Representando básicamente a capitales de una burguesía
media afincada en la minería ilegal, el aparato electoral “Juntos por el Perú”
postula siempre con un programa neoliberal, aunque incluye también pretensiones
como: algún control estatal sobre el gas, petróleo y puertos, un impedimento a
nuevas concesiones con beneficios especiales y un impuesto a las más altas
ganancias de las principales corporaciones. En esta oportunidad, sin embargo, Sánchez
ha establecido su propia “Hoja de Ruta” reaccionaria (al mismo estilo de
Ollanta Humala el 2011) presentando un nuevo Plan de Gobierno todavía más
neoliberal a una semana de la segunda vuelta. En este documento desaparecen
aquellos pocos arrestos nacionalistas anteriores y permanece fundamentalmente la
política de “mantener la estabilidad macroeconómica”, como manifiesta su equipo
técnico. De forma transparente JP declara, por ejemplo, que busca un “Estado de
economía de mercado abierta, respetuoso de los Tratados Internacionales de
Libre Comercio, con normas amigables a la inversión privada interna y externa”
y que “se mantendrán relaciones de amistad y cooperación… especialmente… con…
los Estados Unidos, China, Europa, Corea, Japón y la India”, es decir, con la
mayoría de los imperialismos y algunas de las principales potencias
subordinadas a ellos. El texto de su actual Plan duplica en extensión al
anterior porque incorpora secciones enteras de los planes -no solo del seudoizquierdista
Venceremos-, sino también de sus nuevos socios burgueses de Ahora Nación, Obras
y Primero La Gente, que han arrastrado también apoyos semejantes como el
Partido Morado, Cooperación Popular y el vizcarrismo. Hoy: voto anticapitalista
y antifascista. Vota nulo, en blanco o no acudas a votar.
07.06.26
Revolución Permanente
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