Por un partido obrero revolucionario y una Internacional obrera revolucionaria para la Revolución Socialista Mundial !!!
noviembre 26, 2016
noviembre 03, 2016
noviembre 02, 2016
Por un movimiento de masas con un programa anti-capitalista y sin burocracia pro-burguesa
Como era esperable de cualquier gobierno de la burguesía, el 14 de octubre Kuczynski se cobraba su primer muerto del pueblo: el comunero apurimeño Quintin Cereceda. De esta manera criminal materializaba la delirante demagogia de su discurso inaugural sobre un país “justo, equitativo y solidario” a través de una “revolución social”.
Su Premier Zavala había sido, sin embargo, muy transparente por encargo suyo ante el Congreso. Van a ejecutar “reformas estructurales” para la reactivación económica, tales como una “reforma laboral para la formalización de la economía” que “facilite la entrada al mercado laboral”. A “destrabar grandes proyectos de inversión” por 18 mil millones de soles, incluyendo inversiones privadas en agua potable y saneamiento. Van a “ampliar la base tributaria” subiendo la recaudación al 17%. Van a “financiar asociaciones público-privadas con los ingresos excedentes del Estado” ha dicho el Ministro de Economía. Todo lo que significa, en buen romance capitalista, menos derechos para los trabajadores - especialmente para los jóvenes -, más despidos por “flexibilización laboral”, más privatizaciones, más regalo de nuestros recursos a las transnacionales y más exacción fiscal. No por gusto Zavala elogió a todos los gobiernos anteriores desde 1990, todos privatizadores y agresivamente anti-populares, mientras le invocaba a la bancada fujimorista “trabajar juntos”.
Qué otra cosa podía salir de un gabinete que resume todo lo sufrido por las clases explotadas en el último cuarto de siglo: un gobierno lleno de empresarios, con Presidente, Premier y Ministros de Interior, Energía y Mujer del toledismo, con Canciller y Ministros de Comercio, Salud, Ambiente, Inclusión y Defensa del Apra, del fujimorismo y del humalismo, con ejecutivos del Banco Mundial, Backus y otros, con la Confiep dirigiendo el Ministerio de Trabajo. El propio Kuczynski ha estado luego en Beijing promoviendo la entrega de nuestros puertos, yacimientos mineros y proyectos ferroviarios al imperialismo chino, así como negociando suculentos beneficios para la burguesía peruana de la agroindustria y el turismo, que como toda la clase dominante está exultante con su nuevo gobierno, no ya de tecnócratas del sistema, sino de plutócratas en sí mismos.
Para el pueblo trabajador, en cambio, las condiciones económicas solo pueden agravarse. Es el caso de los precios que siguen subiendo lenta pero inexorablemente. La inflación en términos anualizados está en 3,5% y se ha acumulado más de 15% en cinco años. La electricidad, por ejemplo, se ha elevado 37% durante el gobierno de Humala. En el rubro salud los precios han crecido 2,5% este año; en educación un 3,6%, por el alza de pensiones en la enseñanza pública y privada. Hay productos básicos que se elevan constantemente: leche, aceite. Pero el salario de la abrumadora mayoría nunca sube, claro está; algo muy distinto de lo que ocurre con los sueldos policiales y militares. Un policía puede ganar ya el doble que un maestro; en el Perú más vale ser un mercenario que apalea obreros y no quien los forma en las aulas.
Este gobierno es producto de las elecciones más anti-democráticas desde la caída de la dictadura fujimorista. Todas las candidaturas y bancadas del Congreso han sido cómplices de sus condiciones y resultados. La izquierda del sistema, la izquierda pro-capitalista, de un lado los partidos seudo-comunistas PC y Patria Roja y de otro el Frente Amplio anti-marxista (así como también Democracia Directa), hicieron posible la elección fraudulenta y luego endosaron su apoyo reaccionario a Kuczynski, avalando el ppkeikismo. En las instituciones estatales PPK y Fuerza Popular conciertan una repartija, en el Parlamento funciona una virtual alianza PPK-FA: el Frente Amplio "no obstruirá" el gobierno, decretó Verónika Mendoza ya desde junio, "el apoyo será a una agenda de consenso que impulsaremos de manera conjunta desde el Congreso". Frente a todo esto 1 millón 200 mil votos nulos en la segunda vuelta representaron la dignidad y conciencia clasistas de un sector del pueblo.
En los próximos días tendrán lugar dos importantes eventos casi simultáneos en el país, pero de origen antagónico. Uno de ellos corresponde al campo de las burguesías imperialistas del mundo y el otro a la clase obrera peruana.
Del 17 al 20 de noviembre se dará cita el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). En este organismo, EEUU, Canadá, Rusia, China, Japón y Australia utilizan a otros catorce países dominados, entre ellos Perú, para consolidar su poder económico mundial. Durante su desarrollo, 1300 grandes empresarios de los países miembros cierran millonarios negocios a costa de la pobreza de pueblos asiáticos y americanos. Estas cumbres deben ser repudiadas por una decidida movilización del movimiento obrero y popular, pero, para hacerlo posible, algún cambio político positivo tendría que ocurrir en el evento alterno.
Del 16 al 18 de noviembre está convocado el XIV Congreso de la CGTP. La burocracia sindical oportunista que domina la Central lo postergó el año pasado para mejor dedicarse a apoyar oficialmente la candidatura pequeño-burguesa del Frente Amplio y luego la gran-burguesa de Kuczynski. Esta traidora y escandalosa política de apoyo a los enemigos de clase fue aplicada por primera vez con Humala y ahora la están convirtiendo en norma fatal para el proletariado. La dirigencia de la CGTP, obsecuente al PC y Patria Roja, se rindió ante el gobierno humalista y así garantizó todas las derrotas del movimiento de masas durante cinco años. Por eso, mientras la CGTP continúe secuestrada con métodos manipuladores, por dirigentes que no solo abandonan y entregan las luchas sino que se convierten en peones del enemigo, los trabajadores de la ciudad y el campo no podrán movilizarse radicalmente en frente único contra el TPP o contra eventos como la APEC. No podrán defender con éxito los derechos actuales ni asumir combates por nuevas conquistas.
Porque nunca esa burocracia que sostiene programas neoliberales conducirá a las masas hacia huelgas indefinidas con consignas que reflejen reivindicaciones históricas, ni luchará por levantar un organismo de poder proletario como una Asamblea Popular Nacional. Son las bases sindicales combativas las únicas que pueden darle a la CGTP una nueva dirección clasista.
Salud y educación públicas, gratuitas y de calidad, bajo control de las organizaciones populares.
Único Régimen Laboral con plenos derechos sindicales y completa estabilidad laboral. Nombramiento de todos los contratados. Respeto irrestricto a la jornada de 8 horas. Desaparición de los services.
Salario mínimo de S/. 2000.
Nacionalización sin pago de las transnacionales y la gran empresa, bajo control de sus trabajadores.
Control directo de todas las empresas estatales por sus trabajadores.
Estatización de todo el comercio exterior del país.
Anulación de los Tratados de Libre Comercio.
Desconocimiento de la Deuda Externa.
Ruptura con los gobiernos imperialistas, con el FMI, el Banco Mundial, el BID, la OMC, la APEC.
POR LA DESBUROCRATIZACIÓN DE LA CGTP
Y UNA NUEVA DIRECCIÓN CLASISTA
POR UN PARTIDO OBRERO REVOLUCIONARIO
1 de noviembre del 2016
REVOLUCIÓN PERMANENTE
mayo 10, 2016
Contra el fraude y sus cómplices
Hace algunas semanas, un Jurado Nacional de Elecciones notorio por su inclinación al Apra y al Fujimorismo permitió continuar candidateando a Fuerza Popular, pese a las evidencias de compra de simpatizantes. Y de esta manera convirtió a las elecciones en fraudulentas. Por su lado, todas las candidaturas que no renunciaron repudiando al JNE se convirtieron en cómplices del fraude.
Desde el campo del movimiento obrero y popular, las direcciones burocráticas de la CGTP y la CUT, que se rindieron durante años en la lucha contra el gobierno humalista, volvieron a abandonar los derechos y reivindicaciones del pueblo trabajador para apoyar listas ajenas y contrarias a la clase. Como antes lo hicieron con Humala, Toledo y Fujimori, las cúpulas del PC, Patria Roja y otros han vuelto a pulverizar la independencia política de los explotados, esta vez a favor del oportunismo electoralista pequeño-burgués y neoliberal del Frente Amplio, también sostenido lastimosamente por la dirigencia de la Red Solidaria de Trabajadores.
En la actual segunda vuelta, con el propósito subalterno de aprovechar el repudio popular a la mafia fujimorista, esas mismas costras políticas convocan ahora de forma abierta a votar por el plutócrata Kuczynski, lo mismo que los líderes del Frente Amplio hacen de forma hipócrita. Kuczynski, Gerente del BCR y Ministro de Belaúnde, Ministro y Premier de Toledo, ha sido parte de la élite del Banco Mundial y ha jefaturado transnacionales de la energía y la banca durante toda su vida. Pero para el tradicional reformismo estalinista, hoy pro-neoliberal, ya ninguna traición es suficiente.
Los honestos activistas trabajadores y estudiantes del Frente Amplio y de los pequeños aparatos izquierdistas están ante la disyuntiva de quedar postrados servilmente a la burguesía o romper con la demagogia capitalista de sus movimientos, abandonándolos y defendiendo los principios más elementales del clasismo. Para nuestra futura victoria ante el próximo gobierno de la clase dominante hay que luchar por un programa anti-capitalista, por la auto-organización de los productores en asambleas populares, por impulsar huelgas indefinidas sindicales, provinciales y regionales, por construir un partido revolucionario de todos los trabajadores y una nueva Internacional Comunista. Esta es la única vía para la liberación de los oprimidos: la vía de la Revolución Socialista.
Contra el fraude de la burguesía, sus candidaturas y todos sus cómplices: ¡Vota Clasista, Vota Nulo!
10 de mayo de 2016
Revolución Permanente
mayo 02, 2016
1 de Mayo 2016
1 de Mayo de 2016: Contra la barbarie: ¡independencia de la clase obrera, lucha de clase, revolución, socialismo mundial!
El capitalismo conduce a la concentración de la riqueza y el derroche en un polo de la sociedad y a la precariedad y a la pobreza en el otro, a la destrucción del medio ambiente, al resurgimiento de la religión y el oscurantismo, a las crisis económicas recurrentes y las guerras incesantes.
El capital-dinero circula libre, pero no los seres humanos. En todo el mundo, los estados construyen muros contra los trabajadores que intentan escapar de la miseria. Israel lo ha hecho contra los palestinos, prosiguiendo al mismo tiempo la colonización en Jerusalén y Cisjordania. Los países más democráticos cierran sus fronteras a los refugiados que huyen de los bombardeos diarios en Siria, Irak, Yemen..., de los abusos de los regímenes policíacos y torturadores (Siria, Eritrea...) y de los genocidios (ejecutados por el "Califato" sunita del Daech, los rakhines budistas y el Ejército birmano...). En los Estados Unidos, el principal aspirante a la candidatura del Partido Republicano hace campaña para expulsar a los extranjeros. Las organizaciones xenófobas y fascistas progresan electoralmente en Europa y algunas empiezan a organizar agresiones contra los inmigrantes (Grecia, Alemania, Bulgaria...).
La crisis capitalista mundial de 2008-2009 fue superada en los países imperialistas por medio de la intervención de los Estados (rescate de cada cual a sus grupos bancarios, de seguros, automotrices; préstamos abundantes y a bajos tipos de los Bancos Centrales a los bancos de su zona...) y en todo el mundo por el reforzamiento de la explotación (aumento de la intensidad y el tiempo de trabajo, congelamiento de salarios, disminución de las pensiones e indemnizaciones de desempleo, restricciones de las huelgas y debilitamiento de los sindicatos, etc.). Todos los gobiernos burgueses efectuaron las mismas políticas contra los productores y en favor de los explotadores, incluidos los dirigidos o codirigidos por los partidos "laboristas" (Brasil...), "comunistas" (China, Vietnam, Sudáfrica...), "socialistas" (Francia, Alemania...) o de la "izquierda radical" salida de la reconversión estalinista (Grecia...).
La tasa de ganancia se recompuso y la acumulación mundial del capital se reanudó el 2009. Sin embargo, algunos países están estancados (Japón, Francia...). Otros ni siquiera rencontraron su nivel de producción anterior a la crisis (Grecia, España, Italia...). Por último, entre los que se habían clasificado como "emergentes", grandes países se hunden en la depresión económica (Brasil, Rusia...) y la propia economía china se desacelera. Alimentada por las políticas monetarias de tipo keynesiano, la especulación financiera volvió a crecer.
La crisis capitalista mundial intensificó las rivalidades entre las grandes potencias imperialistas, con un polo de la burguesía dominante (la de los Estados Unidos) y sus aliadas más o menos disciplinadas (las de Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña...) y, en el otro polo, una alianza circunstancial entre las nuevas burguesías (de China, de Rusia) que ponen en entredicho la antigua distribución de actividades, influencias y dominios. La Unión Europea, que personificaba la tentativa burguesa de superar la estrechez de las fronteras nacionales, se ve sacudida. Tras la crisis económica mundial, los gobiernos alemán y francés humillaron y sangraron al pueblo griego. Ucrania fue dividida por los imperialismos rivales. Frente a los refugiados, todos los estados resucitaron las fronteras entre ellos y multiplicaron las alambradas, concluyendo un sórdido Tratado con el gobierno autoritario e islamista de Turquía.
Las grandes potencias mundiales y, en su estela, algunas potencias regionales, se arman todavía más, se desafían en el mar de China, se enfrentan de manera indirecta en Ucrania y Siria. En nombre del "liberalismo", las burguesías disminuyeron los gastos sociales. Al mismo tiempo, el aparato represivo del Estado burgués se reforzó: todavía más prerrogativas contra los ciudadanos, todavía más gastos militares, todavía más servicios secretos, policías, prisiones... El rol económico del Estado burgués no se esfumó. Todos se esfuerzan en apoyar a sus capitalistas contra su proletariado y contra las otras burguesías: integración de los aparatos de los sindicatos al Estado, represión de los militantes sindicales y revolucionarios, obsequios a los patrones, guerra monetaria, espionaje "industrial", presiones diplomáticas, amenazas militares, golpes de Estado, intervenciones militares de "baja intensidad" (armas, consejeros, drones, fuerzas especiales...), intervenciones abiertas (bases, bombardeos, expediciones, ocupaciones).
Los estados imperialistas occidentales sostuvieron (junto con la burocracia estalinista de la URSS) la fundación de Israel, un estado colonial. Instauraron las monarquías del Golfo Arabo-Pérsico que extienden el oscurantismo salafista en todo el mundo y financian al islamo-fascismo; apostaron por los fanáticos islamistas de Irán en 1953, Indonesia en 1965, Afganistán en 1979. Empujaron a Irak a la guerra contra Irán en 1980. Invadieron dos veces Irak en 1991 y en 2003; atizaron los conflictos étnicos y confesionales; dislocaron Libia el 2011. En la actualidad, toman como pretexto los atentados islamistas para limitar las libertades democráticas en sus países y justificar la continuación de sus intromisiones en África subsahariana y en Asia Occidental.
Las fracciones clericales de la burguesía llegaron a obtener una audiencia en las masas musulmanas y así pudieron conducir verdaderas contrarrevoluciones en Irán, Irak y Siria. Los islamistas son incapaces de vencer al imperialismo porque defienden la propiedad privada y el capitalismo. Por consiguiente se reducen a ejercer presión sobre el imperialismo por medio de atentados reaccionarios que apuntan sobre todo a los trabajadores. Pero si se mantienen en el poder por haber destruido al movimiento obrero, como en Irán, terminan por capitular ante las grandes potencias, como los nacionalistas burgueses de discurso "socialista".
La fuerza social capaz de impedir la catástrofe y de realizar una revolución social existe: es la clase obrera mundial. Los trabajadores asalariados, la juventud estudiante, los desocupados, luchan en todas partes, a veces heroicamente. Los trabajadores y los estudiantes de Europa se han manifestado de manera masiva para defender el empleo o sus conquistas sociales. Los trabajadores de África y Asia Oriental se baten en condiciones difíciles por los salarios, la mejora de las condiciones de trabajo y el derecho a tener sindicatos. Los pueblos de África del Norte y de Asia Occidental se alzaron contra los tiranos sostenidos por uno u otro imperialismo; los kurdos resistieron a la reacción islamista en Turquía, Siria e Irak. En Norteamérica, los negros se rebelaron contra los repetidos asesinatos de la policía.
Pero a falta de un partido obrero revolucionario que permita a la clase obrera encabezar a los explotados (campesinos pobres, trabajadores del sector informal, etc.) y oprimidos (mujeres, jóvenes, minorías...), los levantamientos de Túnez, Egipto y Siria fueron contenidos por una doble contrarrevolución: de una parte los bombardeos y la tortura masiva del régimen y el Estado Mayor; de otra parte, el fascismo sunita. Los trabajadores kurdos siguen siendo separados de los otros proletarios y divididos entre ellos, por partidos nacionalistas que pactan con Estados que oprimen a los kurdos (PDK) o que se apoyan en los imperialismos ruso o norteamericano (PKK-PYD). Las burocracias en el poder de Corea del Norte y Cuba preparan la restauración del capitalismo. Los gobiernos de Brasil y Venezuela, después de haber servido al capitalismo y respetado el Estado burgués, hacen frente a tentativas de derribo por el imperialismo y la fracción compradora de la burguesía local. La resistencia a los despidos masivos y a las medidas de austeridad gubernamental en los países avanzados es canalizada y disipada en "jornadas de acción" impotentes por las burocracias sindicales, con la ayuda de sus acólitos centristas (Bélgica, Canadá, España, Francia, Grecia, Noruega, Suecia...). Los partidos "reformistas" y sus suplentes centristas siembran ilusiones en el parlamentarismo burgués. Pero cuando acceden al poder, estos partidos hacen la misma política que los de la burguesía (Grecia, Francia, Austria...).
La vanguardia debe retomar el marxismo, adoptar la estrategia de la revolución permanente, construir a una Internacional obrera revolucionaria. Las trabajadoras y los trabajadores, para preservar o conquistar sus derechos, para salvar el medio ambiente, para preservar a sus niños del desempleo y la guerra, para terminar con la explotación, deben exigir la ruptura de las organizaciones que fundaron (partidos de masas y sindicatos) con la burguesía; establecer órganos de lucha democráticos y centralizarlos; expropiar a las grandes empresas capitalistas; aplastar a las bandas fascistas e islamistas; desmantelar los órganos estatales de represión y espionaje; controlar democráticamente la producción y el intercambio; disolver las fronteras. ¡Abajo el capitalismo y el imperialismo! ¡Viva el socialismo mundial!
1 de mayo de 2016
Colectivo Revolución Permanente
(Francia, Austria, Perú)
Tendencia Marxista Leninista
Tendencia Marxista Leninista
(Brasil)
febrero 18, 2016
enero 12, 2016
Contra la clase capitalista y sus acólitos: Voto Clasista, Voto Nulo
La
gran burguesía ha inscrito sus candidaturas para el 10 de abril. En sus
múltiples variantes, evidentemente, defienden el Estado Capitalista y a los
gobiernos que lo han administrado en los últimos treinta y cinco años. Pero
además de ellas, otras tres listas participarán representando a movimientos de
la pequeña burguesía, los que también defienden un programa neoliberal, aunque mediatizado.
De
un lado está el Frente Amplio, en torno a Tierra y Libertad, cuya amplitud
incluye hasta sectores apristas y democristianos, así como ciertos círculos
reformistas tradicionales. De otro lado Democracia Directa con la incorporación
de un sector del MAS reformista. Finalmente, el movimiento Perú Libertario. En los
tres casos se trata básicamente de frentes y organizaciones creados y dirigidos
por la izquierda demócrata de clase media, y no de partidos proletarios con
ideología y programa socialistas.
De
hecho, los programas de ambas listas no difieren. Eso quedó establecido el 18
de noviembre pasado (Acuerdo entre Frente Amplio, Unidad Democrática y Perú
Libre), el 17 de diciembre (Presentación de los Ejes del Plan de Gobierno del Frente
Amplio), el 23 de diciembre (Acuerdo entre FA, PC, PS y FS), así como en sucesivas
entrevistas a Verónika Mendoza. Por tanto, he aquí la identidad política de la
Izquierda, a partir de sus propios principios programáticos que autocalifican
de “Progreso”:
- “Economía
de Mercado”. “Equilibrio macroeconómico”. “Nuevo modelo de crecimiento y Estado
promotor del desarrollo”. “Políticas públicas en alianza con el sector
privado”.
- “Apoyo
a la inversión nacional y extranjera”. “Garantías para los inversionistas”. “Renegociación
de los contratos petroleros y las concesiones mineras”.
- “Estado
Democrático y Soberano”. “Nueva Constitución”. “Igualdad de derechos y trabajo
digno”. “Sueldo mínimo de S/. 1000”.
- “Promover
la competencia entre AFPs”. “Profundizar la reforma universitaria”.
- “Seguridad
ciudadana articulando Policía, Fiscalía y Poder Judicial”. “Defensa Nacional”.
- Con
“la sociedad en su conjunto”, “los industriales”, “los empresarios medianos y
pequeños” y “fuerzas progresistas”.
Todo
lo cual significa proclamar que su Progresismo mantiene la economía neoliberal
y el Estado Capitalista de la clase dominante, el Estado explotador, opresor,
represor y corrupto, defendiéndolo conjuntamente con la burguesía y dándole una
nueva Constitución capitalista.
Porque
constituye una tremenda demagogia aludir a un supuesto nuevo modelo económico
capitalista mientras se preservan los intereses transnacionales, dado que toda
renegociación de contratos, así planteada en abstracto, pretende únicamente obtener
migajas y limosnas del gran capital. Lo concreto viene a ser lo de siempre: se
busca garantizar los beneficios del empresariado extranjero y nacional,
sacrificando los derechos de las masas productoras en el altar de las reglas
macroeconómicas del sistema. “Promoción del desarrollo”, así es, pero del exclusivo
desarrollo de los magnates externos e internos, porque en realidad el Estado
peruano seguirá sin ejercer soberanía sobre sus recursos geológicos y
energéticos. “Progreso”, pero para la burguesía y no para los pueblos.
Es
esta precisamente la política que conocemos con el nombre coloquial de
neoliberalismo. No hay, en esto, política nacionalista burguesa alguna que
persiga levantar y fortalecer un sector capitalista estatal. Por tanto el “anti-neoliberalismo”
del Frente Amplio y la Izquierda es una farsa.
Se
trata del mismo actual Estado falsamente democrático y nunca soberano, al que
el imperialismo continuará dominando sin obstáculos y donde la real igualdad de
derechos y el trabajo digno seguirán siendo una utopía, al mismo tiempo que la
Izquierda ampara a las AFPs, respalda la Ley Universitaria privatista y dictamina
un sueldo mínimo insultante (cuando la propia burocracia de la CGTP reclama S/.
1500).
A
partir de este programa no sorprende que, para cautelar este Estado, se recurra
al reforzamiento de los anti-populares aparatos - judicial, policial y militar
- que tanto han encarcelado y masacrado a la clase obrera y al pueblo. Es la
lógica consecuencia derivada de comprometerse a defender la economía y la
política del Estado de la clase explotadora, junto a los industriales de la SNI
y los empresarios medios de la Confiep.
En
tales circunstancias electorales, una vez más el pueblo trabajador no tendrá
representación. No habrá lista nacida de los distritos obreros y populares, de
las fábricas y empresas, de las bases sindicales, de los pueblos y comunidades.
Pero las burocracias sindicales responsables de esta situación (las direcciones
de la CGTP y la CUT) sí están empeñadas en apoyar las candidaturas de la
pequeña burguesía (e integrarse a ellas), como en ocasión de su apoyo a Humala,
Villarán, Toledo y Fujimori, solo para nombrar las experiencias históricamente
más cercanas. Ese es siempre el papel de estas cúpulas, a quienes ahora se ha sumado
también la dirigencia de la Red Solidaria de Trabajadores. Frente a las
planchas Mendoza-Arana y Santos-Alcántara, no debemos olvidar que toda la
Izquierda se coludió con Humala desde el 2006 y con Villarán entre 2010-2015
(Alcántara hasta el 2013), llamando al pueblo a respaldar a sus enemigos, y que
estos movimientos hacen del oportunismo electoralista su razón de ser.
Mención
aparte merecen los partidos de origen trabajador, el PC y Patria Roja, sumidos
en una profunda crisis producto de ochenta años de inveterado oportunismo y
traiciones, hasta devenir en destartalado estalinismo neo-socialdemócrata. Su
última hazaña, fungir de secuaces Simonistas, equivalente a cómplices del
Baguazo, del Apra y de PPK. Por lo que cada vez son más los sectores de
vanguardia que han ido mostrando escepticismo y rechazo a estos falsos partidos
comunistas.
Los
comunistas luchamos por un Estado de los Trabajadores, resultado de una Revolución
Socialista. Oponemos el Marxismo al Izquierdismo que defiende el Sistema, al
“Progresismo” enemigo de la nacionalización de la riqueza, este que hoy levanta
un programa privatista, capitalista neoliberal pero “más humano” como le llaman, más ligth, pero neoliberal al
fin y al cabo. Los comunistas no llamamos a votar por movimientos que apoyaron
la reaccionaria Hoja de Ruta humalista y la representaron en el Congreso, en
Ministerios y Embajadas, y que son en buena cuenta un neo-humalismo, un humalismo
reciclado. Como ha afirmado Verónika Mendoza, “la Hoja de Ruta era de
izquierda”. Esa es pues, finalmente, la Izquierda. No llamamos a votar por congresistas
como Mendoza que se embolsillan S/. 33.000 mensuales, lo que es un auténtico crimen
contra el pueblo peruano, ni tampoco por gobernadores regionales como Santos, en
prisión por serios indicios de corrupción.
Contra
el programa de la Izquierda Neoliberal:
Nacionalización sin
pago de las transnacionales y la gran empresa, bajo control de sus trabajadores.
Control directo de
todas las empresas estatales por sus trabajadores.
Estatización de
todo el comercio exterior del país.
Anulación de los
Tratados de Libre Comercio.
Desconocimiento de
la Deuda Externa.
Ruptura con los
gobiernos imperialistas, con el FMI, el Banco Mundial, el BID, la OMC, la APEC.
Ningún falso
“Estado Democrático” capitalista. Ninguna nueva Constitución capitalista
neoliberal.
Por un Gobierno
Obrero, Campesino y Popular.
11
de enero de 2016
REVOLUCIÓN PERMANENTE
Por
el camino de Lenin y Trotsky
diciembre 11, 2015
Neoliberalismo de izquierda
PRINCIPIOS PROGRAMÁTICOS DEL NEOLIBERALISMO DE IZQUIERDA, ENEMIGO DE NACIONALIZAR LA RIQUEZA. (Extractos del Acuerdo entre Unidad Democrática, Frente Amplio y Perú Libre, 18.11.15)
“Progreso” significa: “Economía de Mercado”. “Apoyo a la inversion nacional y extranjera”. “Equilibrio macroeconómico”. “Políticas públicas concertadas entre los sectores público y privado”. “Seguridad ciudadana articulando Policía, Fiscalía y Poder Judicial”. “Defensa Nacional”. “Estado Democrático”. “Nueva Constitución”. Con “la sociedad en su conjunto”, “organizaciones sociales diversas”, “los industriales” y “fuerzas progresistas”.
Conclusión: Progresismo es mantener el Estado capitalista de la clase dominante, el Estado explotador, opresor, represor y corrupto. Defenderlo junto a la burguesía y darle una nueva Constitución neoliberal.
Los Comunistas luchamos por un Estado de los Trabajadores, resultado de una Revolución Socialista.
noviembre 14, 2015
Para terminar con el Humalismo: independencia de clase y Huelga General
Vivimos el año 25 de los violentos ataques pro-imperialistas por parte de los gobiernos fujimorista, paniagüista, toledista, alanista y humalista contra el pueblo trabajador; el reinado absoluto de las transnacionales que saquean el país y envenenan el territorio. Como dato emblemático de la situación, en un solo año, entre julio 2014 y julio 2015, el Estado dejó de cobrar un aproximado de hasta S/. 120 millones (40 millones de dólares) en multas por destrucción ecológica minera y petrolera, esto gracias a la legislación aprobada por la dupla Ejecutivo-Parlamento. Pero la burguesía peruana, socia menor del imperialismo, siempre fingirá lamentar que no haya dinero para el Presupuesto Nacional.
Ante eso el Gobierno y el Congreso de los partidos capitalistas, así como la burocracia sindical, recibieron, cada uno en su medida, una nueva respuesta y combativa lección con las huelgas indefinidas de Loreto y Cotabambas-Grau (Apurímac). El bando reaccionario debido a su alevosa ofensiva anti-popular y la burocracia por su descarada deserción de la lucha durante los últimos años. En el segundo caso, frente a los sucesivos “paquetazos” legislativos, la dirección de la CGTP amagó con un solo día de Paro Nacional como acostumbra (9 de julio). Este fue un fracaso tan flagrante que debió significar su renuncia ante el Congreso de la Central previsto para este año; evento que, muy al contrario, terminaron aplazando al próximo. Antes bien, vemos a la cúpula promover ahora, mediante Construcción Civil, una falaz marcha “por la paz” junto a la patronal de Capeco y la Confiep. A eso se dedican el PC y Patria Roja, a eso y a su tradicional oportunismo electoralista.
La casta burocrática llamó oficialmente a votar, haciendo campaña, por el Humala del Compromiso y la Hoja de Ruta; Carmela Sifuentes, Presidenta de la CGTP, candidateó en su lista. Luego han repetido el método en Lima con Villarán en 2013-2014 y anunciado una desesperada búsqueda de otra candidatura neoliberal para obsequiarle voto obrero el 2016. Así es como se destruye el principio más elemental de la política proletaria: la independencia clasista frente a los partidos ajenos al movimiento obrero y popular.
En lugar de usar su autoridad en el movimiento de masas para convocar asambleas de trabajadores que a nivel nacional elijan sus candidatos, se mezclan con grupos de la clase dominante como FS y CxC, grupos pequeño-burgueses como los de Tejada y Alcántara, políticos burgueses como García Núñez, con los que ahora se denominan “Unidad Democrática”, ni más ni menos que el antiguo “Frente Democrático” de Vargas Llosa/AP/PPC (1990); todo esto después de arrastrarse indignamente ante Simon, carnicero de Bagua, Premier aprista y secretario de PPK.
Su rollo demagógico es “inclusión” y “justicia social”, en el mejor estilo de Ollanta y Alan. Es “nueva República” burguesa, “Nueva Constitución” burguesa y “refundar la política” burguesa. Vale decir la Izquierda que no le toca un pelo al sistema, la Izquierda Capitalista, la Izquierda Neoliberal enemiga de cualquier estatización. Son las “fuerzas democráticas de izquierda, de centro, progresistas liberales”, como se definieron en su comunicado del 15 de agosto. Ahí se ven muy bien representados aquellos falsos marxistas del caviar-estalinismo, donde nada hay de progresivo para el pueblo oprimido.
Junto a ello, otro movimiento pequeño-burgués que pretende un neoliberalismo “más humano” ha elegido su candidata, intentando negociar una alianza mayor. Se trata del oportunismo electorero del Frente Amplio, que ha hecho de un menjunje orgánico demo-religioso, nacionalista, castrista socialdemócrata, burocrático sindical y aprista, una amplísima virtud. “Cambiar el modelo modernizando el Estado, dando garantías a los inversionistas…” como proclama Verónika Mendoza, es el mismo escandaloso sofisma pro-neoliberal, espejo de su consanguínea UD. Esta es la ahora conocida como Izquierda Usaid por tales turbias relaciones y que votó en el Congreso por el desembarco de marines norteamericanos semanas atrás. Las bases regionales y estudiantiles luchadoras que tuviera el FA deben romper con la dirección Arana-Mendoza-Francke y orientarse hacia el marxismo, abandonando a todos quienes se aliaron y candidatearon por Humala.
No habrá candidatura que represente a las masas trabajadoras una vez más, siempre por responsabilidad de la dirigencia burocrática servil al enemigo de clase. La alternativa habrá de ser el voto nulo. UD y FA son humalismo reciclado, una misma farsa “anti-neoliberal”, candidaturas oportunistas del neoliberalismo “democrático”. En la opuesta orilla clasista, los marxistas rechazamos todo seudo “Estado Democrático” capitalista, toda nueva Constitución de la clase dominante, todo gobierno burgués “democrático y patriótico”. Luchamos por un revolucionario Estado de los Trabajadores y por un Gobierno Obrero, Campesino y Popular, que solo serán posibles a través de la organización de una Huelga General Indefinida que conquiste reivindicaciones históricas y se plantee como objetivo acabar con el actual Gobierno y con el Congreso de los partidos enemigos del pueblo.
4 de noviembre de 2015
Revolución Permanente
noviembre 10, 2015
Las luchas de clases en Francia de 1945 a 2015
Francia es un viejo país capitalista de Europa Occidental, que comprende también territorios en América (Guyana, Martinica, Guadalupe...), en Oceanía (Nueva Caledonia...) en África y Asia (Reunión, Mayotte...), que son herencia del antiguo imperio colonial. Francia cuenta con 66 millones de habitantes (20ma población del mundo). Su lugar en Europa y en el mundo ha declinado, pero sigue siendo la 3ra economía de Europa después de Alemania y Gran Bretaña. Permanece como la 6ta del mundo, muy por detrás de los Estados Unidos, China e incluso Japón, y el 6to exportador mundial de mercancías.
La internacionalización del capitalismo francés se traduce también en la implantación en el extranjero de filiales de sus grupos capitalistas (Total, Axa, BNP Paribas, Sociedad General, Crédito Agrícola, Carrefour, Engie, EDF, PSA, Auchan, BPCE, Saint-Gobain, Orange, Vinci, Sanofi, Bouygues...). En efecto, Francia es una potencia imperialista. Para garantizar los intereses de sus empresas en el mundo, el Estado francés dispone de un Ejército importante (que está formado solamente por profesionales desde 1997) dotado con armas nucleares. Este Ejército mercenario e imperialista interviene actualmente en Malí, República Centroafricana, Irak, Siria... El Estado francés se sienta en el Consejo de Seguridad de la ONU (con derecho a veto) y codirige la Unión Europea con Alemania, aunque esta última domina cada vez más económicamente.
Después de un período de fascismo (el del Mariscal Pétain, resultante de la derrota del imperialismo francés ante su rival alemán en 1940), las libertades democráticas se reconquistaron en 1944-1945 bajo la amenaza de la revolución proletaria, así como las conquistas sociales (seguridad social, empleo de por vida en empresas públicas, etc.). Los obreros y los empleados se unieron en gran número a sus partidos tradicionales y votaron en masa por ellos: el PS-SFIO y el PCF sumaron un 49,6% de los votos en 1945. Fue necesaria la política contrarrevolucionaria de las burocracias social-patriotas que los dirigían, su participación en el gobierno del general De Gaulle, para desarmar a los trabajadores, rehacer el capitalismo francés, estabilizar al Estado burgués, intentar reconstruir el imperio colonial... Sin embargo, éste se hundió, en los años que siguieron, bajo los golpes de las guerras de liberación (Indochina, Argelia...). La pérdida de las colonias y la estrechez de las fronteras empujaron a la burguesía francesa hacia la construcción de la Unión Europea (UE) en 1957 con otros 5 Estados. Ésta se ha ampliado y cuenta hoy con 28 Estados, 19 de los cuales tienen por moneda al euro.
Debido a las divisiones de la burguesía, en particular ante el combate heroico del pueblo argelino, la 4ta República burguesa, que era un régimen parlamentario, fue derribada por un golpe de estado militar en 1958 que llevó al general De Gaulle al poder. Desde entonces el régimen político de Francia es la 5ta República, que era al principio un poder bonapartista pero que evolucionó hacia un régimen presidencial donde, oficialmente, el Ejército no interviene en los asuntos públicos y donde el Parlamento goza de las prerrogativas importantes.
En 1968, en el marco de un ascenso revolucionario mundial, Francia conoció, como Checoslovaquia, una crisis revolucionaria. Se inició con una rebelión estudiantil y continuó con una huelga general más amplia aún que en 1936: los trabajadores estatales participaron y una minoría de los trabajadores del campo se unió a los asalariados. El estalinismo (el PCF y la dirección de la CGT) salvó al Estado burgués, a la 5ta República y al General De Gaulle, pero la efervescencia obrera y estudiantil continuó durante varios años, tanto más que el desempleo en masa reapareció con la crisis capitalista mundial de 1973-1974. Los sindicatos (la CGT dirigida por el PCF, la CFDT de origen cristiano, la escisión FO de la CGT...) crecieron. Durante este período, organizaciones políticas que se reclamaban del maoísmo (GP, PCMLF...) y del trotskismo (LC, LO, OCI...) compitieron con el PCF y el PS, en particular en la juventud escolarizada y asalariada.
Las direcciones tradicionales respondieron en 1972 con la formación de un frente popular, la Unión de Izquierda (PCF-PS-PSU-PRG), que llegó al poder en 1981. La decepción causada por Mitterrand y la UG en el poder (1981-1993) así como el efecto desmoralizante de la restauración del capitalismo en el este de Europa a partir de 1989 debilitaron numérica, política e ideológicamente al movimiento obrero. La sindicalización se desplomó (a menos de un 8% de los asalariados) y la división sindical se acentuó aun más, a veces con ayuda de la LCR (ex LC), LO y el PCI (ex OCI). La militancia del PCF y el PS también disminuyó. De 1995 a 2002, el PCF y el PS gobernaron con los Verdes y el PRG. Los dos partidos tradicionales de los trabajadores no se reclaman ya del socialismo. El GP se disolvió en 1983, el PCMLF en 1988 y el PSU en 1990. El PCI reivindicó el parlamentarismo a partir de 1984 y se liquidó en el PT-POI reformista y chauvinista en 1991. La LCR rechazó oficialmente la dictadura del proletariado en 2003 y se disolvió en 2009 en el NPA cuasi-reformista. LO reclamó más policía en 2001 y en 2008.
Con todo, los trabajadores y los jóvenes combatieron con huelgas y manifestaciones: en 1995 (en defensa de las jubilaciones), en 2003 (en defensa de las jubilaciones), en 2006 (contra la precarización del trabajo), en 2010 (en defensa de las jubilaciones)..., pero las burocracias sindicales, los partidos obreros burgueses y las organizaciones centristas siempre llegaron a impedir la huelga general, a contener las luchas en el marco de las "jornadas de acción" (una huelga de un único día) y a desviarlas hacia callejones sin salida (Foro Social, "revolución ciudadana", etc.), haciéndoles esperar las elecciones.
La economía francesa intenta superar la crisis capitalista mundial de 2007-2009 peor que los Estados Unidos, Gran Bretaña o Alemania. Los gobiernos burgueses (Sarkozy, luego Hollande) se dedican a restaurar la rentabilidad y la competitividad del capitalismo francés. Las direcciones sindicales aceptan discutir sobre todos los ataques contra los asalariados y es el PS el que gobierna hoy contra los trabajadores de este país, los emigrantes y los países oprimidos.
El Grupo Marxista Internacionalista es el heredero político del Partido Obrero de 1882, del Comité de la 3ra Internacional de 1919, de la Liga Comunista (bolchevique-leninista) de 1929, del Partido Comunista Internacionalista (sección francesa de la 4ta Internacional) de 1944. Con la ayuda del Colectivo Revolución Permanente, el GMI trabaja en la ruptura de las organizaciones obreras con la burguesía, en dotar las luchas de comités elegidos y centralizados, en agrupar a los comunistas internacionalistas para construir el partido obrero revolucionario y la Internacional obrera revolucionaria. Se trata de brindar la dirección que merece a la clase obrera francesa, para que tome el poder y expropie el capital.
24 de octubre de 2015
Dirección Nacional del Grupo Marxista Internacionalista - GMI (sección francesa del CoReP)
Relación de organizaciones obreras
CFDT: La Confederación Francesa Democrática del Trabajo nació bajo el nombre de CFTC en 1919, reuniendo a los sindicatos cristianos. Cambió de nombre y rompió oficialmente con la Iglesia Católica en 1964. Es la segunda central sindical. Es influyente.
CGT: La Confederación General del Trabajo fue creada en 1895 por los anarquistas. En 1914, su dirección sostiene la guerra imperialista. Pasa al control del PCF en 1946. Es la primera central sindical. LO y NPA se han integrado cada vez más a su burocracia.
FO: Fuerza Obrera es una escisión de la CGT organizada en 1949, durante la "guerra fría", con la ayuda del gobierno, del PS y de la Confederación norteamericana AFL-CIO. Es la tercera central sindical. El POI se ha integrado plenamente a su burocracia.
GP: Izquierda Proletaria es fundada en 1968 por la mayoría de la UJCML maoísta, que mezcla extrañamente estalinismo y anarquismo. Se disuelve en 1973.
LC-LCR: La Liga Comunista fue fundada en 1969 en el marco del Secretariado Unificado de la 4ta Internacional (pablista). Renombrada LCR después de 1973. Se disuelve en el NPA en 2009.
LO: Lucha Obrera es fundada en 1956 con el nombre de Voz Obrera por Hardy, un personaje ajeno a la 4ta Internacional. Vinculada a la burocracia sindical de la CGT.
NPA: El Nuevo Partido Anticapitalista es fundado por la LCR en 2009. Pretende fusionar trotskistas, anarquistas, feministas y guevaristas bajo un programa cuasi-reformista. Vinculado a las burocracias sindicales de Solidarios, FSU y CGT.
OCI-PCI: La Organización Comunista Internacionalista se funda en 1967 en el marco del Comité Internacional de la 4ta Internacional. Se renombra PCI en 1981. El PCI crea en 1985 el Movimiento Por un Partido de los Trabajadores, que se supone reúne a trotskistas, anarquistas, socialistas y comunistas. En 1991, el MPPT se convierte en el PT.
PCF: El Partido Comunista Francés es el nombre que toma el PS después de su adhesión a la 3ra Internacional en 1920. Es estalinizado a partir de 1924. En 1934 se vuelve social-patriota y en 1935 adopta la alianza con la burguesía ("frente popular"). Bloquea la revolución en 1936, en 1944 y en 1968. Participa en el gobierno burgués de 1944 a 1947, de 1981 a 1984, de 1997 a 2002. Dirige la CGT y el FSU.
PCMLF: El Partido Comunista Marxista-Leninista de Francia es una escisión del PCF que aparece bajo el nombre de MCML en 1965. Es la organización maoísta que es apoyada por la burocracia china. Se disuelve en 1988.
PS: El Partido Socialista unifica en 1905 a todas las organizaciones socialistas del país, bajo los auspicios de la Internacional Obrera. En 1914 aprueba la guerra imperialista conducida por su burguesía. En 1920 la mayoría se adhiere a la Internacional Comunista y toma el nombre de PCF. Una minoría dirigida por Blum lo rechaza y mantiene el PS que se unirá a la Internacional "Socialista". Desde 1978 el PS triunfa en las elecciones sobre el PCF. Participa en gobiernos burgueses de 1914 a 1917, de 1924 a 1926, de 1936 a 1937, de 1944 a 1947, de 1956 a 1958, de 1981 a 1993, de 1997 a 2002, de 2012 hasta hoy. Dirige las organizaciones sindicales UNSA y UNEF.
PSU: El Partido Socialista Unificado nace en 1960 de dos fracciones del PS que se habían opuesto a la guerra de Argelia. Se disuelve en 1990.
PT-POI: El Partido de los Trabajadores es fundado por los lambertistas en 1991, basado en un programa reformista. Se convierte en Partido Obrero Independiente en 2008, aún más chauvinista. Vinculado a la burocracia sindical FO. Este partido acaba de estallar.
octubre 09, 2015
Contra el imperialismo y su gobierno títere
Lima es en estos días sede de las
reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, las
dos instituciones más importantes encargadas de coordinar y viabilizar las
finanzas imperialistas para la expoliación de los pueblos del mundo. Otras
instituciones capitalistas fundamentales como la Organización Mundial de
Comercio (OMC) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(OCDE) también participan en la cita.
La realización de estos eventos en
la capital demuestra hasta qué grado los gobiernos de la burguesía peruana han
cumplido permanentemente con todos los apetitos y exigencias de tales
organismos; una tradición histórica que arranca el año 1954, en que Perú resulta
el primer país latinoamericano y tercer país a nivel mundial en solicitar un
préstamo del FMI.
Para mayor ilustración de esta vinculación
con los poderes imperialistas, solo hay que atender a las noticias del fin de
semana. El actual gobierno del – irónico - Partido Nacionalista, acaba de
firmar, en estricto secreto, el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), un
tratado de libre comercio suscrito por EEUU, Canadá, Japón, Australia y otros
ocho países de economías dominadas.
Según informaciones circulantes y
como es lógico, este acuerdo implica nuevos atentados contra los derechos de
nuestro pueblo, nuevos ataques a las condiciones de vida de las masas
trabajadoras. En particular, por ejemplo, en cuanto a los plazos de
exclusividad comercial para la industria farmacéutica norteamericana, lo que va
a impedir el acceso popular a medicamentos básicos para la salud pública.
Asimismo en las áreas de derechos laborales, aranceles, inversión estatal,
soberanía jurídica, medio ambiente y diversas industrias, lo que se comprobará
en detalle cuando se conozca al fin el texto completo del documento.
Esta nueva agresión económica ha
sido, como es costumbre, tramada en activa complicidad con el ocasional gobierno
peruano, así como ocurrió con los gobiernos del Apra, Perú Posible, la
dictadura Fujimorista, Acción Popular-PPC, la dictadura militar y un largo
etcétera. Ninguna otra cosa puede esperarse de los gobiernos de la burguesía,
que vive de nuestra sobre-explotación como socia menor lacaya de las potencias imperialistas.
Hoy, además, culminan los cinco
días de maniobras conjuntas de la Marina peruana con la Marina estadounidense,
que incluyeron también a la Marina chilena. Para que esto fuese posible el
Congreso de la República dio su aprobación a la entrada en el mar territorial del
portaviones nuclear George Washington (3.200 efectivos) y del destructor
Chaffe. Así sellan los partidos patronales la completa confabulación con su amo
secular.
En estas circunstancias,
movilizaciones populares como la de Cotabambas y Grau en Apurímac son
respondidas con la masacre impune. Allí, otro poder imperialista, esta vez una
empresa china, se burla de los derechos en contubernio con el gobierno.
Pero todo esto es posible porque
el movimiento de masas no presenta un sólido frente de batalla conjunto a la
clase contraria en el poder. La
movilización sindical obrera, la movilización popular y campesina, sufren la
falta de confluencia, de plataforma y liderazgo comunes. Y eso tiene una gran
responsable: la dirigencia burocrática de las organizaciones de masas como la
CGTP y la CUT, que hace mucho renunciaron a su responsabilidad, desertaron de
la lucha contra el humalismo y adoptaron una práctica cómplice, tan solo
interesadas en el oportunismo electoralista de negociar listas pro-neoliberales,
con las que puedan convertirse en congresistas de 20.000 soles mensuales. La
clase obrera y el pueblo debemos repudiarlos, perfeccionarnos organizativamente
y generar una nueva dirección clasista y revolucionaria.
¡Luchar por un Gobierno Obrero y
Popular!
7 de octubre de 2015
Revolución Permanente
julio 04, 2015
junio 29, 2015
Al combate por grandes conquistas para la clase obrera y el pueblo
Las luchas masivas de los explotados están de regreso. Una serie de pujantes sindicatos de empresa, algunas provincias y regiones, proletariado agrario y minero, sectores juveniles radicalizados, han salido al enfrentamiento contra sus patronales y el Estado, marcando un nuevo momento de reactivación.
Entretanto Humala y su partido han seguido masacrando activistas populares, como lo hicieron todos sus antecesores. La escandalosa defensa que el gobierno hace de sus amos ha llegado al clímax en Islay, donde reina la Southern Copper del segundo multimillonario de México. Todo el país está concesionado y en permanente ganga. Y así continúa regalándolo a los más altos intereses capitalistas, postrándolo por ejemplo ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y ante el imperialismo chino. En la OCDE las burguesías imperialistas de Estados Unidos, Unión Europea, Canadá, Japón, Australia, se asocian a las clases dominantes de los países débiles de Europa y de algunos países pobres, para saquear a los pueblos. Es ahí donde el humalismo busca introducir al Perú, en complicidad con el resto de partidos del Congreso. El Congreso, de otro lado, ha decidido ahora que el propio gobierno legisle a favor de las transnacionales, la banca y la burguesía agroexportadora, en medio de su tremendo desprestigio que anteriormente sufrieron Toledo y García.
La Red y el clasismo
En el proceso de re-impulso de las luchas, viene siendo significativo el papel de la Red Solidaria de Trabajadores – Perú, que coordina y moviliza sindicatos con una práctica clasista y anti-burocrática. Los sindicatos miembros se comprometen con una misma posición firme y con demostraciones de apoyo mutuo contra los abusos de cada patronal y contra las leyes anti-obreras. Sin embargo es necesario pasar de las reivindicaciones defensivas ante los ataques de los empresarios y de los partidos burgueses, a la lucha por conquistas esenciales para la clase. La derogatoria de cierta legislación extremadamente adversa es urgente, pero solo eso no nos permite agruparnos en torno a demandas centrales con un carácter anti-capitalista; es fundamental un conjunto de puntos claves, de significación histórica, recogidos en una Plataforma clasista.
También es crucial progresar en los métodos de lucha. Superar únicamente la presencia solidaria en los plantones de cada sindicato y las movilizaciones conjuntas, para pasar a las acciones radicales unificadas de todos los sindicatos miembros, acciones donde los trabajadores toman el control de vías e instalaciones para forzar a la patronal y al Estado a hacer importantes concesiones inmediatas. La huelga indefinida es el método natural del sindicalismo clasista, su adopción es siempre un ejemplo para las masas, pero debe ir acompañada de otras medidas eficaces que permitan vencer a corto plazo, antes de que la huelga empiece a desgastar a los trabajadores.
Otro ámbito vital es el funcionamiento orgánico. Un organismo de masas es sólido y poderoso cuando sus bases entran en contacto permanente y se convocan asambleas conjuntas, a manera de garantizar la mayor participación posible y la más genuina democracia sindical. Por otro lado, en toda circunstancia hay que abrir y mantener los canales para recibir la solidaridad de bases obreras exteriores a la Red y de organizaciones populares en general, como en el esfuerzo del “Frente unitario de lucha” que debería extenderse y consolidarse. Toda la historia de nuestro movimiento de masas demuestra que las asambleas obreras deben tener su prolongación en asambleas populares zonales. Y en relación al origen capitalino de la Red, la situación nacional de relanzamiento masivo hace imprescindible la extensión de sus lazos y de su organicidad a un nivel superior, a un nivel nacional.
Las luchas emergentes y la CGTP
La nueva situación se ha generado sin la participación de la dirección de la CGTP, cuya cúpula burocrática, lejos de abrir cauce a la combatividad proletaria, la abandonó a su suerte, desertando de su responsabilidad. Baste recordar que durante todo el año pasado la burocracia combinaba el inmovilismo favorable al gobierno con la sola e inservible petición de la renuncia del Ministro de Economía. Como si el problema de las masas trabajadoras no fuera el sistema capitalista y el Estado de la burguesía, sino un funcionario subordinado. Luego, como es costumbre, han convocado un Paro Nacional de 24 horas, conscientes de que en un solo día no se puede obtener ninguna conquista de significación, pero eso sí, pretendiendo aparecer como una dirección consecuente, cuando se trata de la más acabada trayectoria servil a la clase opresora y sus gobiernos.
En el colmo de su tradicional práctica saboteadora, la burocracia no solo se ausenta de las luchas, también las difama y agrede, como lo hace con la Red. La mayoría de los sindicatos que conforman la Red son miembros de la CGTP y el resto deberían serlo, si hubiera suficientes condiciones para ello en una Confederación capturada por una camarilla (PC y Patria Roja). Aun así, esta burocracia calumnia a las bases acusándolas de pretender crear otra Central, cuando es la propia cúpula la que aleja a los trabajadores del ingreso a la CGTP. La burocracia en realidad acusa a la Red de ser abnegada, combativa, consecuente.
El movimiento de los oprimidos necesita un método que esté a la altura del enfrentamiento histórico con la clase burguesa. Ese método nunca serán las paralizaciones breves y ocasionales. Los pueblos y su experiencia enseñan que ese método es la huelga indefinida. Es solo con una Huelga General Indefinida que podemos arrinconar al gobierno, que le podemos asestar severos golpes, que podemos quitarlo de en medio y avanzar en la lucha por un Estado de los Trabajadores. La CGTP tiene el deber de organizarla, pero su dirección es enemiga del combate clasista de masas. Tiene también el deber de llamar a conformar un verdadero Comando Unitario del movimiento obrero y popular, gestado en asambleas, y de convocar a crear un organismo de poder como una Asamblea Popular Nacional. Pero las organizaciones de nuestra clase deberán asumir las tareas hacia aquello que su dirección oficial les impide y niega. A ellas nos dirigimos siempre con este vocero comunista. Lucha Marxista cumple 15 años en las calles junto a su pueblo trabajador.
¡Por una Huelga General Indefinida!
¡Fuera el Gobierno y el Congreso!
¡Por un Gobierno Obrero, Campesino y Popular!
28 de junio de 2015
Revolución Permanente
La Izquierda y su Sistema
La Izquierda ha defendido tradicionalmente el Sistema Capitalista y el Estado Burgués en el Perú. Esto ha sido así a lo largo de la trayectoria del viejo Partido Comunista Peruano y del resto de las expresiones reformistas aparecidas desde los años ’60, como de los movimientos burgueses y pequeño-burgueses autonombrados “socialistas” en la misma época, y de la posterior existencia de Izquierda Unida integrada por la mayoría de esos partidos entre 1980 y 1995. La teoría de la “revolución por etapas” y la política de los “frentes populares”, concepciones estalinistas pro-burguesas, estuvieron en el origen histórico del oportunismo de los partidos obreros mal llamados “comunistas”.
Consecuente con esa historia, la Izquierda recientemente reunió en el Frente Amplio a grupos burgueses como Fuerza Social y Ciudadanos por el Cambio, a organizaciones pequeño-burguesas como Tierra y Libertad y el Partido Socialista, así como al PC y Patria Roja de origen obrero. Unidad que sufriera una baja antes de las elecciones municipales/regionales de octubre pasado, en que el FA pacta una alianza con partidos de la clase dominante como Perú Posible, Partido Nacionalista y Somos Lima, apartándose Tierra y Libertad de la lista, sin argumentos políticos pero cuestionando moralmente al toledismo por el caso Ecoteva. Transcurridos los meses, sin embargo, con el movimiento de Arana manteniendo el rótulo original, la Izquierda se halla convertida en una moneda de dos caras: Únete por Otra Democracia y Frente Amplio.
En la primera facción los grupos burgueses abiertamente neoliberales como FS y CxC están ahora bien acompañados por el Partido Humanista (Yehude Simon), otro como ellos. Se ha anunciado además la incorporación de nuevos membretes neoliberales, para proseguir con el proyecto de la gestión de Susana Villarán en Lima, gobierno municipal reaccionario favorable a las multinacionales brasileñas y apoyado por toda la Izquierda. Esta coalición carecería de bases si los aparatos ultra-oportunistas del PC y Patria Roja, hoy pro-neoliberales, no la surtieran de activistas trabajadores, traicionando a la clase obrera. Y como en el caso Toledo-Ecoteva, el único argumento contrario de Tierra y Libertad y el FA es moral e individual: no aceptan la alianza con Simon, uno de los carniceros del Baguazo.
“Estado Democrático”, “Nueva Constitución” y “Justicia Social” son los slogans de ese conciliábulo caviar-estalinista que podríamos llamar Otra Seudo-Democracia. Pues cualquier coincidencia con las campañas de Alan y Humala resulta pura realidad cuando cautelan la “democracia”, que es como la burguesía denomina a su propia dictadura, y al hacerlo pretenden maquillar la Constitución fujimorista con modificaciones inocuas, resumiendo su programa en la barata demagogia de una falaz justicia.
En la segunda facción, Tierra y Libertad se acompaña con sus mellizos del MPGT de Jorge Rimarachín y Sembrar de Verónika Mendoza, junto a algunos círculos reformistas que los cortejan, mayormente de filiación estalinista. El Frente Amplio es un andamiaje electorero de grupos pequeño-burgueses que defienden, como señala su programa, un neoliberalismo “no salvaje”, menos brutal, un capitalismo “no deshumanizante”, un neoliberalismo light, de “Estado Democrático Participativo”, “Nueva Constitución” y “Justicia Social”: ¡Vaya coincidencia! “Cambio social en democracia” le llama el FA, para no dejar dudas acerca de su naturaleza ajena a los anhelos anti-capitalistas de los explotados. En buen romance, la dictadura de la clase opresora defendida resueltamente por un hipotético gobierno “nacional popular”. De hecho, Tierra y Libertad y sus congéneres se han prestado sin problemas a la alianza con los cenáculos de Villarán y del magnate Lerner y nunca han rechazado la posible confluencia con otros semejantes.
Toda la Izquierda es pro-capitalista y actualmente pro-neoliberal. Es la Izquierda del Sistema. Es ajena y contraria a los intereses históricos de los trabajadores. Que las bases proletarias y juveniles del PC y Patria Roja - falsos y reaccionarios partidos comunistas - rompan con sus cúpulas. Que los honestos activistas del Frente Amplio rompan con la dirección anti-socialista de Arana-Francke-Glave-Rimarachín-Mendoza y se orienten hacia el Marxismo. En la organización de un partido revolucionario de los trabajadores está la clave de la lucha por la liberación de los oprimidos.
28.06.15
Revolución Permanente
junio 02, 2015
mayo 12, 2015
Por la autodefensa de masas y la victoria en Islay
El gobierno del Partido Nacionalista ha seguido matando, tal como lo hicieron los gobiernos del Apra en dos períodos, de Perú Posible, del Fujimorismo y del Belaundismo, solo para referirnos a los últimos 35 años. Humala acaba de enviar a las Fuerzas Armadas a Islay para continuar disparando y aplastar la huelga indefinida de la provincia.
Ninguna lucha de envergadura puede tener reales posibilidades de victoria sin enfrentar y neutralizar la violencia de los distintos organismos armados de la clase dominante. Sin destacamentos de autodefensa los explotados se encuentran inermes ante la despiadada represión del enemigo. La autodefensa es la única garantía del método clasista de la huelga indefinida.
La responsabilidad de la movilización de las masas trabajadoras y su autodefensa recae sobre la dirección nacional de las mayores organizaciones proletarias, que son la CGTP y la CUT. Desgraciadamente estas direcciones se han dedicado durante años a no perturbar al gobierno y le han dado la espalda a sus bases y a los pueblos. A 50 días de huelga en Islay, la Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa (FDTA) se ha negado a convocar una Huelga Regional Indefinida en Arequipa. La burocracia de la CGTP ha sido siempre enemiga del combate clasista, pero eso sí, permanece abocada al oportunismo electorero tras las distintas variantes políticas de la burguesía.
Una victoria en Islay es muy importante hoy. En la coyuntura, solo una victoria de la inminente Huelga Nacional Minera trasciende su importancia. Ambas luchas representan la corrección táctica del método de la huelga indefinida frente a los tradicionales y estériles paros de un día promovidos por las burocracias sindicales y políticas reformistas. Paros simbólicos sin resultados, pero convocados muchas veces para rescatar del desprestigio a las dirigencias inconsecuentes. Es el caso del Paro Nacional del próximo 9 de julio convocado por la CGTP, al que como siempre acudirán los trabajadores a luchar, más allá del burocratismo de su dirección. Los trabajadores tendríamos en cambio todo que ganar enfrentando al gobierno en una Huelga General Indefinida, hasta alcanzar conquistas históricas.
Quienes estamos en la lucha para construir una organización revolucionaria de trabajadores que dirija el movimiento de masas, planteamos impulsar asambleas populares que vertebren una Asamblea Popular Nacional como expresión del poder proletario. De esta manera podremos desafiar al poder de la burguesía que explota y masacra inmisericordemente.
A militar en estos objetivos de clase, bajo la bandera liberadora de la revolución socialista, llamamos especialmente a la juventud trabajadora y estudiante.
¡Viva la huelga indefinida de Islay!
¡Luchar por un Gobierno Obrero y Popular!
11.05.15
Revolución Permanente
1 de mayo de 2015: ¡Por una Internacional obrera bajo la bandera roja de la revolución comunista!
En numerosos países los trabajadores celebrarán el 1 de mayo de 2015, día internacional de lucha de la clase obrera, bajo condiciones difíciles, o incluso no podrán celebrarlo en absoluto. Por todo el mundo el mantenimiento del capitalismo entraña desempleo, explotación, guerra, fascismo, opresión, miseria, destrucción del medio ambiente, oscurantismo… La apreciación de Lenin sobre el capitalismo en declive, "el imperialismo es la reacción en toda la línea", está confirmada.
La crisis capitalista mundial de 2007-2009 fue temporalmente remontada sobre las espaldas de la clase obrera mundial. De una parte, el Estado burgués salvó a sus bancos y a sus grupos industriales, endeudándose. De otra, los dueños del mundo, al basarse en el Estado burgués nacional, aumentaron la explotación (aumento de la intensidad y del tiempo de trabajo, congelamiento de los salarios, disminución de las pensiones e indemnizaciones de desempleo, etc.). La recuperación resultante benefició pues a los más ricos: por primera vez el 1% más rico de la población mundial posee más de un 50% del patrimonio de la humanidad. Con esta prórroga, la especulación financiera se restableció estupendamente. Pero el crecimiento capitalista mundial sigue siendo frágil: muchos países de Europa no retornaron a su nivel de producción de 2008; los "países emergentes" ven su crecimiento retardarse globalmente (Brasil se estanca, Rusia cae en la recesión).
Las potencias imperialistas colaboran en la ONU, el FMI, la OMC, etc. para seguir explotando a los países dominados. Intentan montar bloques económicos de unos contra otros: Tratado de Libre Comercio Norteamérica/Unión Europea, Unión Económica Eurasiática contra la Unión Europea; Acuerdo de Asociación Transpacífico contra China, Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión contra Rusia, Banco Asiático de Inversión en Infraestructura contra Estados Unidos...
Más peligroso aún, las alianzas militares oponen los viejos imperialismos y sus aliados (OTAN, Tratado de Cooperación Mutua y de Seguridad entre Estados Unidos y Japón) a las de los imperialismos emergentes chino y ruso y su periferia (Organización de Cooperación de Shangai, Organización del Tratado de Seguridad Colectiva). El militarismo amenaza a la humanidad: el gasto militar ascendió a 1.800 millones de dólares el 2014. En el Pacífico las tensiones se incrementan entre los Estados Unidos, China, Japón y Corea del Sur. Las guerras por el poder hacen estragos en Asia del Oeste y en Europa del Este. En todos los continentes se azuzan el nacionalismo, el fundamentalismo religioso y el odio racial. Frente a las costas de Europa decenas de miles de refugiados se ahogan cada año.
Las potencias imperialistas son las mayores organizaciones terroristas y criminales. Utilizan la resistencia contra sus crímenes en otros países como excusa para justificar nuevas intervenciones militares, perseguir a los trabajadores inmigrantes, discriminar a los musulmanes, disminuir las libertades y espiar a su propia población.
En Ucrania, las contradicciones inter-imperialistas pesan con un cinismo y una brutalidad inauditos sobre la espalda de los trabajadores y las minorías nacionales. La restauración del capitalismo en la URSS y su dislocación condujo a la formación estados seudo-independientes, que no son más que peones en manos de las potencias imperialistas occidentales y de los nuevos imperialismos ruso y chino. Los imperialistas europeos buscan, por medio de la UE, atraer a estos países a su órbita. El imperialismo norteamericano busca, con la OTAN, cercar y debilitar a su rival ruso. Éste es más débil, pero ejerce una fuerte presión sobre su periferia y se reveló capaz de impedir el bombardeo norteamericano y francés en la Siria controlada por el sangriento tirano Assad.
La actitud de las potencias imperialistas ante el inicio de revoluciones el 2011 en África Septentrional y en Asia del Oeste, pone de manifiesto que todos los discursos sobre la democracia y los derechos humanos son una pura y simple burla. Los Estados Unidos continúan subvencionando a Israel, que destrozó de nuevo masivamente a los palestinos en Gaza. En Egipto, Obama sigue financiando a la Junta Militar del general Al Sissi, que reprime a los islamistas y a los centristas. En Siria, el régimen del Baas solo se ha salvado gracias a la guerra contra la población (incluida la química) y a los extranjeros (los pasdarans enviados de Irán y sus aliados de Hezbollá en el Líbano). La rebelión ha pasado a manos de los movimientos clericales sunitas que gozan del apoyo de Turquía y de las monarquías del Golfo, aliados de los Estados Unidos. La intervención imperialista occidental bajo pretextos antiterroristas en Irak (1991 y 2003) y bajo pretextos humanitarios en Libia (2011), debilitó la economía y dislocó al Estado burgués. El resultado fue la división del país y la guerra civil. Los aprendices de brujo norteamericanos dejaron el poder en Irak a una camarilla burguesa chiita que ha oprimido violentamente a los sunitas. Los sunitas iraquíes han pues tomado mucho al Estado Islámico-Daech como una protección. Los recientes bombardeos de los imperialistas occidentales y las exacciones de las milicias chiitas no hacen más que reforzar la autoridad de los yihadistas sobre la población del "Califato" (y sobre las minorías musulmanas de los centros imperialistas).
Los islamofascistas destruyen las organizaciones obreras, defienden la propiedad privada, suprimen las libertades, convierten a las minorías religiosas en cabezas de turco, las persiguen o incluso las exterminan. Cuando la fracción clerical de la burguesía se apodera de un Estado, capitula inmediatamente ante las grandes potencias (Turquía) o termina por hacerlo (Irán).
En América Latina, los capitalistas locales y sus aliados internacionales intentan también pasar a la ofensiva. En Brasil los partidos burgueses y los grupos fascistas aprovechan el aumento de los precios y de la corrupción para movilizar a la pequeña burguesía contra el Gobierno de Frente Popular constituido por el PT desacreditado; los grupos petrolíferos norteamericanos prevén aprovecharse de una eventual privatización de la compañía petrolera pública Petrobras. En Venezuela hay una ola creciente de manifestaciones contra el Gobierno nacionalista burgués de Maduro. La burguesía pro-imperialista espera que los trabajadores, decepcionados por el "socialismo del siglo XXI", se mantendrán pasivos ante un ataque frontal contra el gobierno.
Allí donde el movimiento obrero subsiste, las burocracias sindicales y los partidos obreros burgueses, ayudados por los centristas, desarman a los trabajadores y a los jóvenes, y preparan las derrotas, sirviendo a su propia clase capitalista. Un reciente ejemplo es Grecia donde Syriza, un partido resultante de la fusión entre un ala del estalinismo y los seudo-trotskistas, formó un gobierno de frente popular con ANEL, un partido burgués clerical anti-inmigrantes, para preservar el Estado burgués y hacer reembolsar por los trabajadores la deuda de la burguesa griega.
Los socialdemócratas y los estalinistas de los Estados Unidos (y del mundo entero) apoyaron las dos candidaturas sucesivas del Partido Demócrata. Obama no cerró Guantanamo, no fue capaz de instaurar una verdadera protección social médica, envía a los portaviones a bombardear en Irak y Siria, tolera los asesinatos de negros por la policía...
Para la clase obrera de todos los países y continentes, se vuelve cada vez más urgente no solo resistir activamente a la brutalidad y la agresividad crecientes del capitalismo, sino trazar otra vía, la del socialismo. Una nueva Internacional obrera es indispensable para conducir la revolución mundial. Para construirla, para construir en cada Estado un partido comunista revolucionario internacionalista, es necesario que la vanguardia se agrupe y lleve una lucha resuelta contra las burocracias "reformistas" de todas clases que sueñan con una transición pacífica al "socialismo" en un futuro alejado o con una "humanización" del sistema capitalista.
La construcción de esta nueva dirección revolucionaria no puede hacerse sino bajo la bandera roja de la revolución permanente; una revolución socialista que responda a todas las tareas que la burguesía imperialista y reaccionaria no puede resolver ya: la realización de la autodeterminación de los pueblos; la eliminación de la división de la clase obrera por criterios religiosos, étnicos o sexuales; la eliminación de la gran propiedad de la tierra; la separación completa de las religiones y el Estado, etc. Son todos elementos esenciales de la revolución socialista, de un mundo sin explotación, opresión y oscurantismo; de la “libre asociación de productores”.
1 de mayo del 2015
Colectivo Revolución Permanente
(Francia, Austria, Perú)
Movimiento al Socialismo
(Rusia)
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