de semiconductores o baterías, entre otros, tanto para uso civil como militar.

Esta decisión es la respuesta a las nuevas restricciones tecnológicas que EEUU anunció contra China para frenar su capacidad de desarrollar microchips avanzados, algo que Beijing denunció como “un acto de coerción económica”.

La guerra comercial transcurre de manera paralela a los preparativos de guerra militar

Esta política proteccionista es defensiva, pero agudizará todas las contradicciones. Será sólo un rodeo que terminará en el mismo camino hacia la guerra mundial que llevaban los demócratas, ya que no se puede volver a “hacer grande a América de nuevo”, con una política defensiva, por más gestos grandilocuentes que haga Trump. La alternativa a un enfrentamiento militar sería seguir cayendo en la decadencia y perdiendo peso en el mercado mundial, arriesgándose a perder totalmente la hegemonía hoy cuestionada. Pero EEUU es demasiado grande todavía y tiene mucha potencia militar para aceptar esa posibilidad. El mercado mundial es demasiado estrecho para las actuales potencias que se lo disputan, y por eso la economía desde 2008 ha entrado en un callejón sin salida. Y como diría Trotsky solo una tremenda explosión histórica puede dar salida a esta crisis: el triunfo de la revolución socialista o una tercera guerra mundial.

Trump ha prometido que al otro día de asumir terminaría con la guerra en Ucrania. Efectivamente ya está buscando algún acuerdo, así sea un provisorio alto el fuego por intermedio de su enviado Keith Kellogg. Y aunque Zelensky enfrentado ante la opción de quedar sin ayuda militar de EEUU y ante la proximidad del desmoronamiento de su ejército, anuncio que estaría dispuesto a “ceder” provisoriamente parte del territorio de Ucrania, ocupado militarmente por Rusia, reclama al mismo tiempo garantías para su seguridad que ni EEUU ni la OTAN parecen estar dispuestos a darle. El ingreso a la OTAN, o una ocupación del territorio ucraniano actualmente controlado por el gobierno de Zelensky con tropas europeas, es obviamente rechazado por Rusia. Difícilmente Putin acepte inclusive un alto el fuego si no hay una propuesta sería para un acuerdo. Pero las únicas propuestas que podría aceptar Rusia dejarían expuesta la derrota de Ucrania y la OTAN.

Los esfuerzos militares desencadenados en los últimos meses y semanas, como manotazos desesperados, pueden ser entendidos como la búsqueda de un mejor posicionamiento para entrar en la negociación. Pero tanto la ocupación de Kursk por parte de las tropas ucranianas, o el lanzamiento de misiles Atacams norteamericanos autorizados por Biden y otros ingleses y franceses, han sido neutralizados por las tropas rusas que están avanzando más rápidamente en terreno ucraniano, y por el lanzamiento del misil hipersónico Oreshnik y la amenaza de usarlo con cargas nucleares.

Todos mueven sus piezas para tomar mejores posiciones

Mientras esto ocurre se suceden acontecimientos en la situación internacional, como episodios, en el marco de la confrontación mundial entre dos bandos principales ya delineados. Es evidente, por ejemplo, que la movilización que en Georgia -que tiene un gobierno pro-ruso- reclama el establecimiento de un acuerdo con la Unión Europea para este país limítrofe ubicado al sur de Rusia, es un movimiento similar (aunque con menor intensidad) del euro-Maidán ucraniano.

La declaración de la ley marcial y el autogolpe fallido del gobierno de Corea del Sur -aunque haya habido otras razones de índole interno- también parece haber sido forzado por la necesidad de participar con tropas en la guerra de Ucrania, en los estertores del gobierno de Biden.

El triunfo en las elecciones rumanas del candidato pro-ruso Georgescu, provocó la anulación de las elecciones por parte del Tribunal Constitucional. Esta resolución se fundamentó en el presunto uso ilegal de tecnologías digitales, y en un informe de inteligencia que indicaba la supuesta intervención del gobierno de Putin en la campaña electoral.

Pero lo más resonante ha sido el proceso en Siria que en pocos días liquidó al último representante de la dinastía Al Assad (padre e hijo), que estuvieron en el poder 53 años. La ofensiva militar del Frente Al Nusra, rebautizado HTS (Hayat Tahrir al Sham- Organización para la Liberación del Levante) después de su ruptura con Al Qaeda en 2017, complementada por el pro-turco Ejército Nacional Sirio, encontró a Al Assad muy debilitado por la situación internacional en la que sólo tuvo apoyo de la aviación rusa, pero que, dada la guerra en Ucrania, Putin no podía respaldar con tropas terrestres. Irán tampoco salió en apoyo de su aliado regional, temiendo que recrudecieran los enfrentamientos con Israel. La mala situación interna de la economía y la corrupción del régimen, que provocaron la baja moral o sórdida oposición en las tropas del ejército oficial, hicieron inviable una resistencia a las milicias yihadistas. Es evidente que el raudo avance del HTS se debió tanto a la situación social de un pueblo oprimido cansado de la dictadura de Al Assad, pero también al apoyo clave de Turquía, con el aval de Israel y EEUU.

El régimen dictatorial de al Assad no era un aliado de la causa palestina ni un defensor de los pueblos oprimidos, sino más bien todo lo contrario, ya que había ahogado en sangre la revolución que se levantó contra su gobierno en 2011. A lo sumo permitía el tránsito de armamento por territorio sirio con destino a las milicias de Hezbollah, las que lo habían sostenido contra el Frente al Nusra.

Pero el nuevo gobierno, representante de la oposición burguesa, tampoco será un gobierno favorable a los trabajadores, y en el marco de la guerra regional, lo más probable es que se termine por imponer una nueva dictadura, que trate de consolidar su poder negociando con las potencias cuyos intereses se cruzan en la región.

Está claro que la caída de al Assad golpea directamente a Rusia e Irán, e indirectamente a China. Rusia tendrá que negociar con el nuevo gobierno la permanencia de su base militar naval en Tartús.

Por su parte EEUU trata de poner en caja la milicia que tomó el poder en Siria, representado políticamente por la oposición burguesa del Consejo Nacional Sirio que nombró como jefe del gobierno provisorio a Mohammed al Bashir, primer ministro del Gobierno de Salvación, con sede en Idlib. Israel también aprovecha para ocupar más territorio en el Golán y fortalecer un anillo de seguridad ante un gobierno “yihadista” al que no le tienen confianza. Netanyahu, confirmó que autorizó los ataques de la Fuerza Aérea israelí contra instalaciones militares estratégicas en Siria abandonadas por el Ejército “para evitar que caigan en manos de los yihadistas”.

El fortalecimiento de Israel ante la caída de un aliado de Irán implica a su vez un debilitamiento del Hezbollah en el Líbano. Allí transcurre un acuerdo de alto el fuego entre la milicia chiíta y las tropas sionistas, mientras que habría negociaciones para un alto el fuego de dos meses y un intercambio de rehenes entre Hamás e Israel. La designación de un gobierno acordado para Gaza entre la Autoridad Palestina y Hamás parece un paso orientado a buscar un acuerdo más general.

Mientras el nuevo gobierno de Trump, que todavía no asumió oficialmente pero ya actúa, busca “salir” de Ucrania y reducir la intervención militar en el Medio Oriente, las tensiones se van concentrando en el sudeste asiático.

Las FFAA chinas acosan permanentemente por aire y mar a Taiwán. EEUU ha ido concentrando casi toda su flota en esta zona, al punto de dejar al Mar Rojo provisoriamente sin portaaviones, (gracias al alto al fuego entre Israel y Hezbollah, previamente acordado entre el sionismo, Biden y Macron). También realiza ejercicios militares conjuntos con Japón y Filipinas. En islas de esos países cercanas a Taiwán está desplegando un sofisticado sistema de misiles que según EEUU “es un elemento clave de disuasión” pero que China considera naturalmente una amenaza y exige su retiro inmediato. El portavoz de defensa chino Wu Qian ha advertido “si los Estados Unidos y Filipinas insisten en el camino equivocado, China tomará contra medidas firmes”.

¿Qué pasará con la guerra tras la asunción de Trump?

Mucho se especula sobre el curso que tomaría la guerra en Ucrania cuando Trump asuma la presidencia, ya que durante la campaña electoral denunció que Biden y los demócratas llevaban a EEUU a la tercera guerra mundial. Trump en cambio prometió que acabaría con la guerra.

Pero como lo venimos planteando hace varios años, las contradicciones del capitalismo han conducido a una crisis que sólo puede encontrar salida a través de una guerra mundial, es decir, no es una crisis que se pueda resolver por medios económicos, ni que dependa de quién esté circunstancialmente ocupando la Casa Blanca. Esta guerra, va a tener de un lado a EEUU y del otro a China, ya que no pueden convivir pacíficamente, uno debe desplazar al otro para conquistar la hegemonía mundial.

La política de Trump para Rusia busca esencialmente lo mismo que la de los demócratas, aislar a China. La diferencia es que la gestión Biden lo ha buscado desgastando a Rusia mediante la guerra en Ucrania, mientras que al parecer Trump optaría por buscar un acuerdo diplomático con Putin, dejando la tarea de continuar la guerra a las potencias europeas, si ese acuerdo no llegara a concretarse. De esa manera también cumpliría con el otro objetivo de EEUU: debilitar a Europa como rival potencial al mantenerla económica y militarmente enfrentada con Rusia.

Ante la alta probabilidad de que EEUU retire o minimice su apoyo militar a Ucrania, Francia e Inglaterra ya han dado un paso al frente, habilitando el uso de sus misiles de alcance medio Storm Shadow y Scalp. Francia que unos años atrás pregonaba la creación de un ejército independiente de la OTAN junto con Alemania, ahora actúa como el pivote de la OTAN. Tomando la posta de EEUU, Macron no solo ha estrechado lazos con el Reino Unido, sino que abrió conversaciones con Polonia para la instalación de tropas “de paz” europeas en el territorio ucraniano. Alemania sigue siendo la gran incógnita; sus contradicciones internas (por las diferencias interburguesas) le han dado una actitud vacilante, y aunque hasta ahora siempre se terminó subordinando a la OTAN es la única potencia que todavía no aprobó el uso por parte de Ucrania de sus misiles Taurus.

Quizás Trump especule con llegar a un acuerdo más amplio con Putin. Una alianza de EEUU y Rusia contra China, sería el único reagrupamiento que teóricamente podría evitar la guerra mundial porque ese bloque concentraría el 90% del armamento nuclear, lo cual podría persuadir a China de que está ante una derrota segura y que se someta pacíficamente al rol de potencia de segundo orden. Pero lo vemos improbable porque la alianza entre Rusia y China es muy sólida y sus economías son complementarias y sus intereses parecen cada vez más fuertemente entrelazados, en el marco de los BRICS.

Es por eso que, por más que Trump busque algún rodeo, la situación internacional tiende a resolverse mediante una guerra mundial, que determine que potencia será la dominadora exclusiva del mercado mundial en los próximos años. Si la revolución socialista es difícil que triunfe en el plazo corto en el que parece que media hasta el desenlace armado, por la ausencia de una internacional obrera revolucionaria, es seguro que la guerra potenciará los movimientos de masas revolucionarios que desde 2011 en adelante se produjeron en varios países de distintos continentes. Para esa situación debemos prepararnos impulsando un reagrupamiento revolucionario sobre la base de los principios fundacionales de la IV Internacional, empezando por reivindicar las tesis leninistas sobre el carácter de la época y la política revolucionaria en relación a la guerra interimperialista.

Diciembre, 2024.

Editorial de la revista Manifiesto Internacional # 14, Comité de Enlace del Partido de la Causa Obrera (Argentina) y la Corriente Socialista Revolucionaria El Topo Obrero (Venezuela).

(*) En 2022, China exportó $582,756 millones a Estados Unidos, las que representaron el 16,22% de sus exportaciones totales (en 2023 ese porcentaje se redujo a 14,8%).  Mientras que las exportaciones de la Unión Europea (UE) a Estados Unidos en 2023 fueron de 502.300 millones de euros, lo que representa un 19,7% del total de las exportaciones de la UE.





 

diciembre 28, 2024

Argentina: Milei y el capital financiero festejan mientras los trabajadores sufrimos

El gobierno ha logrado controlar momentáneamente la “macroeconomía”, y lo principal, no solo desde el punto de vista económico sino también político, bajar la inflación. Aunque algunos números nos pueden generar dudas, es cierto que viene bajando y en noviembre y diciembre se prevé que seguiría oscilando alrededor del 3%. Como se trata de un gobierno burgués, Milei obtuvo este resultado haciendo pagar un precio altísimo, a los trabajadores con una gran caída salarial y con muchos despidos, suspensiones y cierres de empresas, ajustando a los jubilados a la salud y a la educación.  Para bajar la “fiebre” inflacionaria “enfrió” terriblemente la economía, parando casi a cero algunas ramas de la producción. El eje de esta “estabilidad macroeconómica” ha sido el terrible ajuste fiscal, es decir, la motosierra -recortes del “gasto” que paralizó las obras públicas y las transferencias a las provincias, y despidiendo trabajadores estatales- y licuadora a fondo -realizando una devaluación del 118% que liquidó los salarios y una desregulación de las tarifas de servicios y transporte-. Encima en diciembre se viene otro mazazo a la luz, nafta, alquileres, prepagas, etc.

Entonces, claro, bajó la inflación, pero la pobreza alcanza niveles similares a los del 2002, arriba del 50%, con salarios que llegaron a ser los más bajos de Latinoamérica. En octubre, según el Indec, una familia para no ser pobre necesitaba 1 millón de pesos. En los últimos 3 meses, los salarios privados repuntaron un poco, pero no alcanzan ni de casualidad a los niveles de noviembre del 2023. “El empleado público es el que más poder adquisitivo está perdiendo en estos meses. En el mes de septiembre tuvo un ingreso real equivalente al 84% del que tenía en noviembre de 2023, es decir que perdió un 16% de ingreso real respecto a ese mes. La mayor caída se había registrado en febrero con 22%”. Ismael Bermúdez, Diario Clarín. El gobierno te hunde la cabeza 3 metros debajo del agua. Después te deja subir un metro y dice que como estamos más cerca de la superficie “hubo una recuperación”. Pero mientras tanto los trabajadores seguimos aguantando la respiración debajo del agua.

El gobierno se llena la boca hablando de que bajó la inflación, pero no dicen que eso no es garantía de que la economía crezca y menos que menos que ese crecimiento vaya a favorecer a los trabajadores. Si vamos al caso, hay un montón de países de la región que tienen números todavía más bajos, sin embargo, tienen índices de pobreza y precariedad laboral altísimos Perú, Chile, Paraguay, Ecuador, etc.

En realidad, cuando se habla de que resolvió la “macro” quiere decir que, hasta octubre, al menos, la burguesía había cerrado filas detrás del gobierno buscando reubicarse ante la nueva situación política y económica, dándole “gobernabilidad”, aprobándole las leyes principales y dándole la potestad de gobernar por decreto y dejándole pasar los vetos a la movilidad jubilatoria y al financiamiento universitario. La unidad de la burguesía y el imperialismo alrededor de los ejes centrales del ajuste del gobierno y las reformas estructurales (entre ellas la laboral) creó un “clima” de confianza favorable para el blanqueo de capitales, que llegó a casi U$S 20.000 millones. A estos dólares se sumó la gran liquidación de divisas de la burguesía agraria, que mantenía una presión para devaluar la moneda, pero terminó aceptando “las reglas del juego” del gobierno. Es que no le servía seguir reteniendo, porque con el blanqueo y los dólares del carry trade el gobierno podía aguantar esa presión, manteniendo el dólar estable. Fue un octubre atípico, ya que siendo un mes en el que no se liquidan divisas, se vendieron granos como nunca. 

Hubo un informe del CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) registrando una cierta recuperación en el consumo, del cual el gobierno se vanagloriaba diciendo que se terminaba la recesión. Pero lo que no decía el gobierno es que ese aumento del consumo lo arrastraba el 10% de la población, es decir de la pequeña burguesía que tiene poder de compra, pero no de la clase trabajadora y el pueblo pobre que se endeuda con la tarjeta de crédito para pagar alimentos.

Cuando el despreciable de Manuel Adorni dice que empezó a crecer la economía, no dice que esa recuperación es muy incipiente, desigual y que ni siquiera alcanza a los niveles previos de noviembre 2023. La construcción, que es uno de los sectores que más dinamiza la economía, sigue casi parado. En la Industria: la capacidad instalada mostró una tibia suba mensual en septiembre, pero sigue lejos de los niveles de 2023. Solo el petróleo y pesca crecieron, pero la siderúrgica, la industria automotriz y los textiles están muy por debajo del año pasado. Por otro lado, los grandes capitales plantean que hasta que no se levante el cepo, no realizaran grandes inversiones.

Por eso ya casi entrando en diciembre hay sectores que empiezan a poner en dudas el plan a mediano plazo, principalmente los industriales. Fueron en ese sentido las palabras de Paolo Rocca, que no se podía competir con los productos chinos, y también en la última reunión de la UIA se escucharon voces críticas hacia el gobierno y el curso económico que está afectando a la industria. Es que ya cerraron 16.500 pymes y se anuncia el cierre de otras 25.000 para el 2025.

Qué puede pasar con el nuevo gobierno de Trump

Todo hace pensar que, si Trump hace lo que prometió durante su campaña electoral, no beneficiaría a la economía de los países semicoloniales como Argentina. Una suba de los aranceles hasta un 60% para los productos chinos y aranceles del 25% para Canadá y México, más un alza adicional del 10% para las importaciones europeas, haría subir la inflación de EE-UU. Esto obligaría a la Reserva Federal (FED) a subir la tasa de interés, lo que haría que los capitales fluyan hacía EEUU. Por otro lado, al subir las barreras arancelarias perjudicaría los productos de los países que exportan a EEUU. Es probable que una parte de esos productos chinos (y de otros países que tienen ventajas comparativas en precios), que no se realizan en el mercado yanki, entren al mercado argentino ya deprimido, por la política del gobierno de favorecer las importaciones, lo cual agravaría la crisis de un sector de la industria y provocaría más despidos.

Nosotros pensamos que pueden pasar varias cosas, a corto plazo y mediano plazo. Si la situación sigue así, con la economía “estabilizada”, van a mantener la bicicleta financiera con el cepo hasta que puedan conseguir un préstamo de dólares. A favor, el gobierno tiene el superávit en dólares que puede obtener de la exportación de energía, con Vaca Muerta. Pero los analistas burgueses coinciden en que tampoco es cualitativo. En contra, los dólares que se van a ir por el turismo al exterior en este verano. Se habla de una fuga de 3000 millones, que se sumarían a los dólares que salen por las importaciones. Ahora Caputo dice que el FMI le daría un préstamo de 12000 millones de dólares, pero, por lo menos hasta ahora, ese préstamo estaba condicionado a la exigencia de una devaluación. También la devaluación del real, al encarecer las exportaciones argentinas a ese país (principal destino de las exportaciones industriales) presiona sobre la moneda nacional. La razón por la cual el gobierno no quiere devaluar, no es porque le interesen los bolsillos de las familias trabajadoras, que el mismo Milei se encargó de vaciar, sino porque la inflación baja va a ser el principal caballito de batalla para las elecciones de octubre 2025. Diez meses, para cómo está la situación en nuestro país y en el mundo, parecen un siglo.

La otra es a largo plazo (es decir durante los 3 años de mandato que le quedan). Algunos trabajadores se engañan por el hecho de que la inflación bajó y creen que hay que esperar, que si bien la situación es dura el gobierno va por el buen camino, o por lo menos quieren esperar a ver para donde va todo esto. Nosotros creemos que dada la situación internacional ni a este gobierno ni a ningún otro le va a ir bien porque en el horizonte se acumulan nubes negras de tormenta. Como lo venimos diciendo, la situación internacional se encamina hacia una tercera guerra mundial. Si esta situación se demorara en estallar un par de años, sin que hubiera grandes luchas en nuestro país, entonces nos iría muy mal a los trabajadores ya que en ese caso vamos a un proceso de acumulación de capital totalmente diferente, con baja inflación, pero con muy pocos sectores industriales. Sin educación, ni salud, ni universidad pública, con niveles de pobreza cercanos al 70% y principalmente con difíciles condiciones para la organización sindical. En síntesis: como cualquier otro país de América Latina. Chile, Perú, Ecuador, Paraguay, etc. Exportadores de materias primas y alguna que otra industria, pero marginal. Con niveles cada vez más altos de cuentapropismo -más altos que ahora-, es decir trabajadores independientes que no tienen acceso a jubilación, ni a una obra social, ni aguinaldo, ni licencias, etc., como, de hecho, ya está pasando hace años, pero mucho peor.

Las dos caras de la misma moneda semicolonial capitalista

En este “maldito” péndulo de la historia argentinalos trabajadores vamos – como dice el tango- “dando tumbos”, de sufrir la hiperinflación a padecer una hiperdesocupación, y como resultante de esas dos variables tenemos cada vez más pobreza.

En el gobierno anterior, con los peronistas/kirchneristas, le daban a la “maquinita” de impresión de pesos, y vía inflacionaria nos licuaban los salarios facilitando la transferencia de ganancia al gran capital; así terminamos con el gobierno que “venía a llenarnos la heladera”: 40% de pobreza y trabajadores en blanco con salarios de pobreza, cuando la burguesía se la llevaba con pala.

Ahora los liberales hacen un ajuste tremendo, permitiendo que el gran capital financiero imperialista nos hunda el cuchillo hasta el fondo y estamos al 55%, o sea 15% de pobres más en 12 meses. Síntesis: Las dos caras de una misma moneda capitalista. 

Nos dicen algunos adoradores de Néstor K, que en su gobierno había superavit comercial y fiscal. Sí, claro, porque aquellos años existió un impresionante viento de cola con precios altísimos de los commodities, y una gran devaluación del salario durante el gobierno de Duhalde (mayor a la de diciembre pasado), que permitió una acumulación que duró unos pocos años hasta el 2008 y luego vino la crisis internacional (donde los grandes Estados imperialistas pusieron 18 billones de dólares para rescatar a las grandes empresas y a los bancos).

Después vino el gobierno de CFK que no resolvió ninguno de los problemas estructurales ni energéticos, ni de transporte, y las “grasas acumuladas” le duraron hasta que tuvo que aplicar una nueva devaluación en enero del 2014, estando Kicillof de Ministro de Economía. Y no solamente que pagó religiosamente al FMI y que aumentó la deuda interna, sino que terminó la famosa “década ganada” con 30% de pobreza, después de que entró al país plata como nunca en la historia en Argentina, o sea, como dijo CFK, “los grandes capitales se la llevaron con pala”. Tal vez sea eso lo que los trabajadores peronistas no pueden entender, que con los dos últimos gobiernos de CFK, mientras sus salarios bajaban, los capitalistas ganaron como nunca.

Encima, para disputarle a la “derecha” la gran “estratega” puso de candidato a Scioli, luego a Alberto y para rematarla a Massa…. y así estamos. Ahora le dice al senador José Mayans que ella no lo quiere “voltear” a Milei y su hijo “aloe vera” (tiene un montón de propiedades) dice que hay que aguantarse el veto de Milei, porque es un instrumento legítimo del Presidente…, claro, si ellos gobernaron igual, por decreto. Total, están “forrados de verde”, ambos, qué les puede interesar el pueblo trabajador. Debe ser en parte, por eso, que para ella “no hay ningún sistema mejor que el capitalismo”, como se ha cansado de decir.

Tampoco sirve tener 2 o 3 diputados más, como hace el FIT-U, sino se utiliza esa tribuna parlamentaria para explicar que la única salida para los trabajadores es la revolución socialista, pero no como hace el Chipi Castillo, que en un reportaje con Fantino trata de explicar qué es el socialismo como si fuera un cuentito para niños, como si hubiera que prescindir de la dictadura del proletariado y de la insurrección armada, no vaya a ser que espanten a la clase media progre que los vota, hablando de la violencia revolucionaria. Ellos se ubican como ala izquierda del régimen, por eso cuando aprieta un poco la situación política se colocan como ala izquierda del régimen capitalista, sacando la inefable consigna para todo tiempo y lugar: Asamblea Constituyente.

Como le decimos aquellos compañeros que nos leen siempre, no queda otra, esto se resuelve con la revolución socialista, un gobierno de trabajadores que expropie al gran capital y planifique la economía es la única manera en que podemos salir del atraso económico y empezar a resolver el problema de fondo, que es que somos un país semicolonial que tiene una industria con una tecnología atrasada. Y según lo ha expresado la historia, eso no lo puede hacer la clase obrera espontáneamente, para eso necesita construir un partido revolucionario, es la tarea en la que estamos, que es muy dura pero imprescindible, a la que te invitamos a participar.

2/12/24

Mariano López

Militante del Partido de la Causa Obrera (Argentina)

Acuerdo de colaboración política

El Comité de Enlace integrado por el PCO (Argentina) y CSR-ETO (Venezuela) y los compañeros Gustavo Burgos de Chile, editor de la revista El Porteño de Valparaíso y Sergio Bravo de Perú, editor del blog Revolución Permanente (Perú), constatamos que tenemos los siguientes acuerdos de principios y programáticos fundamentales:

1- Reivindicamos la estrategia de luchar por la dictadura del proletariado en el sentido que le daba la III Internacional en los cuatro primeros congresos bajo la dirección de Lenin y Trotsky, basada en órganos de poder con democracia clasista y en el armamento del proletariado.

2- Reivindicamos la vigencia del carácter de la época imperialista explicado por Lenin.

3- Declaramos que la guerra Ucrania/OTAN - Rusia es una guerra reaccionaria por ambas partes y que en consecuencia nuestra política es la del derrotismo revolucionario.

4- En la guerra en curso en el Medio Oriente tomamos posición en el bando militar de los pueblos y estados semi-coloniales atacados por el régimen sionista de Israel. Estamos por la destrucción del Estado de Israel, por la revolución obrera y socialista de los trabajadores palestinos, los trabajadores árabes y los trabajadores judíos que luchen contra la ocupación sionista.

5- Coincidimos en la caracterización de que Rusia actúa regionalmente como un estado imperialista basado en su poderío militar y en que China se ha desarrollado como una potencia imperialista en un plano mundial.

(Queda por definir si Rusia es, además de un “imperialismo militar”, un imperialismo moderno en el sentido leninista del término, es decir, si también es un “imperialismo financiero”.)

6- Coincidimos en que la persistente crisis que se produjo a partir de 2007-2008 (a la cual la burguesía imperialista no encuentra salida por medios económicos normales) obliga a las potencias imperialistas a dirimir el reparto del mercado mundial por medio de la guerra.

7- Coincidimos en la caracterización de que, en estas condiciones, una tercera guerra mundial es inevitable en un período próximo. La guerra aparece como inevitable por el atraso de las condiciones subjetivas, especialmente la prevalencia de las direcciones pro-burguesas del movimiento de masas y la ausencia de partido revolucionario internacional, lo que bloquea la posibilidad de revoluciones socialistas triunfantes que logren impedirla.

8- Coincidimos con el principio básico de defender la independencia política de la clase obrera en toda circunstancia. Contra la teoría del mal menor que es un apoyo explícito o velado a variantes burguesas y pequeñoburguesas.

Por lo tanto, mediante esta declaración nos reafirmamos en la necesidad de construir una organización revolucionaria internacional como tarea imprescindible, para lo cual declaramos que la Revista Manifiesto Internacional editada por el Comité de Enlace será nuestra herramienta de elaboración, difusión y polémica teórico-programática.

27/11/24

Comité de Enlace del Partido de la Causa Obrera (Argentina) y la Corriente Socialista Revolucionaria El Topo Obrero (Venezuela)

Gustavo Burgos, Revista “El Porteño”, Chile

Sergio Bravo, Blog “Revolución Permanente (Perú)”