abril 10, 2021

Contra la burguesía y la seudo-izquierda: Vota Nulo

En torno a 1.100 muertos diarios por Covid actualmente, proyectando cifras del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef). Más de 50.000 víctimas mientras Sagasti (cinco meses), unas 100.000 cuando Vizcarra (ocho meses). Ningún responsable político del genocidio ni de la vasta miseria, generados por sus políticas sanitarias y económicas que cautelan a los grandes empresarios y desahucian a las masas trabajadoras. Los dueños del país no mueren ni se empobrecen bajo la protección de gobiernos que los representan en la administración de su Estado Capitalista. Financian y publicitan las campañas de los aspirantes a gestores. Presidente y Congresistas premiados con S/. 26.000 soles mensuales de ignominia. Entre sus opciones: la millonaria tirana corrupta Fujimori, el millonario fujimorista De Soto, el millonario fascistoide López, el millonario fraudulento Acuña; el belaundista neoliberal Lescano, el ultra-neoliberal Forsyth, el torturador y violador Urresti. Aunque la pequeña burguesía también forma parte del menú: la izquierda liberal, la seudo-izquierda que solo implora la aceptación de los ricos y la recepción de sus impuestos remilgados. Mendoza, relacionada con USAID y el Partido Demócrata imperialista, partidaria de Kuczynski, sostén de Vizcarra y afín a Sagasti. Castillo, sexista y xenófobo, maestro pero líder del partido del corrupto Cerrón. La inmensa tragedia del pueblo trabajador no tiene arreglo en manos de la politiquería capitalista. Trabajador, trabajadora: Vota contra ellos, Que se vayan todos, Vota Nulo.



 

febrero 04, 2021

En el peor país de la pandemia


Yván Yauri - 07 de noviembre del 2020.

Casi 100.000 muertos por Covid-19. Las peores tasas de contagio y mortalidad del mundo. Son las cifras agregadas a la cuenta histórica que el Estado Capitalista peruano mantiene con el pueblo trabajador. 

Promulgado el Estado de Emergencia en marzo, el gobierno deviene virtualmente una coalición entre el Ejecutivo y las Fuerzas Armadas. Este acuerdo aseguraba el control efectivo del territorio y la población, previniendo cualquier eventual respuesta popular a la política establecida. Meses después el cargo mismo de Primer Ministro correspondió al General del Ejército que ocupaba el Ministerio de Defensa. 

Una cuarenta de hambre fue decretada durante tres meses y medio, recluyendo en abandono a gigantescas masas pauperizadas, hundiéndolas en la miseria y extendiendo la pobreza hacia las capas medias. En franca parálisis, el Estado peruano fue sostenido económicamente por la clase obrera minera, energética, agrícola, alimentaria, de salud, de limpieza y otras que arriesgaron la vida cada día laborando bajo la pandemia.

En esas condiciones el confinamiento fue tolerado hasta mediados de mayo. La indigencia se tornó insoportable y el pueblo recurrió desesperado a toda actividad de supervivencia. Desamparado a su suerte, afrontó la plaga de la inanición a riesgo del virus mortal. No hubo subsidios universales permanentes por alimentación y demás gastos, ni créditos masivos de emergencia. Solo un par de bonos de S/. 760 -en ocho meses- a modo de limosna, recibidos por una parte de la población muy tarde, mal o nunca.

Los lugares de aglomeración como los mercados fueron olvidados por la política sanitaria, los domicilios quedaron sin monitoreo médico y sus habitantes sin medicinas u oxígeno. El país en general sin medidas de vigilancia, rastreo y evacuación para la enfermedad, sin pruebas moleculares masivas, sin ningún protagonismo popular para enfrentarla. Los hospitales y postas se derrumbaron ante una avalancha de infectados y la salud pública se expuso como el emblema de un Estado históricamente colapsado. La catástrofe sanitaria no fue sino otro nudo en una soga que incluye al empleo y al salario, la educación, la vivienda, la alimentación, el transporte y demás necesidades cruciales, graficando el deplorable nivel de vida padecido durante doscientos años.

La cuarentena finalizó oficialmente el 30 de junio. Y en seguida empezó la reapertura empresarial diseñada para sacrificar las vidas proletarias en el altar de las ganancias capitalistas. Con el transcurrir de las semanas, pese a las tenaces cifras engañosas del gobierno, los trágicos índices reales revelaron la devastación: dejaban en evidencia no solo una funesta política elitista, sino un verdadero genocidio en el Perú. Otro auténtico virus fue siempre la clase dominante al interior de la sociedad.

Masacre, sin embargo, también había representado la política económica. Millones de puestos de trabajo se perdieron, sobre todo en la micro y la pequeña empresa, en frente del desdén gubernativo. El desempleo ascendió oficialmente a 7 millones de personas mientras campeaban la mutilación de salarios y la “suspensión perfecta”, mecanismo de despido en boga. Ya desde los días iniciales Vizcarra financió con dinero público el 35% de las planillas más bajas de la gran empresa y destinó más de S/. 30.000 millones del Banco Central de Reserva a garantizar sus dividendos mediante el programa Reactiva Perú. Al mismo tiempo, cuándo no, permanecieron intocadas las planillas doradas del aparato estatal, por ejemplo los S/. 42.000 mensuales del propio Velarde, Presidente del BCR. En coherencia, el gobierno obtuvo rápidamente un préstamo de $ 11.000 millones del Fondo Monetario Internacional, redoblando así el sometimiento a los imperialismos del mundo.

Durante años Vizcarra ha continuado atacando porfiadamente los derechos laborales tal como lo hiciera su inmediato superior Kuczynski. Facilitó los ceses colectivos y despidos a punta de decretos de urgencia. Los derechos de huelga, vacaciones, estabilidad laboral o inspecciones de trabajo fueron vulnerados. Había ofrecido elevar el sueldo mínimo en el primer trimestre del 2020, pero esta mentira se añadió a su bagaje. Hace mucho que el sueldo mínimo (S/. 930) ha sido convertido en ridículo por el costo de vida. De hecho hoy en día un nuevo sueldo mínimo es inaceptable por debajo de S/. 2.300, el monto de subsidio que debió masificarse durante la cuarentena.

En paralelo, políticos, empresarios y jueces de la clase opresora continuaban exhibiendo el entramado de corrupción endémica que caracteriza a su Estado. Vizcarra mismo ha resultado descubierto en un reciente tráfico de influencias y obstrucción, peor todavía, en anteriores casos de cohecho pasivo, colusión agravada y asociación ilícita, como tantos Gobernadores. Por otro lado, al igual que las administraciones precedentes, tampoco se ha privado de la represión sangrienta: ahí están los tres comuneros de Requena, Loreto, asesinados por la policía el 8 de agosto mientras luchaban contra la petrolera canadiense Petrotal.  

Toda la tragedia nacional reseñada encarna aquello que los portavoces de la burguesía llaman persistentemente “progreso” y “desarrollo” en sus declaraciones públicas. Contrariamente, ¿qué gobierno o partido plutocrático, como parte de su frenesí político antipopular, no ha sido enfangado por la revelación de corruptelas en cada período presidencial durante décadas? 

La descomposición de su círculo mafioso cierra una larga trayectoria que Vizcarra inició nada menos que en el Apra, un paradigma de mafia política en nuestra historia. Pero hagamos algo de recuento amplio más cercano. A su tiempo, Kuczynski y Acuña habían socorrido con sus bribones a Keiko Fujimori en una segunda vuelta. Esto mientras Castañeda abandonaba la pandilla de Lourdes Flores priorizando su mafia personal, aliado al traficante José Vega. A continuación Vizcarra se pliega a PPK y Luna Gálvez prescinde de Castañeda para consolidar su mafia particular. Acto seguido Keiko y PPK negocian la repartija de las suyas. Más allá Vizcarra pacta con Fujimori sus primeros meses de gestión, para luego, enemistados, Vizcarra sobrevivir con fragilidad. Finalmente, un nuevo legislativo coloca a Luna Gálvez, Acuña y José Vega acechando mediante sus propios secuaces. Para muestra todos esos botones.

La actual mayoría congresal proviene de unas elecciones con ausentismo de casi 26%, un escaso 8.3% de votos emitidos para el partido más elegido (Acción Popular) y solo un 4.9% para el menos votado (Somos Perú). Como resultado se constituyó un bloque entre Acción Popular, Alianza para el Progreso, Somos Perú y Podemos Perú para la Mesa Directiva, mientras UPP de Vega y Antauro Humala entraba en vinculación con PP de Luna Gálvez. En esas condiciones, el Congreso alternativo al del fujimorismo solo podía expresar los intereses plutocráticos de Raúl Diez Canseco, César Acuña y hermanos, Keiko Fujimori, Luna Gálvez, Ataucusi Molina, los financistas de Julio Guzmán… y el militarismo ultraderechista de Antauro Humala, José Vega y Urresti. El pueblo estaba advertido.

Un Presidente que conserva lo salvado de su votación vicepresidencial de cuatro años y cinco meses atrás; un Congreso en que todos los partidos perdieron las últimas elecciones: el 26 de enero un 17.1% de votos emitidos fueron nulos y un 2.4% blancos = 19.5%, pero ya el 2016 los votos nulos/blancos también habían ganado sin paliativos las congresales: 22.2% + 12.8% = 35%. 

Situada frente a la clase explotadora y su Estado, la Confederación General de Trabajadores del Perú – CGTP debió haber sido, desde su creación, la gran herramienta del proletariado para forjar su poder y así alcanzar su gobierno. Entre 2018 y 2019 ha cumplido 90 años de fundación y 50 de reconstitución. Dos hitos históricos que conquistaron la unidad por la que bregaron generaciones de trabajadores combativos. No obstante, en más de medio siglo, la dominación oportunista de una burocracia atrofió a la Central, la postró ante la burguesía y provocó su derrota una y otra vez. Dedicada a la auto-justificación, esta capa subsiste convocando dos tardes de marchas en un año entero y es con frecuencia sobrepasada por resueltas movilizaciones de sectores sindicales o populares.

La CGTP forma parte de organismos antagónicos como el Acuerdo Nacional y el Consejo Nacional del Trabajo. En ellos la casta burocrática participa para “consensuar” la política del enemigo. Un año atrás Vizcarra anunció, solemne, redoblar la "promoción de la inversión privada" y ejecutar el Plan de Competitividad que aspira a regir 11 años. Se trató de una verdadera ofensiva elaborada junto a la Confiep, que reimpulsa las concesiones al gran capital y a las transnacionales, especialmente forestales, acuícolas y turísticas, mientras embiste de lleno los derechos laborales del proletariado. Al anunciarse en Palacio, la más alta dirigencia de la CGTP atendía con placidez entre los invitados. No por azar esta conducta ya había cosechado anteriormente el agradecimiento explícito del gobierno, recibiendo Mario Huamán y Juan José Gorriti la Orden del Trabajo.

Ante la circunstancia de la cuarentena, esta dirigencia optó únicamente por requerir un bono universal de 1000 soles. En pocas palabras manifestó su acuerdo con establecer un infame sueldo mínimo de 1000 soles, 70 soles superior al actual. En concordancia solicitó a Vizcarra no olvidar la propuesta presidencial de “Pacto Social”, es decir el pacto siempre vigente con los grandes empresarios.

La dirección de la Confederación, adscrita al PCP y a Patria Roja, renunció en los hechos a combatir contra los gobiernos capitalistas desde el 2011, tal como rechazó derribar a cada nuevo gobierno durante décadas. Ha impulsado y sostenido a Vizcarra en la línea de su apoyo a Kuczynski, Humala y Toledo: bajo su dictamen los trabajadores aceptaron otorgarles el voto, lo que ya había ocurrido con el candidato Fujimori hace treinta años. Esta dirección sostuvo al Apra hacia mediados de los 80s y hasta proyectó una candidatura conjunta Apra-Izquierda en los 90s. El servilismo de la cúpula sindical siempre ha llevado el sello de la traición.

Tanto peor cuando se considera la cuestión del Estado y su naturaleza de clase. No existe posibilidad alguna de acabar con la burguesía sin construir el poder de todos los trabajadores urbanos y rurales. Pero dada su cooptación por el régimen opresor, dicha cúpula lo boicotea por principio. Toda nuestra experiencia histórica vuelve imperativo organizar asambleas populares integradas a una Asamblea Popular Nacional como organismo superior. La costra burocrática, en cambio, ha suplantado este objetivo por un montaje autoproclamatorio donde ella misma y sus congéneres de la pequeña burguesía se dan a denominar “Asamblea Nacional de los Pueblos”.

El PCP y Patria Roja, supérstites del reformismo estalinista socialdemocratizado, componen con movimientos pequeñoburgueses el partido Juntos por el Perú, creación capitalista neoliberal de Yehude Simon, notorio corrupto y criminal Premier aprista de la matanza de Bagua (2009). Mediante la carnaza de su inscripción legal, Simon recogió el seudo-comunismo poco antes nacionalista y también Nuevo Perú de Verónika Mendoza, otro gajo liberal ducho en el auxilio a Humala, PPK y Vizcarra. Perú Libre porta en su espalda dos gobiernos regionales neoliberales, mercenarización hacia el opulento Belmont, machismo, xenofobia, homofobia. Eximios Gobernadores condenados por corrupción como Gregorio Santos o Vladimir Cerrón reflejan la descomposición política y moral de una izquierda claramente inadmisible al pretender este calificativo. El Frente Amplio de Marco Arana comparte con Cerrón y Mendoza igual programa liberal y origen pequeñoburgués. Su democratismo no le impide defender la seudo-democracia y el Estado que controla la Confiep.

Liberalismo anti-marxista, demagogia y electoralismo, cristalización de un reaccionario humalismo reciclado. La falacia de la “nueva República” producto de una “nueva Constitución” capitalista le brinda su coartada circunstancial. 

Dentro de cinco meses, dos docenas de candidaturas hostiles convertirán las elecciones en mayor trampa, si cabe, peor estafa que nunca. En la obligatoriedad de definir qué argollas de la clase dominante emiten normas, decretos o leyes antipopulares, el voto nulo –clasista y receloso del mecanismo electoral vigente- ha demostrado su eficacia principista, confrontando una legislación que impide al pueblo trabajador elegir a sus genuinos representantes. Para el movimiento de masas, ganar el derecho efectivo de sus organizaciones a la inscripción, es una necesidad evidente.

Aniversario de la Revolución Socialista Soviética: continuar la brega por un partido revolucionario del proletariado capaz de dirigir la demolición del Estado Capitalista, levantando un verdadero Estado de los Trabajadores. Asamblea Popular Nacional para constituir un poder revolucionario. Fuera Vizcarra. Fuera el Congreso. Fuera el Poder Judicial. Por un Gobierno Obrero, Campesino y Popular.


(De "Contra el Estado Capitalista en el Perú" - Lima, diciembre 2020)



enero 29, 2021

Otro proyecto de genocida


Sagasti, el responsable de tres asesinatos policiales de jóvenes obreros agroindustriales, no movió un dedo durante dos meses para prevenir la llamada “segunda ola” infecciosa presentida ya en noviembre y producida a finales de año. Ahora dicta una cuarentena desde el 1 de febrero en medio del nuevo desastre: otra vez cerca de 800 muertos diarios (cálculo a partir de las cifras del Sinadef) y los hospitales colapsados. Si Vizcarra tasó en nimios S/. 760 el derecho a recibir algo de la riqueza producida para paliar treinta días de confinamiento forzoso, Sagasti lo ha convertido en ridículos S/. 600, siempre para la población en peores condiciones únicamente, relegando al resto del pueblo trabajador. Esta ruindad pretende ocultar la gran urgencia de un bono trabajador universal de S/2300, que establezca esa cifra como el estimado más cabal de un sueldo mínimo en el país. Solo dos meses le ha tomado a Sagasti ocasionar los tres muertos que a Vizcarra le tomaron más de dos años y ya lo ha superado en la bajeza de sus bonos. A este paso Sagasti puede convertirse en un genocida mayor que Vizcarra y sus 100.000 víctimas.

noviembre 27, 2020

Política del hampa burgués


Sagasti invita a Keiko a Palacio. Digno heredero de PPK y Vizcarra... Resumamos algunas sórdidas claves de los últimos años.

La descomposición del círculo mafioso vizcarrista cierra una larga trayectoria que Vizcarra inició nada menos que en el Apra, un paradigma de mafia política en nuestra historia. A su tiempo, Kuczynski y Acuña habían socorrido con sus bribones a Keiko Fujimori en una segunda vuelta. Esto mientras Castañeda abandonaba la pandilla de Lourdes Flores priorizando su mafia personal, aliado al traficante José Vega. A continuación Vizcarra se pliega a PPK y Luna Gálvez prescinde de Castañeda para consolidar su mafia particular. Acto seguido, Keiko y PPK negocian la repartija de las suyas. Más allá Vizcarra pacta con Fujimori sus primeros meses de gestión, para luego, enemistados, Vizcarra sobrevivir con fragilidad. Finalmente, un nuevo legislativo colocó a Luna Gálvez, Acuña y José Vega acechando mediante sus propios secuaces. 

Declaración del PCO (Argentina) 14.11.20

Defendiendo al capital…

El gobierno del Frente de Todos va mostrando con creciente evidencia su carácter patronal. Los trabajadores que esperaban un gobierno “popular”, que enfrentara o pusiera un freno a la voracidad capitalista, se ven decepcionados. No hablamos de los dirigentes sindicales y políticos que se hacen llamar “del campo popular”. Estos no se engañan, sino que cubren su propia traición, su propia dependencia del Estado capitalista, poniéndole etiquetas coloridas a los gobiernos para embellecer y justificar el seguidismo a uno u otro sector patronal.

Pero, ¿por qué decimos que es cada vez más evidente el carácter patronal del gobierno? En realidad lo que quedó más claro estas últimas semanas es que TODO el gobierno está embarcado en atacar al pueblo trabajador para defender las ganancias capitalistas. Muchos trabajadores esperaban, o esperan, que Cristina Kirchner funcione como “reserva populista” contra la orientación pro-imperialista y pro-patronal de Alberto Fernández y Massa. Tendrán que sacar algunas conclusiones en estos días. La “carta pública” de CFK funcionó como el respaldo que el gobierno necesitaba para, en pocos días, dar paso redoblado en la defensa del capital. Primero, reprimir a las familias pobres de Guernica, desalojarlas de las tierras que ocupaban en reclamo de vivienda para que allí se avance en la especulación inmobiliaria de los countrys. Segundo, aprobar en el Congreso el presupuesto de ajuste para 2021. Y, como a la gran burguesía de la AEA (Clarin, Arcor, Techint, COTO, etc) no le conformó, el mismo Guzmán en persona los tranquilizó avisándoles que el ajuste fiscal del 2021 será mayor aún que el presupuestado. Concesiones a los agroexportadores del Consejo Agroindustrial, concesiones a Techint y las petroleras con el Plan Gas. En fin, manos abiertas para la burguesía, mientras el puño se cierra contra los trabajadores y el pueblo pobre.

Además, con la excusa de que han bajado los casos de contagios por COVID-19, el gobierno sigue abriendo la economía y lejos de resguardar la salud de los trabajadores, intenta dar respuesta a sectores empresarios como gastronomía y comercio. Es que con el paso del ASPO (aislamiento social preventivo y obligatorio) al DISPO (distanciamiento social y preventivo obligatorio) ahora pueden desarrollarse la mayoría de las actividades económicas en AMBA, esto lo cual habilita la vuelta al trabajo presencial de no esenciales y amplía el uso del transporte público. También, entre las medidas se encuentra el regreso gradual a las aulas para todos los niveles educativos. Esto incrementa la posibilidad de nuevos rebrotes como está ocurriendo en varios países de Europa que vuelven a endurecer el confinamiento tras segundas olas de contagios más masivas.

… y a la propiedad privada capitalista

La reunión del ministro Guzmán, el “nuevo Dujovne” con potestad para recortar gasto público, con loghhs grandes capitalistas de la AEA no fue solo para hablar de déficit fiscal. Lo que el gobierno les adelantó, con esa aclaración, es que está encaminado el acuerdo con el FMI. Claro que los kirchneristas ya están repitiendo el cuentito de que “este FMI es diferente”. Ya no engañan a nadie. Preparan las condiciones para aplicar un plan de ajuste y reformas (laboral, jubilatoria, etc.). De hecho, ya se hizo público el proyecto de reforma de la movilidad jubilatoria, donde se descarta una indexación con la inflación. Además, se impone un tope anual de aumento. Sin ponerse colorados, los voceros del gobierno declaran que los jubilados le ganaran recuperarían poder adquisitivo porque la movilidad estaría atada a los aumentos salariales de los trabajadores activos. Todo esto dicho mientras el Ministro de Trabajo, cual gerente de Recursos Humanos de cualquier patronal, sostiene como declaración de principios que “el sueldo justo es el que se puede pagar”. Ni Macri, con Triaca, se animó a tanto. El trato a los jubilados contrasta claramente con la indexación de bonos en pesos para los fondos especulativos. 

Y acá entramos en el corazón de la carta pública de CFK: la “unidad nacional”, el “pacto social”, el “acuerdo de todos los sectores”, bla bla bla. Todos eufemismos para un hecho evidente: la política de cerrar la “grieta” por arriba, de los capitalistas y sus representantes políticos, para golpear con más fuerza y firmeza a los de abajo, al pueblo trabajador. Lo novedoso es que nunca se había hecho tan explícito como ahora que, lo que une a todos los sectores patronales, y al régimen político que administra sus negocios comunes, es la defensa “innegociable”, como dijo el mismo Berni, de la propiedad privada capitalista.  

El Estado defiende la propiedad privada capitalista de los medios de producción y cambio (fábricas, tierras, bancos, etc.). Esa propiedad sobre los medios de producción es la que le permite explotar a la clase trabajadora que no tiene más propiedad que sus propios brazos, su capacidad de trabajar con las maquinas-herramientas que le provee el capitalista. Por supuesto que un sector de los trabajadores puede llegar a poseer vivienda propia y un auto, todo con mucho esfuerzo. Pero no es esta propiedad la que defiende el Estado burgués. Por el contrario, esta propiedad de bienes de uso o de consumo, o incluso de algún modesto medio de producción o comercial que pueda tener un sector de la clase media, es expropiada cotidianamente por los capitalistas y su Estado. Lo que defienden a rajatabla, lo que el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner garantiza con la represión, es la gran propiedad privada capitalista, es la organización socio-económica en la cual una minoría de parásitos viven la “buena vida” a costa de la miseria de la mayoría de la sociedad.

Sobre ese piso el gobierno de los Fernández intenta unificar a todos los sectores patronales y a la oposición político-mediática para garantizar el “clima de negocios”, las condiciones políticas y sociales sobre las cuales los capitalistas puedan hacer grandes ganancias. Esas condiciones se sostienen en la flexibilización laboral y rebaja salarial. El aumento de la desocupación les facilita esa ofensiva. La represión y la contención de la burocracia sindical hacen la otra parte del trabajo.

Sin embargo, las condiciones para las ganancias capitalistas no dependen solo de la explotación de la fuerza de trabajo. El objetivo del gobierno de poner la exportación como salida a la crisis cambiaria choca con un mercado mundial que se achica y se cierra. La economía mundial capitalista atraviesa, sin salida a la vista, una de las peores crisis de su historia. Los trabajadores no tendremos ni siquiera el “beneficio” de estabilizar nuestra situación aún en niveles mayores de miseria. La escalera descendente tiene cada vez menos “descansos”. Si no nos organizamos y luchamos por nuestros intereses sólo veremos empeorar nuestra situación. Unificar por abajo todos los sectores de la clase trabajadora, coordinar los sectores en lucha y expulsar de nuestras organizaciones a la podrida burocracia sindical. Esas son las tareas para empezar a frenar el retroceso. 

Junto con esta necesidad de pararnos sobre nuestros pies, debemos comprender que mientras los capitalistas mantengan el control del poder estatal, los trabajadores sólo podremos resistir, retrasar los avances sobre nuestras condiciones de vida, hacer más lenta la marcha atrás, pero no avanzar. La lucha debe ser POLITICA, y la lucha política de clases solo la podemos dar construyendo un partido propio, un partido de trabajadores, con un programa revolucionario de lucha por un gobierno de los trabajadores que expropie a los capitalistas.


Partido de la Causa Obrera


Declaración de la LCT (Argentina) 17.11.20

Repudiemos al FMI, organizándonos y luchando contra el ajuste
 
No al Ajuste

No a las reformas estructurales

La semana pasada llegó al país una delegación del FMI para negociar con el Gobierno peronista de A. Fernández y Cristina de Kirchner los futuros ajustes. No solo vienen a negociar los cobros de los 40 mil millones de dólares que se endeudó el gobierno de Macri, en los últimos cuatro años, sino también a cobrar los 53 millones de dólares que se le debe a ese organismo, y de conjunto vienen a garantizar el pago de los más de 325 mil millones de dólares de deuda pública -a bonistas y otros organismos financieros-, deuda que militares, radicales, peronistas y radicales-macristas vienen creado en estas últimas cuatro décadas.

Hace poco más de un año, y teniendo de fondo el desastre económico del gobierno macrista, Alberto Fernández, encabezando el Frente de Todos, hacía campaña electoral diciendo que le iba a poner plata en el bolsillo de los trabajadores y los jubilados, hablaba de un 20 por ciento de aumento para todos ni bien asumiera. Pero pasados los primeros tres meses, antes de la pandemia, no hubo ningún aumento de esa característica. Peor aún, se postergaron las paritarias e incluso los aumentos en jubilaciones a duras penas alcanzaron la inflación, pero achatando la pirámide para que más jubilados ganaran la mínima. 
Después vino el “aumento” para estatales y docente, casi diez puntos por debajo de la inflación del último año, y el anuncio de la nueva fórmula jubilatoria que se ajustará teniendo en cuenta la recaudación y el índice de aumentos de los salarios, pero ya no se toma en cuenta la inflación. En otras palabras, las miseras jubilaciones serán más bajas aún en relación al costo de vida. Y se quitó el IFE 4, la ayuda económica por pandemia, anunciado que el déficit fiscal será menor de lo que se anunciaba un mes atrás (léase; vamos a ajustar más aún, en educación, salud, etc., etc.). Todo esto a días de la llegada al país de la delegación del FMI…

Por eso son mentirosas las declaraciones de Cristina Kirchner y Alberto Fernández cuando dicen que no van a ajustar, que la crisis no la van a pagar los pobres sino los especuladores. Incluso el impuesto a las grandes fortunas, no es un impuesto sino una colaboración por única vez, y cada vez afecta a menos millonarios, los que su mayoría accionaran legalmente, y de cuya recaudación casi la mitad va al sector privado. Pero este supuesto impuesto a las riquezas funciona como una cortina de humo mientras se hacer pasar los ajustes y reprime a los pobres por tomar tierras para tener un techo. Y, sobre todo, es mentiroso el gobierno de Fernández-Kirchner porque nada dice de que el FMI hace concesiones en el tiempo y facilidad de pago, pero reclamando reformas estructurales tales como achicar más aún el Estado, en sus puestos de trabajo y salarios, como llevar de 65 a 70 años -optativo a 75 años- la edad jubilatoria, y la reforma laboral que es flexibilizar las condiciones de trabajo, sobre todo de contratación y despido.
  
Mientras tanto las centrales sindicales que sostuvieron al gobierno y los ajustes de Macri, CGT y CTA’s, dirigidas por el peronismo, no pueden ya mirar para otro lado y tibiamente empieza con su parodia habitual, mostrando cierto descontento por el ajuste. Sin embargo, no hacen más que charlar con su gobierno, las patronales y el FMI, y ni siquiera emitieron un comunicado rechazando los desalojos, como el en Guernica, ni las reformas estructurales que se busca imponer.
  
Hay que organizarse, movilizarse y luchar como lo vienen haciendo los trabajadores de GRI Calviño, Cresta Roja, Danica, enfermeros, etc. Impulsando y coordinando todas las luchas hacia un Congreso Obrero de Delgados de Base, con delegados representando a los establecimientos o frentes en lucha, con comisiones internas y sus delegados, con seccionales y sindicatos combativos, junto a representantes de organizaciones de trabajadores desocupados, de asambleas populares, de ambientalistas o de vecinos en lucha por un techo, que luche e impongan una verdadera Huelga General-con piquetes de autodefensa- que derrote el plan de ajuste y eche al FMI, y sus planes de hambre y superexplotación capitalista.

*Fuera el FMI – No al pago y desconocimiento de la fraudulenta deuda externa!
*Trabajo y aumentos de salarios – Derrotemos los ajustes y la flexibilización laboral
*Coordinemos todas las luchas hacia un Congreso Obrero de Delegados de Base
Todos a la marcha del 19 de noviembre, 17hs en el Obelisco


Liga Comunista de los Trabajadores

octubre 19, 2020

Fuera Vizcarra


Cada día se asemeja más a su padrino PPK y a sus predecesores. Colusión, cohecho y tráfico de influencias son algunos de los cargos que ya se abaten sobre él. Fujimori clamó: "Soy inocente"; Toledo: "Cacería de brujas de mis tradicionales enemigos"; Alan García: "Persecución política y especulaciones sin pruebas"; Humala: "Psicosocial sin pruebas"; PPK: "Han destruido mi reputación". Vizcarra es el siguiente opulento delincuente que sueña con la impunidad destruyendo pruebas. Solo la omisión cómplice de los corrillos electoreros de la CGTP y la CUT puede lograr que este gobierno permanezca sin ser expulsado por el justo encono proletario. ¡Fuera Vizcarra, antipopular y corrupto!

 

agosto 22, 2020

80 años con Trotsky

 

Mi presión arterial alta (que sigue aumentando) engaña los que me rodean sobre mi estado de salud real. Me siento activo y en condiciones de trabajar, pero evidentemente se acerca el desenlace. Estas líneas se publicarán después de mi muerte.

No necesito refutar una vez más las calumnias estúpidas y viles de Stalin y sus agentes; en mi honor revolucionario no hay una sola mancha. Nunca entré, directa ni indirectamente, en acuerdos ni negociaciones ocultas con los enemigos de la clase obrera. Miles de adversarios de Stalin fueron víctimas de acusaciones igualmente falsas. Las nuevas generaciones revolucionarias rehabilitarán su honor político y tratarán como se lo merecen a los verdugos del Kremlin.

Agradezco calurosamente a los amigos que me siguieron siendo leales en las horas más difíciles de mi vida. No nombro a ninguno en especial porque no puedo nombrarlos a todos.Sin embargo, creo que se justifica hacer una excepción con mi compañera, Natalia Ivanovna Sedova. El destino me otorgó, además de la felicidad de ser un luchador de causa del socialismo, la felicidad de ser su esposo. Durante los casi cuarenta años que vivimos juntos ella fue siempre una fuente inextinguible de amor, bondad y ternura. Soportó grandes sufrimientos, especialmente en la última etapa de nuestras vidas. Pero en algo me reconforta el hecho de que también conoció días felices.

Fui revolucionario durante mis cuarenta y tres años de vida consciente y durante cuarenta y dos luché bajo las banderas del marxismo. Si tuviera que comenzar todo de nuevo trataría, por supuesto, de evitar tal o cual error, pero en lo fundamental mi vida sería la misma. Moriré siendo un revolucionario proletario, un marxista, un materialista dialéctico y, en consecuencia, un ateo irreconciliable. Mi fe en el futuro comunista de la humanidad no es hoy menos ardiente, aunque sí más firme, que en mi juventud.

Natasha se acerca a la ventana y la abre desde el patio para que entre más aire en mi habitación. Puedo ver la brillante franja de césped verde que se extiende tras el muro, arriba el cielo claro y azul y el sol que brilla en todas partes. La vida es hermosa. Que las futuras generaciones la libren de todo mal, opresión y violencia y la disfruten plenamente.

León Trotsky

Marzo, 1940

julio 22, 2020

La cuarentena del hambre


Más de cuatro meses de hambre, demagogia y militarización, que colapsaron al pueblo con míseros 760 soles recibidos demasiado tarde o nunca. Tanta generación de miseria no se veía desde el fujishock de agosto de 1990, hace treinta años. Al mismo tiempo el gobierno duplicó a S/. 60 mil millones el fondo del Banco Central de Reserva para financiar a los grandes capitalistas del país. (Julio Velarde, Presidente del BCR, gana casi S/. 42.000 mensuales).

Durante dos años Vizcarra continuó atacando porfiadamente los derechos laborales como lo hizo su inmediato superior Kuczynski. Por otro lado, había ofrecido elevar el sueldo mínimo este año, pero mintió una vez más. El sueldo mínimo actual de veras ridículo frente al costo de vida e inaceptable por debajo de 2300 soles. ¿Qué opina de ello la casta burocrática sindical de la CGTP? Que es necesario un bono universal de 1000 soles; es decir está de acuerdo con mantener un sueldo mínimo infame de 1000 soles. De hecho le han pedido a Vizcarra no olvidar su idea de “Pacto Social”, el pacto siempre vigente con los grandes capitalistas. Esas mismas cúpulas, comparsas y traidoras, son las hoy autodenominadas “Asamblea Nacional de los Pueblos”, nada menos.

Las cifras reales de la pandemia –no las del gobierno- estarían colocando al país como quinto más contagiado, tras los gigantes EEUU, Brasil, India y Rusia; el recuento de muertos arrojaría unos 50.000, solo superado por EEUU y Brasil. Proporcionalmente, el país más contagiado y diezmado del mundo.

Una salud pública catastrófica. Trabajo, educación, vivienda, transporte…, un nivel de vida en conjunto deplorable, solo eso hemos recibido durante toda la República Capitalista. Esta cuarentena con mucha más miseria y estado de emergencia (virtual dictadura militar), no ha sido una excepción. Este es el “progreso y desarrollo” que los políticos de la clase plutocrática seguirán proclamando. El pueblo trabajador, en cambio, luchará por su existencia y levantará su poder frente a sus enemigos históricos, entre ellos Vizcazynski, segundo Ppkeiko, y su gabinete Cateriano, ultra-neoliberal, que ahora están reprimiendo en Espinar, Cusco.

abril 14, 2020

El verdadero virus


Al día de hoy el Estado peruano ha sido sostenido económicamente durante un mes por la clase obrera minera, energética, alimentaria, de salud y algunas otras, arriesgando la vida bajo la pandemia, mientras el resto del pueblo trabajador, imposibilitando de producir y ganar su sustento, viene descendiendo hacia la miseria. Al mismo tiempo, el Gobierno de la clase explotadora enriquece más aun a la burguesía mientras pauperiza a las masas. A ellos les financia el 35% de sus planillas más bajas con dinero público, les otorga créditos garantizados por alrededor de 30.000 millones de soles y les permite un mecanismo de virtual despido temporal colectivo. A un sector de los explotados le otorga un subsidio de S/. 760 por familia -por solo 30 días- y a los despedidos fácticos otra idéntica suma mensual hasta por tres meses. Nada más que limosna para quienes necesitan al menos cuatro veces más recursos de subsistencia.

El Gobierno burgués sabe que con la grave crisis en curso, solo para referirnos a la micro y pequeña empresa, se perderán millones de puestos de trabajo. Su plan es que, finalizada la cuarentena, vendrá un aluvión de contratos en obras de infraestructura para redoblar el enriquecimiento de la burguesía, contando además con el hundimiento de los salarios. También es inminente un préstamo del FMI por 8.000 millones de dólares, para reforzar el sometimiento del país a los imperialismos.

Por su parte, la burocracia electorera de la CGTP empieza a retornar a esa pantomima grotesca llamada Consejo Nacional del Trabajo, CNT. Ha pedido “consensuar” con los capitalistas y su Gobierno. Consensuar la política de despidos, ceses, suspensiones y recortes salariales, porque esa es la política del enemigo, no hay otra. Qué puede extrañar de la social-traidora izquierda liberal.

El verdadero virus en el mundo siempre han sido las clases dominantes y sus sirvientes.

febrero 20, 2020

La nueva coalición plutocrática


Correlación surgida de las últimas elecciones marcadas por un ascenso del ausentismo al 25.9%. En votos emitidos: Nulos 17.1% + Blancos 2.4% = 19.5%, Acción Popular 8.3%, Frepap 6.8%, APP 6.4%, Partido Morado 6%, Fuerza Popular 5.9%, Frente Amplio 5%, Somos Perú 4.9%, Antauro 4.1%, Podemos Perú 3.6%, Urresti 3.2%, UPP 1.4%. ¿A quiénes representa el nuevo Congreso? A la plutocracia de Raúl Diez Canseco, de Ataucusi Molina, de los hermanos Acuña, de los financistas de Julio Guzmán, de Keiko Fujimori, de Luna Gálvez… y al militarismo ultraderechista de Antauro Humala, Urresti y José Vega. El "Pacto por la Gobernabilidad" de AP, APP, SP y Urresti/PP confirma la creación del nuevo bloque burgués alternativo al fujimorismo, pero incluyendo un ala extrema represivo-mafiosa. En la foto, César Acuña, otro verdadero PPK, y su hermano Virgilio, financista del reaccionario "etnocacerismo". 

enero 26, 2020

Voto Nulo contra la burguesía y sus secuaces


Hoy se dieron las elecciones para definir qué argolla de la clase dominante emitirá las leyes antipopulares durante el próximo año y medio. Mientras tanto, este Gobierno, como todos, vapulea nuestras vidas en representación de la Confiep. Nunca hay opción electoral, porque a la estafa tradicional se suman un par de listas pequeño-burguesas, Frente Amplio y Perú Libre, que tampoco se eximen de programa capitalista. Y PL ni siquiera de corrupción, misoginia, xenofobia y homofobia.  Ya sin mayor necesidad de mencionar a JP, el engendro burgués de Simon más caviares villaranistas y mendocistas, con el especial aporte histórico del estalinismo liberal. El Voto Clasista continuó siendo el Voto Nulo.

Santos corrupto


Condenado como su compinche Cerrón. Nadie ha olvidado todas sus chácharas a favor de Humala, menos sus escandalosas estafas al pueblo. Ambos traficantes y símbolos del Estado Capitalista, siguen la ruta del ejemplar Simon, renegado del socialismo, aprista masacrador y secuaz de Odebrecht. Es la izquierda anti-marxista, hace tiempo repudiada por la masa trabajadora. La Izquierda Odebrecht.

PL


El movimiento pequeñoburgués que debería rebautizarse como Perú Liberal. Sus dos gobiernos regionales neoliberales le otorgan amplias credenciales y también respuesta popular. Sin olvidar la mercenarización hacia el capitalista Belmont, su candidato municipal del 2018 en Lima. Ni el machismo, racismo y homofobia de Cerrón, dueño de la marca reaccionaria, ahora condenado por corrupto.

noviembre 25, 2019

JP


Juntos por el Perú... Capitalista. Para defender a la burguesía, a su Estado y su neoliberalismo, ya que la izquierda renunció incluso hasta al nacionalismo burgués que ciertos reformistas profesaban (PC, Patria Roja, MPS). Juntos por la Prostitución política ante el aprista corrupto Simon, carnicero de Bagua y ante el magnate explotador Lerner, propietarios de sus partidos capitalistas. Por un humalismo reciclado, por el ppkismo y el vizcarrismo que contaron con su voto y campaña. Juntos por la Podredumbre reaccionaria-estalina-caviar (bien incluido Nuevo Perú).

Declaración del PCO (Argentina) 15.11.19

Bolivia: El gobierno provisional de la oligarquía y el imperialismo masacra campesinos en Sacaba

¡Ni gobierno de la derecha racista ni gobierno reaccionario de Evo Morales!

¡Por un gobierno obrero y campesino independiente de los dos bandos burgueses!

Tras la renuncia al gobierno de Evo Morales-Linera y su huida al asilo político mexicano, asumió como presidente provisional Jeanine Añez, quien hizo declaraciones racistas contra los indígenas, al mismo tiempo que un oficial de policía quemaba la bandera símbolo de los pueblos indígenas la Wiphala.

La reacción espontánea y enardecida de los indígenas de El Alto contra esas manifestaciones racistas fueron el punto alrededor del cual se armó la contraofensiva del MAS (partido de Evo y Linera) para recuperar algo del poder que habían perdido en su huida en desbandada del gobierno. El odio del indígena al racismo de los caras o cambas, que esgrimen la Biblia -un símbolo de la opresión colonial- levantada en señal de triunfo por Añez desde el balcón al asumir, no hizo más que echar leña al fuego. 

Pero Evo desde su cómodo exilio político, no está pensando en derrotar a los oligarcas de la media luna fértil, porque hasta que estuvo en el poder servía a sus intereses, a costa de los territorios de los indígenas que dice defender. Como muestra basta recordar el incendio de la Chiquitania. Está pensando en negociar con ellos para no perder todos los resortes del poder y preparar una supuesta “vuelta” en 2025. Evo Morales utiliza la movilización indígena de los cocaleros del Chapare y de los aymaras de El Alto como herramienta de presión para recuperar esos espacios de poder y tener participación en la transición con un gobierno de consenso, para lo cual necesita forzar la renuncia de Añez. Los primeros resultados de esos acuerdos fueron la asunción del diputado masista Sergio Choque como presidente de la cámara de diputados y de la senadora masista Eva Copa a la presidencia del senado. Acuerdos forzados por la movilización de los pobladores de El Alto que bajaron a La Paz, pero que al mismo tiempo le sirven al nuevo gobierno que asumió el poder, porque en alguna medida legitima al actual régimen, al poner en funcionamiento la “institución parlamentaria”.  

El presidente de la cámara de diputados declaró al asumir que su objetivo es pacificar. Colocando su discurso en línea con el de su líder Evo Morales, que incluso dijo que podría retornar a Bolivia si eso contribuía a la pacificación. Sin embargo, los pobladores de El alto, que sufrieron en la ciudad de La Paz cuatro víctimas fatales por disparos de bala de la policía y los militares, se replegaron hacia su ciudad, pero para bloquear la planta petrolera de Senkata, con lo cual dejan sin abastecimiento de nafta especial, diésel y gas en garrafas la ciudad de La Paz. Paralelamente el gobierno reconoce una caída de presión en el gasoducto Carrasco-Cochabamba “por motivos aún no determinados”, que pone en riesgo la provisión de gas natural a las ciudades de Cochabamba, La Paz, Oruro. Es muy probable que esta sea una consecuencia de la acción de los campesinos cocaleros del Chapare ya que, en 2003, durante la llamada “guerra del gas”, se produjo un bloqueo similar. Los campesinos cocaleros además intensificaron sus acciones con bloqueos en distintas rutas, agregando dificultades al abastecimiento de combustible empezó a escasear en algunas ciudades. 

Durante la jornada del 15, estos campesinos fueron violentamente atacados en la zona de Sacaba (Cochabamba) por las fuerzas militares-policiales sin ningún tipo de miramientos, asesinando a 9 de ellos y dejando un tendal de heridos. Catorce muertos, lleva ya la salvaje represión contra los indígenas y campesinos que apoyan la vuelta al poder de Evo Morales y según denuncia la CIDH, en total son por lo menos 23 las personas muertas y 715 heridas.  Ahora un convoy de policías y militares fuertemente armados se dirige de La Paz hacia la planta de Senkata en El Alto, para intentar romper a sangre y fuego el bloqueo allí instalado, amparados por el decreto de Añez que le da impunidad a los efectivos policiales-militares para reprimir. 

El gobierno provisional de Añez respaldado por la oligarquía agraria y el imperialismo yanki, pero que ha recibido también el reconocimiento de Alemania, Rusia y China, quiere consolidarse en el poder a costa de la sangre indígena y campesina, por quienes siente un indisimulable odio racial.

Ante esta situación la burocracia de la COB ha publicado un “pronunciamiento “vergonzoso y deplorable. En lugar de postularse como el eje alrededor del cual se articule la lucha para derrotar al gobierno reaccionario e instaurar un gobierno obrero y campesino, estos burócratas hasta hace poco eran amanuenses de Evo Morales, ahora se inclinan ante el nuevo amo, con la excusa del respeto a “la institucionalidad”. Llaman también a pacificar, es decir a aceptar mansamente al gobierno reaccionario que, si bien es un resultado de la movilización de masas y del derrumbe de los apoyos políticos burgueses policiales y militares del gobierno del MAS, refleja el ala más de derecha de la burguesía. Esto no significa que Evo Morales fuera de izquierda, significa que ambos bandos burgueses son extremadamente reaccionarios, aunque uno tenga un relato indigenista y popular, y otro se enfunde en la bandera de la democracia y la libertad. Evo Morales también ha dejado muertos en varias de sus despliegues represivos. Pero ahora el poder de fuego de la represión lo maneja la derecha representada por Añez.

Los trabajadores y el pueblo que se movilizó para voltearlo a Evo Morales, no debe quedarse de brazos cruzados, debe abrir los ojos y ver que su movilización ha sido capitalizada para los intereses de otro sector burgués que es igualmente “vendepatria” igualmente “extractivista” igualmente depredador ambiental e igualmente “tirano” como lo fue Evo Morales. El movimiento encabezado por el comité cívico de Chuquisaca dirigido por Echalar, que se dijo independiente de Camacho y Mesa, no puede avalar la matanza que ordena el gobierno de Añez-Camacho-Mesa.

Los trabajadores de base deben voltear a los burócratas de la COB. Quizás algo de esto ya puede ser que esté ocurriendo porque, de acuerdo con su comunicado la mayor preocupación de la COB, es evitar que se genere un “paralelismo sindical” de “grupos radicales que quieren fracturar el movimiento sindical”.

La clase obrera, los campesinos y el pueblo pobre de Bolivia, no tienen nada que esperar de este gobierno provisional asesino de campesinos e indígenas, ni de unas próximas elecciones que ni siquiera es seguro que se hagan, y menos de ninguno de los dos bloques que se disputan el poder. Debieran organizarse en Congresos de delegados obreros de base, en asambleas u otros organismos de base y prepararse para enfrentar la ofensiva del gobierno burgués contra sus intereses, discutir un pliego único de reivindicaciones, un plan económico obrero y popular para concretarlas, y organizar sus autodefensas para enfrentar la represión y para luchar por imponerlo desde el poder mediante un Gobierno obrero campesino y popular que sea independiente de los dos bandos burgueses que se disputan el poder. 

Para emprender estas tareas la vanguardia de la clase obrera debe construir su partido revolucionario para tener una herramienta política y estratégica que le permita encabezar a las masas del pueblo oprimidas en la lucha por el poder y la construcción del verdadero socialismo internacionalista de Lenin y Trotsky.

15.11.19

Partido de la Causa Obrera

140 aniversario de León Trotsky


1879 - 2019. Junto a la obra de Lenin, su concepción de la revolución permanente constituyó el mayor desarrollo del marxismo en el siglo XX. Al momento de dirigir la insurrección de Octubre en Rusia cumplía años, mientras el Palacio de Invierno caía en poder soviético. El más grande homenaje al fundador de la IV Internacional será la construcción de una nueva Internacional obrera revolucionaria, partido mundial de la revolución socialista.

noviembre 01, 2019

Vizcarra y burocracia sindical reaccionaria


El Gobierno anunció solemnemente redoblar la "promoción de la inversión privada" y ejecutar el Plan de Competitividad que aspira a regir durante 11 años. Se trata de una auténtica ofensiva, elaborada con la Confiep, que reimpulsa las concesiones al gran capital y las transnacionales, especialmente en los sectores forestal, acuícola y turístico, mientras ataca directamente los derechos laborales del proletariado. Al hacerse el anuncio en Palacio, la más alta dirigencia servil de la CGTP, el PC, fan vizcarrista, escuchaba plácidamente entre los invitados, soñando con capturar alguna curul en enero tras su líder Simon, el corrupto masacrador de Bagua. 

junio 02, 2019

Inscripción electoral para las organizaciones obreras y populares


El proyecto del Gobierno consiste en conseguir aprobar sus normas maquilladoras del régimen seudo-democrático sin permitir que el pueblo trabajador acceda al Congreso por medio de sus genuinos representantes. Este plan es respaldado por la más alta burocracia sindical y los partidos izquierdistas defensores del Estado capitalista, que solo buscan candidatear en unas nuevas elecciones congresales para continuar medrando. El proletariado únicamente necesita conquistar que las ORGANIZACIONES OBRERAS Y POPULARES obtengan INSCRIPCIÓN ELECTORAL, para así elegir a sus propios candidatos combativos en asambleas populares democráticas. Solo en estas circunstancias tiene sentido exigir ELECCIONES GENERALES ADELANTADAS.

mayo 27, 2019

90 años de la fundación de la CGTP por J.C. Mariátegui (17.5.1919)


Debió ser la gran herramienta del proletariado para forjar su poder y alcanzar el gobierno obrero, campesino y popular, pero la dominación oportunista de la casta sindical atrofió a la Central, la postró ante la burguesía y provocó su derrota una y otra vez. Son cincuenta y un años de reformismo seudo-comunista del PC y Patria Roja, cuyos burócratas traidores convocaron incluso oficialmente a votar por Humala y PPK, recibiendo en agradecimiento, Mario Huamán y Juan José Gorriti, la Orden del Trabajo durante este gobierno.

febrero 16, 2019

Poder Obrero y Popular, No Izquierda Pro-Capitalista


Nunca un “sistema democrático con justicia social” ha emergido de alguna Constitución capitalista en la historia. En principio porque un orden socio-político no procede de un texto sino de la existencia de una clase social en el poder y de sus regímenes. Luego porque ese documento capitalista oficial nunca expresará más que el Estado anti-democrático vigente y la falsa democracia burguesa opuesta a la justicia social, auto-calificada como “sistema democrático”. 

Por eso, vincular esta ficción “democrática” de “Nueva Constitución” con cualquier suerte de “poder popular” es una llana estafa, como proceden al designarla “refundación republicana” los convocantes de un burocrático y presunto “Encuentro Nacional de los Pueblos” para el 16 de febrero. Convocantes que, además, alaban el Referéndum farsa de un gobierno reaccionario que ellos mismos apoyaron desde el 2016: la burocracia sindical y política de la CGTP, CUT, PC y Patria Roja, los grupos burgueses de Yehude Simon y Salomón Lerner, el Nuevo Perú pequeñoburgués, entre otros.

Ese llamamiento está hecho a las “fuerzas populares, patrióticas y progresistas”, reflejando el sometimiento del movimiento obrero y popular a los partidos de la clase dominante y la clase media, revestidos de seudo-antiimperialismo y seudo-progresismo. Justamente lo que el pueblo ha comprobado a lo largo de casi treinta años, demostrado al extremo con el vasallaje de la izquierda hacia Fujimori, Toledo, Humala, PPK y Vizcarra. Esta es pues la impostora “izquierda anti-neoliberal”, siempre haciendo campaña por candidatos neoliberales e incluso aprobando ella misma programas neoliberales.

¿No ha sido toda la izquierda quien defiende la “Economía de Mercado”, “Garantías para los inversionistas”, “Alianza con el sector privado” y “los industriales”? Todo eso y más fue llamado “Estado Democrático y Soberano” por los Acuerdos del 2015 entre los hoy denominados Juntos por el Perú, Frente Amplio, Nuevo Perú y Perú Libre. ¿Por qué entonces sorprendería que el evento izquierdista del mes pasado asuma aquel falaz “nuevo modelo” en alianza con “sectores productivos” de la “ciudadanía”, buscando la “unidad nacional más amplia posible”, como firmaron NP, PL, PC, MAS, Firme y Mi Región, en una indiscutible voluntad de alcanzar el gobierno con la clase dominante el 2021?

La Izquierda del Sistema se declara “progresista” sin representar ningún progreso social ni político para el pueblo, pues todo progreso histórico reside en luchar por reemplazar el Estado Capitalista por un Estado de los Trabajadores que construya una economía socialista. Ese progresismo es, en cambio, enemigo de cualquier nacionalización de las riquezas en manos del pueblo trabajador, es opuesto a levantar el poder de los explotados en todo el país mediante una auténtica Asamblea Popular Nacional que proyecte derribar al gobierno opresor y reemplazar al detestado Congreso de la burguesía. 

Los marxistas bregamos por la Revolución Socialista y jamás por gobiernos privatistas que administren algún capitalismo neoliberal supuestamente “más humano”, como proclama el progresismo. Los trabajadores no pueden esperar absolutamente nada socialista de sujetos burgueses como el masacrador Simon y el magnate Lerner, de los aparatos social-liberales como el PC y Patria Roja, los acólitos de Villarán, los neo-derechistas Mendoza y Cerrón sirviendo a PPK o Belmont, la traición de Santos apoyando a la heredera del potentado Capuñay. ¡Basta de humalismo reciclado progresista!


Rechazar todo falso “Estado Democrático” capitalista.

Ninguna nueva Constitución capitalista.

Organizar un partido obrero revolucionario.

Preparar una Huelga General Indefinida.

Por un Gobierno Obrero, Campesino y Popular.


15 de febrero del 2019

Revolución Permanente


enero 29, 2019

Centenario del asesinato de Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo


Se cumplieron cien años de la muerte de Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo el 15 de enero. Fueron asesinados como parte del aplastamiento de la Comuna de Berlín por el gobierno burgués socialdemócrata de Friedrich Ebert. Aquí un famoso artículo reivindicatorio de León Trotsky. 


¡Fuera las manos de Rosa Luxemburgo![1]

El artículo de Stalin Acerca de algunos problemas de la historia del bolchevismo me llegó con algún atraso. Después de recibirlo, durante mucho tiempo no me pude obligar a leerlo, ya que esa literatura se le atraganta a uno como si fuera aserrín o puré de ortigas. Sin embargo, luego de haberlo leído, llegué a la conclusión de que no se puede ignorar este engendro, aunque sólo sea porque incluye una calumnia vil y desvergonzada contra Rosa Luxemburgo.[2]

¡Stalin ubica a esta gran revolucionaria en el campo del centrismo! Demuestra -por supuesto, no demuestra sino afirma- que el bolchevismo, desde el día en que surgió, sostenía la línea de la ruptura con el centro kautskista, mientras que Rosa Luxemburgo en esa época apoyaba a Kautsky desde la izquierda. Cito sus propias palabras: “[...] Mucho antes de la guerra, aproximadamente desde 1903-1904, cuando se conformó el grupo bolchevique de Rusia y la izquierda elevó su voz por primera vez en la socialdemocracia, Lenin eligió el camino de la ruptura con los oportunistas, tanto en casa, en el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, como en el extranjero, en la Segunda Internacional y en la socialdemocracia alemana en particular”. Sin embargo, la ruptura no se realizó debido a que “los socialdemócratas de izquierda conformaban un grupo débil e impotente [...] que tenían miedo hasta de pronunciar en voz alta la palabra ‘ruptura’.”

Para afirmar eso hay que ser absolutamente ignorante de la historia del propio partido y, antes que nada, del proceso ideológico de Lenin. No hay una sola palabra de verdad en el punto de partida de Stalin. Es cierto que en 1903-1904 Lenin era un enemigo irreconciliable del oportunismo de la socialdemocracia alemana. Pero consideraba oportunista sólo a la tendencia revisionista liderada teóricamente por Bernstein.

En ese entonces Kautsky luchaba contra Bernstein. Lenin consideraba a Kautsky su maestro y no perdía oportunidad de señalarlo. En los trabajos de Lenin de esa época y de varios años después no hay ni siquiera indicios de una crítica principista contra la tendencia Bebel-Kautsky[3] En cambio, hay un montón de declaraciones acerca de que el bolchevismo no es una tendencia independiente sino una traducción a las condiciones rusas de la tendencia Bebel-Kautsky. He aquí lo que escribía Lenin a mediados de 1905, en su famoso folleto Dos tácticas: “¿Cuándo y dónde afirmé que el revolucionarismo de Bebel y Kautsky es ‘oportunismo’? [...] ¿Cuándo y dónde surgieron divergencias entre Bebel y Kautsky y yo? La total solidaridad que reina en la socialdemocracia internacional en todas las cuestiones fundamentales de programa y táctica, es un hecho indiscutible.”[4] Las claras, precisas y categóricas palabras de Lenin agotan la cuestión.

Un año y medio después, el 7 de diciembre de 1906, Lenin escribía en el artículo La crisis del menchevismo: “[...] desde el comienzo declaramos (ver Un paso adelante, dos pasos atrás) que no estamos creando una tendencia ‘bolchevique’ especial; siempre y en todas partes sostenemos la posición de la socialdemocracia revolucionaria. Y dentro de la socialdemocracia, hasta el momento mismo de la revolución, habrá inevitablemente un ala oportunista un ala revolucionaria.”

Al referirse al menchevismo como ala oportunista de la socialdemocracia, Lenin no lo comparaba con el kautskismo sino con el revisionismo. Más aun; consideraba al bolchevismo como la forma rusa del kautskismo, que en su opinión era en ese momento idéntico al marxismo. Además, el párrafo transcrito demuestra que Lenin no estaba en absoluto a favor de ’a ruptura con los oportunistas; no sólo los aceptaba sino que consideraba “inevitable” la existencia del revisionismo dentro de la socialdemocracia hasta el momento de la revolución social.

Dos semanas después, el 20 de diciembre de 1906, Lenin saludaba entusiasmado la respuesta de Kautsky al cuestionario de Plejanov[5] sobre el carácter de la revolución rusa: “Lo que hemos dicho - que nuestra lucha por las posiciones de la socialdemocracia revolucionaria contra el oportunismo de ninguna manera supone la formación de una tendencia ‘bolchevista’ original - se ha visto plenamente confirmado por Kautsky [...]”

Confío en que, dentro de estos límites, la cuestión esté absolutamente clara. Según Stalin, ya en 1903 Lenin exigía romper en Alemania con los oportunistas, no sólo con los del ala derecha (Bernstein) sino también con los de la izquierda (Kautsky). Pero en diciembre de 1906, Lenin., como ya lo hemos visto, señalaba orgullosamente a Plejanov y a los mencheviques que la tendencia de Kautsky en Alemania y la del bolchevismo en Rusia eran... idénticas. Esta es la primera parte de la incursión de Stalin por la historia ideológica del bolchevismo. ¡La escrupulosidad de nuestro investigador es semejante a sus conocimientos!

Inmediatamente después de su afirmación sobre 1903-1904, Stalin salta a 1916 y se refiere a la severa crítica de Lenin al folleto sobre la guerra de Junius, es decir dé Rosa Luxemburgo. Por cierto, en esa época Lenin ya le había declarado la guerra a muerte al kautskismo y había extraído de su crítica todas las conclusiones organizativas necesarias. No se trata de negar el hecho de que Rosa Luxemburgo no planteó el problema de la lucha contra el centrismo con toda la amplitud necesaria, en este aspecto la posición de Lenin era muy superior. Pero entre octubre de 1916, cuando Lenin escribió sobre el folleto Junius, y 1903, cuando el bolchevismo surgió, medía un lapso de trece años; durante la mayor parte de este lapso, Rosa Luxemburgo estaba en la oposición al Comité Central de Kautsky y Bebel, y su lucha contra el “radicalismo” formal, pedante y podrido de Kautsky asumió un carácter cada vez más tajante.

Lenin no participó en esta lucha ni apoyó a Rosa Luxemburgo hasta 1914. Absorbido totalmente por los problemas rusos, mantuvo una extrema cautela en los asuntos internacionales. Para Lenin, la estatura revolucionaria de Bebel y Kautsky era infinitamente mayor que a los ojos de Rosa Luxemburgo, que los observaba muy de cerca, en la acción, y estaba metida directamente en la atmósfera de la política alemana.

A Lenin lo tomó totalmente por sorpresa la capitulación de la socialdemocracia alemana el 4 de agosto.[6] Se sabe que creyó que el numero de Vorwaerts donde se publicó la declaración patriótica de la fracción socialdemócrata era una falsificación del Estado Mayor alemán. Sólo después de que quedó absolutamente convencido de la horrible verdad revisó su caracterización de las tendencias fundamentales de la socialdemocracia alemana, y lo hizo a la manera leninista, de una vez y para siempre.

El 27 de octubre de 1914 Lenin le escribió a A. Shliapnikov:[7] “odio y desprecio a Kautsky ahora más que a todo el resto del rebaño hipócrita, roñoso, vil y autosuficiente [...] Rosa Luxemburgo tiene razón, ella comprendió hace mucho tiempo, que Kautsky poseía en alto grado el ‘servilismo de un teórico’: dicho más claramente, fue siempre un lacayo, un lacayo de la mayoría del partido, un lacayo del oportunismo” (Antología leninista, vol. 2, p. 200). (El subrayado es mío –L. T.)

Si no hubiera otros documentos -y los hay por centenares-, estas líneas bastarían para aclarar inequívocamente el problema. A fines de 1914, Lenin creyó necesario informar a uno de sus colaboradores más íntimos del momento que “ahora”, es decir, hoy, en el momento actual, a diferencia del pasado, “odia y desprecia” a Kautsky. La aspereza de la frase es una señal inconfundible de la medida en que Kautsky traicionó las esperanzas y expectativas de Lenin. No menos directa es la segunda frase: “Rosa Luxemburgo tenía razón, hace mucho que comprendió que Kautsky poseía en alto grado el ‘servilismo de un teórico’ [...]” Lenin se apresura aquí a reconocer la “verdad” que no veía antes, o sobre la que, por lo menos, no le daba totalmente la razón a Rosa Luxemburgo.

Tales son los principales mojones cronológicos del problema, que constituyen al mismo tiempo hitos importantes en la biografía política de Lenin. Lo indudable es que su órbita ideológica está representada por una curva continuamente ascendente. Pero esto significa que Lenin no nació ya hecho y derecho, como lo pintan los babosos chapuceros de lo “divino”, sino que hizo de sí mismo un Lenin. Siempre ampliaba sus horizontes, aprendía de los demás y se elevaba cada día a un plano superior. Su heroico espíritu se reflejaba en esta perseverancia, en esta obcecada resolución de avanzar continuamente. Si en 1903 Lenin hubiera comprendido y formulado todo lo necesario para el futuro, el resto de su vida no habría sido más que una reiteración. Pero en realidad no fue así, de ninguna manera. Stalin simplemente pone su sello sobre Lenin y lo acuña en las moneditas de los refranes numerados.

En la lucha de Rosa Luxemburgo contra Kautsky, especialmente entre 1910 y 1914, ocuparon un lugar importante los problemas de la guerra, el militarismo y el pacifismo. Kautsky defendía el programa reformista: limitación del armamento, tribunal internacional, etcétera. Rosa Luxemburgo combatió resueltamente este programa considerándolo ilusorio. Lenin tenía algunas dudas, pero en una época estuvo más cerca de Kautsky que de Rosa Luxemburgo. De mis conversaciones con Lenin en ese entonces, recuerdo que le impresionó mucho este argumento de Kautsky: así como en los problemas internos las reformas son producto de la lucha de clases revolucionaria, en las relaciones internacionales se puede pelear y conseguir determinadas garantías (“reformas”) a través de la lucha de clases internacional. Lenin consideraba totalmente posible apoyar esta posición de Kautsky dado que éste, después de la polémica con Rosa Luxemburgo, se volvió contra el ala derecha (Noske y Cía.)[8] No estoy en condiciones de plantear ahora, de memoria, hasta qué punto estas ideas se reflejaron en los artículos de Lenin; el problema requiere un análisis sumamente cuidadoso. Ni tampoco puedo decir de memoria cuándo surgieron las dudas de Lenin sobre la cuestión. De todos modos, las expresó tanto en sus conversaciones como en su correspondencia. Karl Radek tiene una de estas cartas.

Considero necesario aportar a la cuestión una evidencia de la que fui testigo para intentar de esta manera salvar un documento excepcionalmente valioso para la biografía teórica de Lenin. En el otoño de 1926, cuando elaborábamos colectivamente la plataforma de la Oposición de Izquierda, Radek nos mostró a Kamenev, a Zinoviev y a mí - probablemente también a otros camaradas - una carta que le escribió Lenin (¿en 1911?) en la que defendía la posición de Kautsky contra la crítica de la izquierda alemana. Según las normas impartidas por el Comité Central, Radek, igual que todos los demás, debía entregar esa carta al Instituto Lenin. Pero temeroso de que la ocultaran o la destruyeran en la fábrica stalinista de falsificaciones, decidió guardarla hasta una ocasión más oportuna. No se puede negar que la actitud de Radek tenía sus fundamentos. Sin embargo, en la actualidad, el propio Radek juega un rol bastante activo - aunque no en un cargo de mucha responsabilidad - en la producción de falsificaciones políticas. Basta con recordar que Radek, que a diferencia de Stalin conoce la historia del marxismo y que, además, conoce esta carta de Lenin, se permitió declarar públicamente su solidaridad con la insolente caracterización de Rosa Luxemburgo hecha por Stalin. La circunstancia de que Radek actuó presionado por la vara de Iaroslavski no disminuye su culpa, ya que sólo los esclavos despreciables pueden renunciar a los principios del marxismo en nombre de los principios del látigo.

Sin embargo, no nos interesa la caracterización personal de Radek sino el destino de la carta de Lenin. ¿Qué sucedió con ella? ¿Todavía se la oculta Radek al Instituto Lenin? Es difícil. Lo más probable es que se la haya confiado a quien debía hacerlo, como prueba tangible de su intangible devoción. ¿Y qué ocurrió con la carta después? ¿Está guardada en los archivos de Stalin junto con los documentos que comprometen a sus colegas más íntimos? ¿O ha sido destruida, igual que muchos otros preciosos documentos del partido?

En todo caso, no puede haber la menor razón política para ocultar una carta escrita hace dos décadas, sobre un problema cuyo interés actual es únicamente histórico. Pero precisamente, lo excepcional es el valor histórico de la carta. Muestra al Lenin verdadero, no como lo presentan, a su imagen y semejanza, los necios burócratas que se pretenden infalibles. Preguntamos, ¿dónde está la carta de Lenin a Radek? ¡La carta de Lenin la deben tener aquellos a quienes les pertenece! ¡ Hay que ponerla sobre la mesa del partido y de la Comintern!

Si se consideran en conjunto los desacuerdos entre Lenin y Rosa Luxemburgo, la razón histórica está totalmente del lado de Lenin. Pero esto no excluye el hecho de que en determinados problemas y en ciertas épocas Rosa Luxemburgo estuvo acertada en contra de Lenin. De todos modos, los desacuerdos, pese a su extrema aspereza ocasional y a su importancia, se basaban sobre la política proletaria revolucionaria común a ambos.

Volviendo al pasado, cuando Lenin escribió en Saludo a los comunistas italianos, franceses y alemanes (octubre de 1919) que “[...] en el momento de la toma del poder y la creación de la república soviética, el bolchevismo quedó solo en su campo, había ganado a lo mejor de las tendencias del pensamiento socialista que le eran afines [...]”; [Rosa Luxemburgo, Obras escogidas, T. 2, apéndice C, p. 281] repito, cuando Lenin escribió esto, indudablemente incluía también a la tendencia de Rosa Luxemburgo, cuyos adherentes más cercanos, Marjlevski, Dzershinski[9] y otros militaban en las filas de los bolcheviques.

Lenin comprendió más profundamente que Stalin los errores de Rosa Luxemburgo, pero no es casual que, refiriéndose a ella, citara una vez el viejo refrán: aunque las águilas, precipitándose desde lo alto, puedan volar más bajo que las gallinas, éstas, por más que desplieguen sus alas, nunca pueden llegar a las nubes. ¡Precisamente! ¡Este es el caso! Por esta razón Stalin tendría que ser muy cauto antes de emplear mi maligna mediocridad cuando se trata de figuras de la estatura de Rosa Luxemburgo.

En su artículo Una contribución a la historia de la cuestión de la dictadura (octubre de 1920), Lenin, refiriéndose a los problemas del estado soviético y de la dictadura del proletariado planteados ya por la revolución de 1905, escribía: “Representantes destacados del proletariado revolucionario y del marxismo sin falsificaciones, tales como Rosa Luxemburgo, apreciaron inmediatamente la importancia de esta experiencia práctica y la analizaron críticamente en mitines y a través de la prensa”. Por el contrario “[...] gente de la calaña de los futuros Kautsky [...] demostraron una incapacidad absoluta para comprender el significado de la experiencia”. En unas cuantas líneas Lenin rinde plenamente el tributo de su reconocimiento a la significación histórica de la lucha de Rosa Luxemburgo contra Kautsky, lucha que él mismo estuvo lejos de evaluar inmediatamente en toda su importancia. Si para Stalin - el aliado de Chiang Kai-Shek y camarada de armas de Purcell,[10] el teórico del “partido obrero-campesino”, de la “dictadura democrática”, del “no molestar a la burguesía”, etcétera - Rosa Luxemburgo es un representante del centrismo, para Lenin ella es un representante del “marxismo sin falsificaciones”. Cualquiera que tenga un mínimo de conocimiento de Lenin sabe qué significa este apelativo de su parte.

Aprovecho la ocasión para señalar que en las notas a os trabajos de Lenin, entre otras cosas, se dice lo siguiente sobre Rosa Luxemburgo: “Durante el florecimiento del revisionismo bernsteiniano y posteriormente del ministerialismo (Millerand),[11] Luxemburgo libró una batalla implacable contra dicha tendencia, asumiendo esta posición en el partido alemán [...] En 1907 participó, como delegada del Partido Socialdemócrata de Polonia y Lituania, en el congreso que realizó en Londres el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso; allí apoyó la fracción bolchevique en todas las cuestiones fundamentales concernientes a la revolución rusa. Desde 1907, Rosa Luxemburgo se entregó de lleno al trabajo en Alemania, desde una posición de izquierda contra el centro y la derecha [...] Su participación en la insurrección de enero de 1919 ha convertido su nombre en bandera de la revolución proletaria.”

Por supuesto, el autor de estas notas probablemente confiese mañana que en la época de Lenin escribía sumido en la ignorancia, hasta que le llego la luz en la de Stalin. Actualmente la prensa de Moscú publica todos los días anuncios de este tipo, mezcla de adulonería, idiotez y bufonismo. Pero esto no cambia las cosas; no hay hoz que pueda segar aquella que una vez salió impreso ni poder que lo elimine. ¡Si, Rosa Luxemburgo se convirtió en bandera de la revolución proletaria!

No obstante, ¿cómo y por qué Stalin se dedicó súbitamente, después de tanto tiempo, a revisar la vieja caracterización bolchevique de Rosa Luxemburgo? El motivo de éste: - el más escandaloso de todos sus abortos teóricos -, como el de los anteriores, reside en la lógica de su lucha contra la teoría de la revolución permanente. Este artículo “histórico” de Stalin está también dedicado en su mayor parte a esta teoría. No aporta un solo argumento nuevo. Hace mucho contesté todos sus argumentos en mi libro La revolución permanente. Desde el punto de vista histórico confío en que el problema quedará suficientemente aclarado en el segundo tomo de la Historia de La Revolución Rusa (la Revolución de Octubre), ahora en prensa. En este caso la cuestión de la revolución permanente nos interesa sólo en la medida en que Stalin la relaciona con el nombre de Rosa Luxemburgo. Veremos cómo se las arregló el infortunado teórico para meterse en una trampa mortal.

Después de hacer una recapitulación de la polémica entre bolcheviques y mencheviques sobre las fuerzas motrices de la revolución rusa y de comprimir magistralmente en unas pocas líneas un montón de errores que me veo obligado a dejar sin análisis, Stalin escribe: “¿Qué actitud tenían los socialdemócratas alemanes Parvus[12] y Rosa Luxemburgo, respecto de la controversia? Inventaron el esquema utópico y semimenchevique de revolución permanente [...] Poco después, Trotsky (y. en parte Martov)[13] hizo suyo este esquema semimenchevique y lo transformó en un arma de lucha contra el leninismo [...]” Tal es la inesperada historia del origen de la teoría de la revolución permanente, según las ultimas investigaciones históricas de Stalin. Pero, por cierto, el investigador se olvidó de consultar sus propios e ilustrados trabajos previos. En 1925, en su polémica contra Radek, el propio Stalin manifestó su opinión sobre esta cuestión. He aquí lo que escribió entonces: “No es cierto que La teoría de la revolución permanente haya sido formulada por Rosa Luxemburgo y Trotsky en 1905. En realidad la teoría pertenece a Parvus y Trotsky.” Se puede leer esta afirmación en Cuestiones del leninismo, edición rusa, 1926, página 185. Esperamos que figure en todas las ediciones extranjeras.

Por lo tanto, en 1925 Stalin declaró a Rosa Luxemburgo inocente del pecado cardinal de participar en la creación de la teoría de la revolución permanente. “En realidad, esta teoría pertenece a Parvus y Trotsky.” En 1931, el mismo Stalin nos informa que fueron precisamente “Parvus y Rosa Luxemburgo [...] quienes crearon el esquema utópico y semimenchevique de la revolución permanente”. En cuanto a Trotsky, no creó la teoría, sólo “la planteó”, y al mismo tiempo que... ¡Martov! Una vez más Stalin se enredó solo. Tal vez escribe sobre problemas a los que no les puede encontrar pie ni cabeza. ¿O utiliza conscientemente naipes marcados al jugar con las cuestiones básicas del marxismo? Es incorrecto plantearlo como alternativa. En realidad, las dos opciones son ciertas. Las falsificaciones stalinistas son conscientes en la medida en que, en cada caso concreto, están determinadas por intereses personales concretos. Al mismo tiempo son semiconscientes, ya que su ignorancia congénita deja correr libremente sus fantasías teóricas.

Pero los hechos siguen siendo hechos. En su lucha contra el “contrabando trotskista”, Stalin cayó en la cuenta de que tiene un nuevo enemigo personal, ¡Rosa Luxemburgo! No se detuvo un momento antes de caer sobre ella y vilipendiaría; más aun, antes de poner en circulación sus gigantescas dosis de deslealtad y vulgaridad, no se tomó el trabajo de verificar lo que él mismo había dicho sobre el tema seis años antes.

La nueva variante en la historia de las ideas de la revolución permanente tuvo su origen sobre todo en la necesidad de proporcionar un plato más condimentado que todos los anteriores. De más está decir que a Martov se le metió para hacer todavía más picante el menjurje teórico e histórico. La actitud de Martov hacía la teoría y la práctica de la revolución permanente fue de un antagonismo inconmovible, y, en los viejos tiempos, señaló más de una vez que tanto los bolcheviques como los mencheviques rechazaban las posiciones de Trotsky sobre la revolución. Pero no vale la pena detenerse en esto.

Lo verdaderamente fatal es que no hay un solo problema importante de la revolución proletaria internacional sobre el que Stalin no haya expresado dos opiniones directamente contradictorias. Todos sabemos que en abril de 1924 demostró concluyentemente en Cuestiones del leninismo la imposibilidad de construir el socialismo en un solo país. En otoño, en una nueva edición del libro, sustituyó esa demostración por la demostración - es decir la simple afirmación - de que el proletariado “puede y debe” construir el socialismo en un solo país. Todo el resto del texto quedó inalterado. Durante unos cuantos años, a veces unos cuantos meses, Stalin logró plantear posiciones mutuamente excluyentes sobre el partido obrero-campesino, la paz de Brest-Litovsk, la dirección de la Revolución de Octubre, la cuestión nacional, etcétera. Sería incorrecto atribuirle todo a su escasa memoria. El problema es más profundo. Stalin carece de todo método de pensamiento científico, de criterios principistas. Encara cada problema como si se hubiese originado en ese momento y estuviera aislado de todos los demás. Para emitir sus juicios se guía enteramente por el interés personal más importante y urgente del día. Las contradicciones en las que cae son la consecuencia directa de su vulgar empirismo. No ve a Rosa Luxemburgo en el marco del movimiento obrero polaco, alemán e internacional del último medio siglo. No, para él, ella es cada vez una figura nueva y además aislada, frente a la que se ve obligado a preguntarse en cada nueva situación: “¿quién está allí, amigo o enemigo?” Su instinto infalible le susurró ahora al teórico del socialismo en un solo país que la sombra de Rosa Luxemburgo le es irreconciliablemente hostil. Pero eso no impide que esta gran sombra siga siendo el estandarte de la revolución proletaria internacional.

En 1918, desde su prisión, Rosa Luxemburgo criticó muy severamente y de manera fundamentalmente incorrecta la política de los bolcheviques. Pero incluso en éste, su trabajo más erróneo, se perciben las alas del águila. He aquí su caracterización general de la Insurrección de Octubre: “Todo lo que el partido pudo hacer en el terreno de la valentía, la acción firme, la previsión y coherencia revolucionarias: todo eso hicieron Lenin, Trotsky y sus camaradas. Todo el honor revolucionario y la capacidad de acción que tanto le faltan a la socialdemocracia occidental, los bolcheviques demostraron poseerlos. Su Insurrección de octubre salvó no sólo a la Revolución Rusa sino también el honor del socialismo internacional.” ¿Es posible que esta sea la voz el centrismo?

En las páginas siguientes, Luxemburgo somete a una severa crítica la política de los bolcheviques en el terreno agrario, su consigna de autodeterminación nacional y su rechazo a la democracia formal. Podemos agregar que en esta critica, dirigida tanto contra Lenin como contra Trotsky, no hace ninguna diferenciación entre las posiciones de ambos; y Rosa Luxemburgo sabía leer, comprender y percibir los matices. Por ejemplo, ni siquiera se le pasó por la cabeza acusarme de que, al solidarizarme con Lenin en el problema agrario, yo había cambiado mi posición sobre el campesinado. Además, ella conocía muy bien mis puntos de vista, ya que en 1909 los desarrollé detalladamente en su periódico polaco. Rosa Luxemburgo termina así su crítica: “En la política lo esencial de lo no esencial, lo fundamental de lo circunstancial.” Considera fundamental la fuerza de las masas en la acción, la voluntad de llegar al socialismo. “En ese sentido - escribe - Lenin, Trotsky y sus compañeros fueron los primeros, en darle el ejemplo al proletariado mundial. Ahora siguen siendo los únicos que pueden gritar, con Huteen,[14] ‘¡he osado!’”

Sí, Stalin tiene motivos suficientes para odiar a Rosa Luxemburgo. Más imperiosa entonces es nuestra obligación de rescatar su memoria de las calumnias de Stalin, que han sido acogidas por los funcionarios a sueldo de ambos hemisferios, y transmitirles a las jóvenes generaciones proletarias, en toda su grandeza y fuerza inspiradora, esta imagen realmente hermosa, heroica y trágica.

28 de junio de 1932

León Trotsky


[1] ¡Fuera las manos de Rosa Luxemburgo! The Militant 6 y 18 de agosto de 1932. [En español aparece en Rosa Luxemburgo, Obras escogidas, Editorial Pluma, Bogotá, 1976, Tomo II, apéndice c. página 275.] El artículo de Stalin al que responde Trotsky defendiendo a Rosa Luxemburgo, escrito en forma de carta, es el mismo en el que Stalin acusaba a la Oposición de haber intentado provocar una “insurrección” el 7de noviembre de 1927.

[2] Rosa Luxemburgo (1871-1919): formó parte del grupo que fundó el Partido Socialdemócrata Polaco y fue dirigente del ala izquierda del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), en el que combatió el revisionismo y el apoyo del partido a la Primera Guerra Mundial. Aunque la encarcelaron en 1915, ella y Karl Liebknecht fundaron la Spartakusbund (Liga Espartaco), que posteriormente se convirtió en el Partido Comunista de Alemania. Liberada por la Revolución de Noviembre de 1918, participe en la dirección de la insurrección espartaquista, que fue aplastada en enero de 1919; ella y Liebknecht fueron asesinados por orden de los gobernantes socialdemócratas de Berlín. Muchos de sus trabajos han sido publicados en castellano en Rosa Luxemburgo, Obras escogidas (Editorial Pluma, Bogotá, 1976), en dos tomos.

[3] August Bebel (1840-1913): fundó, con Wilhem Liebknecht, la socialdemocracia alemana. Bajo su dirección el partido se hizo muy poderoso. Como Kautsky, rechazaba formalmente el revisionismo, pero fue responsable por el avance de los tendencias oportunistas que se adueñaron de la socialdemocracia poco después de su muerte.

[4] El título completo del articulo de Lenin es Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática. Esta y los siguientes citas están tomadas de la traducción al inglés de las Obras escogidas de Lenin publicadas en lo Unión Soviética en lo década del 60. En algunos casos, los datos de esta edición no corresponden con los de Trotsky.

[5] Jorge Plejanov (1856-1918): en 1883 formó en Suiza el primer grupo marxista ruso, Emancipación del Trabajo. Fue director de Iskra, pero degeneró políticamente y tuvo choques con los bolcheviques e incluso con los mencheviques. Posteriormente fue un ardiente partidario de le guerra y adversario de la Revolución Bolchevique.

[6] El 4 de agosto de 1914 los diputados socialdemócratas al Reichstag votaron a favor del presupuesto de guerra, a pesar de la posición antimilitarista que había levantado el partido hasta ese momento; el mismo día, los partidos socialistas de Francia y Bélgica publicaron sendos manifiestos declarando su apoyo en la guerra a sus respectivos gobiernos. Vorwaerts (Adelante): diario del Partido Socialdemócrata Alemán.

[7] Alexander Shliapnikov (1885-1937): activista de la organización bolchevique que funcionaba ilegalmente en Rusia durante la Primera Guerra Mundial y uno de los héroes de la Guerra Civil. Encabezó la “Oposición Obrera” (1921-1923) y posteriormente el grupo de los “veintidós”, que hacia fuertes críticas a la NEP. Stalin lo hizo encarcelar y no se sabe qué le sucedió.

[8] Gustav Noske (1868-1946): socialdemócrata alemán de derecha, fue ministro de defensa en 1919 y estuvo a cargo del aplastamiento de la insurrección espartaquista. Siendo ministro ordeno el asesinato de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht.

[9] Julian Marjlevski (1866-l925): veterano del movimiento obrero polaco y fundador, con Rosa Luxemburgo, del Partido Socialdemócrata Polaco. Militó durante décadas en el movimiento obrero alemán. Después de la Revolución Rusa fue presidente de la Universidad de los Pueblos de Oriente en la Comintern leninista. Felix Dzershinski (1877-1926): uno de los fundadores del Partido Socialdemócrata Polaco, militó en el movimiento revolucionario de Polonia y Rusia. Después de la Revolución dirigió la Cheka desde que se formó en diciembre de 1924, y también el Consejo Supremo de la Economía Nacional Apoyó a Stalin.

[10] Albert Purcell (1872-1935): dirigente del Consejo General del Congreso Sindical Británico y del Comité Sindical Anglo-Ruso en la época de la traición la huelga general británica de 1926.

[11] Alexandre Millerand (1859-1943): el primer socialista que formó parte de un gabinete burgués, cuando lo designaron ministro de comercio en el gobierno francés de 1899; luego lo expulsaron del Partido Socialista. Ocupó varios cargos ministeriales y fue presidente de la república en 1920. Entre 1900 y 1901 Rosa Luxemburgo escribió una serie de artículos reunidos bajo el título “la crisis socialista en Francia” en los que denunció severamente a Millerand; un largo extracto de estos artículos se reproduce en las Obras escogidas de Rosa Luxemburgo.

[12] Alexander Parvus (1869-1924): destacado teórico marxista de Europa oriental en la preguerra, colaboró con Trotsky y llegó a conclusiones similares a las de la teoría de la revolución permanente. Trotsky rompió con Parvus en 1914, cuando éste se convirtió en uno de los dirigentes del ala pro guerra de la socialdemocracia alemana. En 1917 trató de reconciliar al partido socialdemócrata alemán con los bolcheviques y posteriormente a los socialistas independientes con la dirección socialdemócrata de Ebert-Noske.

[13] Iulius Martov (1873-1923): uno de los fundadores del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso; al principio estuvo estrechamente ligado a Lenin. Más adelante se convirtió en dirigente del ala izquierda menchevique, se puso en contra de la Revolución de Octubre y en 1920 emigró a Alemania.

[14] Ulrich von Hutten (1488-1523): humanista y poeta alemán, fue un teórico de los miembros de la nobleza que estaban a favor de reformar el imperio eliminando a los príncipes y secularizando la propiedad eclesiástica.