
junio 15, 2009
mayo 29, 2009
mayo 27, 2009
Asamblea Popular Nacional y Huelga General Indefinida
Y UNA HUELGA GENERAL INDEFINIDA
El gobierno pro-imperialista del APRA, sostenido por el Fujimorismo, Unidad Nacional y los rezagos upepistas y toledistas, ha sido enfrentado resueltamente por los explotados desde su inicio. De hecho, siete meses han transcurrido desde el último momento de confluencia de las luchas obreras, médicas, docentes, estudiantiles, regionales, campesinas, amazónicas. Pero ha sido la nueva huelga indefinida de los pueblos amazónicos la que ha puesto otra vez sobre la mesa las agudas contradicciones entre los trabajadores y el Estado de la burguesía peruana.
Sin embargo, durante todos estos meses, la dirección del movimiento obrero y popular, es decir la cúpula de la CGTP, se ha dedicado con ciega persistencia a abandonar la lucha, permitir una inmensa ola de despidos y aceptar todas las mecidas perpetradas por el gobierno. Y ahora, con otra repetitiva protesta nacional de un solo día, intenta salvar la responsabilidad de no haber conducido a los trabajadores de las ciudades y del campo a la unidad y la conquista de sus reivindicaciones.
Como en las últimas huelgas de los gremios obreros, de los maestros del Sutep y de algunas regiones y provincias, las bases decididas y esta vez los pueblos amazónicos han señalado el camino: huelga indefinida, y no más protestas infructuosas de un día (ni más paros regionales o nacionales de un día o dos), sino la acción general y combativa hasta alcanzar los objetivos que se traza la vanguardia de las masas.
La burocracia sindical y los partidos reformistas,
a los pies del nacionalismo burgués
La razón del abandono de las luchas por la burocracia de la CGTP y de los sindicatos más importantes, nos la repiten estos mismos estamentos todos los días: lo importante no sería el combate obrero y popular, sino los preparativos electoralistas para alcanzar puestos en el Estado de la burguesía en 2010-2011. Como dice el conocido slogan de la llamada Izquierda (PC – Patria Roja/MNI – PS y otros), una “gran unidad para un gran cambio”. En concreto, esto no significa por supuesto la unidad de todos los trabajadores contra la clase dominante (un frente único proletario), sino la unidad con el Partido Nacionalista burgués de Ollanta Humala, la postración ante este partido caudillista dirigido y financiado por altos militares y capitalistas, bajo el nombre de “Coordinadora Político Social” (CPS). La burocracia sindical y los partidos que siempre traicionaron las luchas, le prometen a Humala, un represor antipopular desde los años ’90, que llevarán a los trabajadores a votar por él y su gente, así como en el pasado llamaron a votar por Fujimori (1990) y por Toledo (2000-2001). Una vez más, los turbios intereses políticos de esas dirigencias pro-capitalistas van en sentido contrario a la independencia política de clase que necesitamos para alcanzar nuestras conquistas.
La unidad se forja para construir el poder de los trabajadores:
por una Asamblea Popular Nacional, clasista y revolucionaria
Sin conseguir la unidad orgánica de las filas obreras, campesinas, de trabajadores independientes, de estudiantes y desocupados, nunca podremos amenazar seriamente el poder de la clase dominante y de sus instituciones como el Gobierno, el Congreso, el Poder Judicial, el Ejército y la Policía, que nos mantienen en la explotación y la represión. Por eso es imprescindible la organización de una Asamblea que represente a todo el proletariado de las ciudades y del campo.
En noviembre pasado, la dirección de la CGTP anunció la próxima convocatoria a una “Asamblea Nacional de los Pueblos”, pero de inmediato quedó claro que ésta no sería un organismo representativo de los pueblos en lucha y con un funcionamiento democrático, sino un membrete más para los apetitos electorales de las eternas cúpulas políticas oportunistas. No será una unidad clasista real y para el combate contra el sistema, sino un nuevo contubernio para el sostenimiento de la seudo-democracia que padecemos.
Si los trabajadores queremos derrotar históricamente a la burguesía, levantemos una Asamblea Popular Nacional de todos los oprimidos. Un organismo que defienda una plataforma que recoja las necesidades más urgentes de las masas, y al mismo tiempo nos permita luchar por nuestro poder, por una revolución socialista y un Estado de los Trabajadores.
¡Viva la lucha de los pueblos amazónicos!
¡Huelga General Indefinida para terminar con el Gobierno pro-imperialista!
¡Asamblea Popular Nacional para construir el poder proletario!
¡Por un partido obrero revolucionario y un Gobierno Obrero y Campesino!
Mayo 25, 2009
Colectivo Revolución Permanente en el Perú
revolucionpermanente.rp@gmail.com
*****
Plataforma de Lucha
para una Huelga General Indefinida
y una Asamblea Popular Nacional
1. No más privatizaciones ni concesiones.
2. Anulación de los Tratados de Libre Comercio con EEUU, China y otros países.
3. Salario que cubra la canasta familiar.
4. Servicios públicos y combustibles a precios populares.
5. Nacionalización sin pago de las empresas privatizadas, bajo control de sus trabajadores.
6. Control directo de todas las empresas estatales por sus trabajadores.
7. Estatización de todo el comercio exterior del país.
8. Expropiación de las transnacionales, de la banca y de la gran empresa.
9. Desaparición de los services.
10. Completa estabilidad laboral. Nombramiento de todos los contratados y reposición de todos los despedidos.
11. Plan general de obras públicas para un pleno empleo de calidad y acceso universal a la vivienda.
12. Salud y educación públicas, gratuitas y de calidad, bajo control de las organizaciones populares.
13. Tierra y financiamiento para el campesinado.
14. Desconocimiento de la deuda externa.
15. Ruptura con los gobiernos imperialistas, con el FMI, el Banco Mundial, el BID, la OMC, la APEC.
mayo 05, 2009
1 DE MAYO 2009
¡Proletarios de todos los países, uníos!
¡Revolución Socialista!
Del “fin de la historia” al hundimiento del capitalismo mundial
Hace 20 años, los partidos reaccionarios y los ideólogos burgueses triunfaban. Anunciaban la quiebra definitiva del comunismo e incluso el fin de la historia, basándose en las derrotas inflingidas al proletariado mundial: fracaso de la huelga de los mineros británicos, privatizaciones de las empresas públicas, despidos en masa en los países pobres, reunificación burguesa de Alemania, implosión de la URSS, inicios de la adopción del capitalismo por China...
Por entonces, la ola revolucionaria mundial de finales de los 60 y de los años 70 - que amenazó a las burguesías de los países imperialistas, a las de los países capitalistas dominados y a las burocracias de los países en que se expropió al capital – había retrocedido, desviada por la social-democracia, el estalinismo y el nacionalismo pequeño-burgués. Pero la elevación de la tasa de explotación en los centros imperialistas, la reintroducción de Europa del Este, Rusia, China y Vietnam en la economía capitalista mundial tras la restauración del capitalismo por las burocracias estalinistas, y la abundancia de liquidez proporcionada por los Bancos Centrales, sólo proporcionó una prórroga al sistema en declive. Su fragilidad se ha revelado en las incesantes crisis monetarias, bancarias y económicas. Las contradicciones estallaron en junio del 2008, en forma de una crisis bancaria en el centro de la economía mundial, los Estados Unidos, para desembocar en una crisis sin precedentes desde la de 1929.
Las necesidades elementales de la humanidad no se satisfacen, sin embargo en el marco del modo de producción capitalista hay repentinamente demasiadas mercancías, demasiados medios de producción, demasiados productores... De aquí al 2010, el número de desocupados podría ser de 25 millones, sin contar el de "mingongs" de China (20 millones de obreros sin derechos retornan a sus pueblos de origen sin ser tomados en cuenta en las estadísticas del Estado chino). Según el Presidente del Banco Mundial, "200.000 a 400.000 lactantes podrían morir cada año". El índice máximo de 1000 millones de personas subalimentadas sería superado ampliamente el 2009.
De la crisis capitalista no se salva ningún país
El comercio mundial cae a ritmos más acelerados que en 1929-1930: disminuiría un 13,2% en 2009. El 22 de abril el Fondo Monetario Internacional (FMI) consideró que la producción mundial descendería un 1,3% el 2009, y evalúa el costo de la crisis económica mundial en la suma increíble de 4.054 millones de dólares.
Los países dominados, en particular los más pobres, sufren duramente la depresión por la reducción combinada de sus exportaciones, de las transferencias de rentas de los emigrantes y de la caída de las inversiones extranjeras. Los "países emergentes" y los estados de Europa Central que se han integrado a la Unión Europea, están especialmente afectados y acuden al FMI. La reducción del precio del petróleo y del gas perjudica particularmente a Rusia. Dimitri Medvedev anunció un plan de 44 mil millones de rublos (mil millones de euros) para estimular la economía rusa, poniendo en marcha proyectos de infraestructura, mientras los despidos se multiplican a un ritmo exasperante. En China, el desempleo, típico mal del capitalismo, toma proporciones aún más considerables. Hu Jintao también recurrió a las recetas del economista burgués Keynes, es decir a las reducciones de tipos de interés del Banco Central de China y a un "plan de reactivación" de 1600 millones de euros (que implica un déficit presupuestario). Estas medidas tienen por objeto preservar un crecimiento del 6%, la cifra más baja desde 1992.
Según la OCDE que los agrupa, los países avanzados están "en medio de la recesión más profunda y más extensa en más de cincuenta años". La OCDE prevé una caída del 4,3 % del PIB en los 30 países más ricos para el 2009, comenzando por los Estados Unidos que caería alrededor de un 4% este año; en el primer trimestre del 2009 los beneficios cayeron el 37 %, la peor caída desde los años 30. El imperialismo alemán está también fuertemente tocado, con una previsión de -5,3 %. Las previsiones para Gran Bretaña, Francia e Italia son apenas mejores (respectivamente -3,7 %, -3,3 %, -4,3 %). La economía japonesa retrocedería por su parte un 6,6 %...
El G20: ¡cada quien para sí mismo!
Los Estados capitalistas, por naturaleza, son incapaces de entenderse entre sí. Son la encarnación de burguesías nacionales que están en competencia unas con otras para explotar al proletariado mundial. Ante la crisis, cada Estado intenta favorecer a su burguesía en detrimento de las otras, al mismo tiempo que la economía capitalista se internacionaliza más que nunca, que cada economía depende de las demás mediante las importaciones y exportaciones, que todas las grandes empresas (e incluso gran parte de las medianas) se han convertido en "multinacionales". Muchos Estados recurren a medidas proteccionistas que finalmente profundizan la depresión. Adoptan "planes de reactivación" nacionales: 34 mil millones de euros en Francia, 100 mil millones en Alemania, 590 mil millones en Japón, 627 mil millones en Estados Unidos, 465 mil millones y 1.162 millones en China...
En la última reunión del G20 en Londres a principios de abril, Obama admitía: "no vamos a ponernos de acuerdo sobre todos los puntos". Eso refleja el debilitamiento del principal imperialismo, ya que Estados Unidos, conservando al mismo tiempo una supremacía militar que utilizan al máximo, perdió la hegemonía económica que ostentaba inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se reveló capaz de reconstruir las economías capitalistas de Japón y Europa del Oeste, instaurando al mismo tiempo un sistema monetario internacional, relativamente estable, basado en el dólar.
China, que oculta mal su vocación de convertirse en potencia imperialista, declaró que era necesario poner fin al rol del dólar norteamericano en el intercambio mundial. Los imperialismos alemán y francés, representados por Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy, se opusieron de manera diplomática al imperialismo norteamericano alzado en hombros por el imperialismo británico. Mientras que Obama, fielmente apoyado por Brown, desea un esfuerzo superior de reactivación de Alemania - primer exportador del mundo-, Sarkozy y Merkel abogan por una "mejor regulación de las finanzas" en detrimento de las plazas financieras de Nueva Cork y Londres; lo que en ambos casos equivale a pretender establecer las mejores condiciones para la acumulación de capital.
Militarismo, opresión nacional, clericalismo…
Esa reunión inter-imperialista movilizó a 2.500 policías, costó incluso la vida a un transeúnte y se detuvo a miles de personas durante horas sin ninguna acusación. Es que la burguesía es una clase retrógrada desde hace mucho tiempo en la historia: por todas partes las fuerzas de represión e intervención son pertrechadas para el período de crisis, se coartan las libertades democráticas, las clases explotadoras recurren cada vez más al nacionalismo y al clericalismo, en contra de los derechos de las mujeres, de los jóvenes, de las minorías nacionales, de los inmigrantes, de los homosexuales y de las minorías religiosas.
La violencia capitalista no ha cesado con la crisis, al contrario. Obama ha previsto reclutar 100.000 policías, mantener el embargo contra Cuba y aumentar las tropas de ocupación en Afganistán, reclamando ayuda a sus aliados de la OTAN; ayuda que todos prometen y que ninguno no parece dispuesto a conceder en la práctica. El islamismo, impulsado antes por Estados Unidos contra la revolución y contra la URSS, y del que Al Qaeda es un producto, se vuelve contra ellos también en Pakistán, un Estado basado desde su origen en la religión y amenazado por una nueva desmembración. El Gobierno de Rusia impulsa el cristianismo como religión de Estado, mantiene su garra sobre Chechenia y presiona a muchos de los Estados vecinos. El poder en China tolera una fantástica regresión de la condición de las mujeres, mantiene una opresión policial salvaje y pisotea los derechos de las minorías nacionales. El Gobierno de Sri Lanka consigue actualmente la reunificación de la isla mediante la violencia militar, lacerando a la minoría tamil. A principios del año, Israel, no contento con proseguir la colonización de Cisjordania y Jerusalén, bombardeó y luego invadió la Franja de Gaza, con la complicidad de las potencias imperialistas, de Egipto e incluso de la propia Autoridad Palestina. Al mismo tiempo, una fracción ultraderechista y racista caucásica de la burguesía boliviana, amenaza con la secesión del país.
Por la revolución permanente, por una Internacional obrera revolucionaria
Los trabajadores de las ciudades y del campo resisten contra los terratenientes y contra una burguesía capitalista que pasa a ser, acogotada por la crisis económica, cada vez más agresiva. Pero en muchos países, los sindicatos independientes del Estado burgués están prohibidos y los trabajadores no disponemos de partido que nos represente. Allí donde existen, las organizaciones de la clase obrera, partidos y sindicatos, están demasiado a menudo vinculadas a la burguesía para servirnos eficazmente. Además, al defender a la burguesía del país - enfrentada a su vez a otras burguesías - los aparatos reformistas dividen las filas del proletariado, dividiendo también a los trabajadores según las fronteras de los países, y según sean inmigrantes o de minorías nacionales.
Únicamente tal partido, comunista e internacionalista, será capaz de armar a las masas para tomar el poder. Sólo un Gobierno Obrero (o un Gobierno Obrero y Campesino) está en condiciones de adoptar las medidas políticas y económicas necesarias para responder a las necesidades de las masas administrando los recursos proporcionados por la naturaleza, de expropiar a los expropiadores, de conducir la transición hacia el socialismo que sólo será definitiva con la victoria de la revolución en los países más adelantados.
¡Cierre de todas las bases militares imperialistas,
empezando por la de Guantánamo!
¡Evacuación inmediata de todas las tropas imperialistas
de Irak, Afganistán, Líbano, Chad, Kosovo...!
¡Derogación de todas las leyes contra las huelgas, los sindicatos,
los inmigrantes, los partidos de trabajadores!
¡Autoorganización de las trabajadoras y los trabajadores!
¡Huelga General contra las burguesías y sus Estados!
¡Expropiación de los latifundios, de los bancos,
de los grandes grupos capitalistas nacionales y extranjeros!
¡Gobierno Obrero y Campesino!
¡República Mundial de los Consejos Obreros!
1 de mayo de 2009
Colectivo Revolución Permanente
Grupo Lucha de Clase (Austria)
c_revolucionpermanente@yahoo.es
http://www.revolution-socialiste.info/CoReP.htm
PROGRAMA REVOLUCIONARIO DE ACCIÓN - ENERO 2009
¡CONSTRUIR EL PODER DE TODOS LOS TRABAJADORES
PARA DERRIBAR AL GOBIERNO,
AL CONGRESO Y AL PODER JUDICIAL!
¡POR UNA ASAMBLEA POPULAR NACIONAL
Y UN GOBIERNO OBRERO, CAMPESINO Y POPULAR!
PROGRAMA REVOLUCIONARIO DE ACCIÓN
1. Para que el imperialismo no siga sangrando permanentemente a nuestro pueblo con miles de millones de dólares que pagan los explotados con su trabajo cotidiano: Desconocimiento de la deuda externa.
2. Para quebrar la sumisión ante imperialismo y ante sus lacayos burgueses: Ruptura con la OEA, el FMI, el Banco Mundial, el BID, la OMC y el APEC. Ni Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, China y otros países, ni bloques económicos de las burguesías sudamericanas (CAN, MERCOSUR, ALBA).
3. Para impedir que el imperialismo continúe saqueando el país y expoliando a los trabajadores: Expropiación de las empresas imperialistas.
4. Para detener el aumento del desempleo y el encarecimiento de los servicios públicos: Alto a las privatizaciones y concesiones. Re-estatizacion sin pago y bajo control de los trabajadores, de las empresas privatizadas.
5. Para establecer la base de una economía en beneficio de la clase obrera y el pueblo: Estatización sin pago, y bajo control de los trabajadores, de la banca y la gran empresa. Control obrero sobre la producción de todas las empresas.
6. Para que la clase dominante no amase gigantescas fortunas traficando internacionalmente con lo producido por las masas trabajadoras: Estatización del comercio exterior.
7. Para acabar con el empobrecimiento generalizado y la miseria: Salario mínimo que cubra la canasta familiar: S/. 2000. Aumento general y proporcional de sueldos y pensiones menores de S/. 2.500. Homologación de remuneraciones y beneficios de todos los empleados públicos para terminar con los privilegios y las planillas doradas.
8. Para terminar con la demagogia politiquera sobre la supuesta creación de puestos de trabajo: Plan general de obras publicas para un pleno empleo de calidad.
9. Para conquistar y reconquistar derechos fundamentales de los trabajadores: Completa estabilidad laboral. Negociación colectiva. Nombramiento de los contratados y reposición de los despedidos. Eliminación de los services. Jubilación a los 55 años. Vigencia de todos los derechos sindicales.
10. Para mejorar las condiciones de salud y educación para el pueblo: Seguro Social completo y universal. Eliminación de las AFP. Salud y Educación completamente públicas, gratuitas y de calidad, bajo control de las organizaciones populares. Un 12% del PBI para Salud y un 12% para Educación. Gobierno triestamental con mayoria estudiantil en las universidades.
11. Para empezar a solucionar el dramático problema de vivienda: Plan masivo de construcción y acceso automático a la vivienda, amortizada según las reales posibilidades del pueblo.
12. Para garantizar un acceso masivo a la movilidad: Petróleo y combustibles a precios populares. Transporte urbano estatal con tarifas mínimas y medio pasaje juvenil hasta los 25 años.
13. Para mejorar en general nuestras condiciones de vida: Tarifas mínimas en electricidad, agua, teléfono y todos los servicios públicos, bajo control obrero y popular.
14. Para soldar la alianza de la clase obrera con el campesinado en el movimiento popular: Defensa irrestricta de los cultivos de hoja de coca. Tierra, financiamiento sin usura y asistencia técnica gratuita para el campesino. Colectivización de la gran propiedad rural.
15. Para que el Estado burgués no sobrelleve su crisis a costa del nivel de vida de las masas: Ningún nuevo impuesto contra el pueblo. Exoneración de impuestos y condonación de deudas para los trabajadores, el microcomercio y la microproducción.
16. Para restituir sus derechos a los pueblos de las Regiones: Descentralización real, con canon y soberanía económica de acuerdo a las necesidades de la población, todo bajo la conducción de las organizaciones populares.
17. Para terminar con el parasitismo antidemocrático de la oficialidad militar burguesa: Eliminación del presupuesto de las FFAA y Fuerzas Policiales represivas. Fin de los millonarios despilfarros en armamento.
18. Para terminar con el parasitismo antidemocrático del clero: Eliminación de los privilegios económicos de la Iglesia Católica y de su jerarquía. Expropiación de sus propiedades para usufructo popular.
19. Para acabar con la burocracia sindical conciliadora y traidora, y contar con dirigentes que luchen consecuentemente por los grandes objetivos de todos los trabajadores: Desburocratizar la CGTP. No a la participación en el Acuerdo Nacional de la burguesía. Levantar una nueva dirección sindical clasista revolucionaria. Organizar una única Central sindical de masas sobre la base de la CGTP y la CUT.
20. Para unir a los explotados en organismos verdaderamente representativos que se vayan convirtiendo en el nuevo poder proletario: Impulsar Asambleas Populares, con delegados elegidos y revocables en cualquier momento por las bases. Centralizar las Asambleas en una Asamblea Popular Nacional para construir y asumir el poder, derribar la seudodemocracia burguesa e imponer el Estado y la democracia de los trabajadores.
21. Para defender las movilizaciones combativas de los oprimidos de la represión del Estado burgués: Organizar los destacamentos de Autodefensa de Masas, que luego se conviertan en Milicias Obreras y Campesinas. Exigir la libertad incondicional para todos los detenidos y presos políticos. Por la eliminación del Ejército y la Policía burgueses mediante la toma del poder.
22. Para que el pueblo se administre justicia a sí mismo, e impida la impunidad que persiste en la represión y en todos los delitos y crímenes de la burguesía: Crear Tribunales Populares realmente representativos, con miembros elegidos y revocables en las Asambleas Populares.
23. Para establecer un gobierno que nos represente verdaderamente a los trabajadores, que expropie a los imperialismos, a las burguesías extranjeras y a la burguesía peruana, encabezando un Estado de los Trabajadores: Fuera el Gobierno, el Congreso y el Poder Judicial. Huelga General Indefinida. Luchar por un Gobierno Obrero, Campesino y Popular.
24. Para generar una nueva dirección política de los trabajadores; para deslindar con el oportunismo de las organizaciones reformistas, que atan a las masas a los intereses de cualquier sector de la burguesía mediante su política de conciliación de clases en “frentes populares, progresistas y de izquierda"; y para asegurar el triunfo histórico de los trabajadores sobre la clase dominante, en éste y en todos los países: Construir un partido obrero revolucionario, leninista - trotskista, que sea sección de una Internacional obrera revolucionaria - partido mundial de la revolución socialista.
25. Para derrotar a todos los imperialismos, enemigos fundamentales de la Humanidad: Fuera tropas imperialistas de Irak, de Afganistán, de Medio Oriente, de Bosnia, Kosovo, Chad, Costa de Marfil, Haití, Georgia y de todos los países semicoloniales. Cierre de todas las bases imperialistas, empezando por la de Guantánamo. Combatir a la ONU, cónclave de los amos imperialistas. Derecho de autodeterminación nacional para los pueblos oprimidos y colonizados. Destrucción del Estado sionista de Israel y creación de una Palestina laica, multiétnica y socialista. Por una Federación Socialista de América Latina. Por la Revolución Socialista Mundial.
Enero 2009
Por el camino de Lenin y Trotsky
NUESTRA TAREA: DERRIBAR EL CAPITALISMO
NUESTRO OBJETIVO: EL SOCIALISMO
NUESTRA ESTRATEGIA: LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL
noviembre 09, 2008
Asamblea de los Pueblos para el poder proletario
PERO PARA CONSTRUIR EL PODER PROLETARIO
QUE ACABE CON LA BURGUESÍA
Independencia política de clase
El sábado 8 de noviembre está previsto el nombramiento del Comité Organizador de una “Asamblea Nacional de los Pueblos”, convocada fundamentalmente por las direcciones de la CGTP, la CUT y la Coordinadora Político Social. Está considerada también la aprobación de los Principios, Bases Programáticas y Lineamientos Organizativos de esa ANP.
Un organismo que reúna al movimiento obrero y popular para construir el poder de los trabajadores frente al poder de la burguesía, es una larga ambición de las masas en éste y en el resto de los países del mundo. Sin embargo, para alcanzar tal objetivo, los trabajadores tenemos que defender uno de los principios políticos más básicos de nuestra lucha: la independencia política de clase. No en vano la historia ha demostrado, una y otra vez, que cualquier subordinación a los organismos de la clase dominante significa la derrota irremediable de los pueblos.
Lamentablemente, esta no es la política de las direcciones convocantes. Para los dirigentes nacionales de la CGTP, la CUT y los partidos tradicionales del movimiento de los explotados (como PC, Patria Roja, PS y sus aliados), los trabajadores deben coludirse con las organizaciones de sus opresores, como lo hacen ellos en la Coordinadora Político Social con el Partido Nacionalista burgués, dirigido y financiado por oficiales del Ejército reaccionario y connotados capitalistas. Es más, dirigentes de esos mismos partidos autotitulados de izquierda, como Ricardo Letts y Javier Diez Canseco, son igualmente empresarios.
Una Asamblea Popular es un órgano de frente único en camino a convertirse en un organismo de poder de los trabajadores; según la concepción de la táctica antiburguesa del Frente Único Proletario, impulsada desde 1921 por la Internacional Comunista. El frente único se establece siempre entre todas las organizaciones de trabajadores de las ciudades y del campo, nunca entre explotadores y explotados. Pero la convocatoria a la ANP incluye explícitamente a los “pequeños y medianos empresarios” causantes de la explotación de masas enteras que sobreviven sin ningún tipo de derechos laborales. Así también incluye a entidades ajenas al movimiento popular como las ONGs y los Colegios Profesionales.
Programa revolucionario
En la convocatoria a la ANP podemos también constatar su propósito: “Sin renunciar a la democracia representativa (…) la Asamblea Nacional de los Pueblos se propone dar curso a la democracia participativa y directa.”
Un organismo de frente único que se forja como órgano de poder proletario, lo hace enfrentándose al Estado de la burguesía y a su falsa democracia, para levantar el Estado de los Trabajadores. No puede tener otro sentido, porque la permanencia del Estado capitalista significa la permanencia sin fin de la opresión. Pretender reformar la democracia burguesa con el apelativo artificioso de “democracia participativa” es un suicidio, porque mantiene a la clase dominante en el poder.
Para que el movimiento obrero y popular consiga vencer a su enemigo y no vuelva a ser cruelmente derrotado como en ocasiones anteriores, necesita un programa revolucionario. En el curso del combate por ese programa el proletariado construye su poder, se hace con el poder. ¿Cuáles son las reivindicaciones más importantes por las que hay que luchar como parte de ese programa?
1. No más privatizaciones ni concesiones. 2. Anulación de los Tratados de Libre Comercio con los EEUU y otros países. 3. Salario que cubra la canasta familiar. 4. Servicios públicos y combustibles a precios populares. 5. Nacionalización sin pago de las empresas privatizadas, bajo control de sus trabajadores. 6. Control directo de todas las empresas estatales por sus trabajadores. 7. Estatización de todo el comercio exterior del país. 8. Expropiación de las transnacionales, de la banca y de la gran empresa. 9. Desaparición de los services. 10. Completa estabilidad laboral. Nombramiento de todos los contratados y reposición de todos los despedidos. 11. Plan general de obras públicas para un pleno empleo de calidad y acceso universal a la vivienda. 12. Salud y educación públicas, gratuitas y de calidad, bajo control de las organizaciones populares. 13. Tierra y financiamiento para el campesinado. 14. Desconocimiento de la deuda externa. 15. Ruptura con los gobiernos imperialistas, con el FMI, el Banco Mundial, el BID, la OMC, la APEC.
Forjar el poder proletario
Lejos de batallar por un programa para alcanzar el poder, las cúpulas burocráticas sindicales y políticas conducen a los trabajadores a demandas como “Asamblea Constituyente” y “Revocatoria Presidencial”, cuando éstas no son más que trampas de la seudodemocracia burguesa. Nunca una Asamblea Constituyente o una acción jurídica de revocatoria - en un país con democracia formal – han llevado al movimiento de los trabajadores a fortalecerse y derrocar a la burguesía. Al contrario, ese tipo de consignas lo han desorientado de sus objetivos históricos, lo han domesticado y vuelto a sumir en la derrota. Los actuales casos de nacionalismo burgués en Bolivia y Ecuador, demuestran nuevamente la servidumbre pro-burguesa que provoca la consigna de la Asamblea Constituyente en el movimiento de masas.
Por el contrario, la lucha por la construcción de organismos como las Asambleas Populares, en cada localidad y región, y los destacamentos de Autodefensa de Masas al interior de aquellas, son el único camino que abre posibilidades de victoria. El movimiento popular ha demostrado que es capaz de abandonar el absurdo pacifismo en el que persiste su dirección, mientras la Policía y las Fuerzas Armadas lo siguen masacrando. En ese camino hacia el poder, otros organismos existentes como los Frentes Regionales, deben depurarse de entidades y elementos burgueses, para servir a la constitución clasista de Asambleas Populares.
En la creación de un germen de poder proletario como la ANP resulta imprescindible un elemento: el régimen de democracia proletaria que un día será el nuevo régimen estatal de los trabajadores. Sólo con una alta y genuina representatividad de las amplias masas, con delegados democráticamente elegidos y revocables en cualquier momento en asambleas de base, con una vida interna donde se respeten la libre expresión y voluntad de las bases y de sus delegados, una Asamblea Popular constituirá una conquista histórica clasista. Desgraciadamente, es la burocracia sindical y política de siempre la que organiza la Asamblea y por supuesto se adjudica automáticamente la representación de las bases obreras y populares.
No es la primera vez que una Asamblea Popular de ámbito nacional se proyecta en el Perú. Una Asamblea Nacional Popular se efectuó ya en noviembre de 1987 en Villa El Salvador. Convocada en circunstancias nacionales e internacionales mucho más favorables a las de hoy, aquella ANP no pudo convertirse en un órgano de poder, en un verdadero soviet, pues la política de las direcciones reformistas la abortó deliberadamente: sólo era una cobertura propagandística para el oportunismo electorero de las dirigencias. La ANP de 1987 contaba con intelectuales y militares burgueses entre su dirección, que se identificaban como nacionalistas velasquistas y cristianos. Esa dirección correspondía en su inmensa mayoría a los mismos partidos que ahora convocan la nueva ANP, otra vez junto a partidos de la burguesía.
Forjar un partido obrero revolucionario: No a la resurrección de Izquierda Unida
La Coordinadora Político Social es la alianza de los partidos tradicionales del campo de los trabajadores con el Partido Nacionalista burgués de Ollanta Humala. Su objetivo declarado es negociar una lista conjunta para las elecciones del 2010 y del 2011. Su objetivo no es la organización de la vanguardia proletaria en asambleas de poder, en organismos de autodefensa, en un partido revolucionario para crear un Estado de los Trabajadores; su objetivo son las alcaldías, los escaños, las consejerías regionales, los ministerios, las presidencias, la administración del Estado de la burguesía.
La CPS es una nueva versión de Izquierda Unida (1980 – 1995), frente de conciliación de clases fenecido tras toda una historia de oportunismo y traiciones al movimiento obrero y popular. Con un programa reformista y una política de colaboración permanente con la burguesía, Izquierda Unida se especializó en utilizar el voto de las masas empobrecidas para asegurarse ubicaciones rentables en el Estado del enemigo, antes de ser ampliamente repudiada por el pueblo al que parasitó.
Muy lejos de esto, el proletariado continúa demostrando su capacidad de lucha por los derechos de los pueblos y su voluntad de acabar con la dominación capitalista que lo expolia. Dominación que no terminará lógicamente con la “refundación” burguesa del Estado pretendida por la CPS, sino con la construcción del poder obrero, la política de la Huelga General Indefinida que las burocracias detestan, la organización de un partido obrero revolucionario, comunista, como sección de una Internacional obrera revolucionaria, para tomar el poder.
Por la democratización de la CGTP y sus Federaciones Departamentales
Por la Central Única Clasista de masas, sobre la base de la CGTP y la CUT
Por Asambleas Populares con democracia proletaria en todas las Regiones
¡Asamblea de los Pueblos,
sin patrones ni milicos, ni burocracia reformista!
¡Fuera el Gobierno y el Congreso!
¡Huelga General Indefinida, ahora!
¡Gobierno Obrero, Campesino y Popular!
07 de noviembre de 2008
91 Aniversario de la Revolución Soviética
Colectivo Revolución Permanente en el Perú
julio 10, 2008
Independencia de clase para el poder proletario
frente a toda la burguesía
para levantar una
ASAMBLEA POPULAR NACIONAL
como organismo de poder
La clase capitalista lacaya del imperialismo y su Gobierno de alianza entre el APRA, Unidad Nacional, Fujimorismo y algunos otros - con la complicidad de UPP - han asestado rudos golpes a los pueblos por medio de la inflación, los salarios paupérrimos, la desocupación, los despidos, concesiones y privatizaciones, la imposición del TLC y la violenta represión contra las protestas de los explotados. De esta manera el APRA muestra su tradicional rostro reaccionario que mantiene ya desde los años de 1940, del brazo de la oligarquía de Bustamante, Prado y Odría primero, y más tarde con Morales Bermúdez y con el genocidio jefaturado por Alan García y Giampietri.
Mientras tanto, y tal como ha sucedido con cada nuevo gobierno, la dirigencia de las organizaciones de masas sólo atina a convocar protestas de uno o dos días en cada región aisladamente, lo que debilita al movimiento general de los oprimidos y lo frustra. No es con paros episódicos que el pueblo arrinconará a la burguesía, sino con la movilización combativa en una Huelga General Indefinida para conquistar reivindicaciones fundamentales y forjando los organismos de poder del proletariado mediante una Asamblea Popular Nacional.
Lamentablemente ésta no ha sido ni es la política de las burocracias sindicales de la CGTP o la CUT. Durante 40 años desde la refundación de la CGTP en 1968, los partidos reformistas estalinistas como el PC y Patria Roja han capitulado ante el enemigo de clase; han obtenido siempre réditos particulares negociando con todos los gobiernos, mientras el movimiento obrero y popular que ellos manipulaban era aplastado por la dictadura fujimorista. Es lo que hoy pretenden repetir junto a sus grupos satélites y al PS socialdemócrata en la “Coordinadora Política y Social” (¿Coordinadora entre organismos de qué clase social?), a los pies del Partido Nacionalista burgués del mercenario anticomunista Ollanta Humala.
La política clasista y combativa es muy distinta: consiste en orientar a los sindicatos y organizaciones populares a la confrontación con la clase dominante y no a la rendición; en crear las Asambleas o Comités que puedan convertirse en órganos de poder y autodefensa de un nuevo Estado proletario; en golpear unitariamente al enemigo con la huelga general indefinida; en construir un partido revolucionario de los trabajadores que pueda ser base de una nueva Internacional obrera revolucionaria. Esa es la única política marxista para la lucha de nuestro pueblo.
¡Fuera tropas imperialistas del Perú, de América Latina y del Mundo!
¡Anulación del Tratado de Libre Comercio con los EEUU!
¡Desconocimiento de la deuda externa!
¡Re-estatización sin pago de las empresas privatizadas!
¡Ruptura con el imperialismo y expropiación de las transnacionales y de la gran burguesía!
9 de julio de 2008
Colectivo Revolución Permanente en el Perú
lucha_marxista@yahoo.es
mayo 18, 2008
Regresan las persecuciones de la dictadura
Símbolo de lo que viene ocurriendo, es la detención arbitraria que padecen en los últimos dos meses 7 sindicalistas y miembros de organizaciones populares de Junín y Lima, calumniosamente acusados de actividades terroristas: Melissa Patiño, Carmen Azparrent, Armida Valladares, Damaris Velasco, Guadalupe Hilario, Roque Gonzáles y María Gabriel. Como agravante de tal hecho, violando la libertad de pensamiento garantizada por la legislación del Estado peruano, el fiscal acusador ha argumentado sus “ideas marxistas”.
Exigimos el fin de todo hostigamiento antidemocrático por parte de las instancias del Estado contra los activistas y organizaciones del movimiento obrero y popular, el fin de toda violencia represiva policial y militar, la anulación de los procesos abiertos y la libertad de todos los luchadores injustamente mantenidos en detención.
1 de mayo de 2008
Colectivo Revolución Permanente en el Perú
Colectivo Qespikay
Revista Tribuna Clasista
febrero 23, 2008
PLATAFORMA PARA UNA HUELGA INDEFINIDA
CLASISTA Y COMBATIVA
PARA UNA HUELGA GENERAL INDEFINIDA
CONTRA LA BURGUESÍA Y SUS PARTIDOS
1. No más privatizaciones ni concesiones.
2. Impedir la aplicación del TLC.
3. Salario que cubra la canasta familiar: S/. 2000.
4. Servicios públicos y combustibles a precios populares.
5. Re-estatización sin pago de las empresas privatizadas.
6. Control directo de todas las empresas estatales por sus trabajadores.
7. Estatización de todo el comercio exterior del país.
8. Expropiación de las transnacionales, de la banca y de la gran empresa, sin pago.
9. Desaparición de los services.
10. Completa estabilidad laboral. Nombramiento de todos los contratados y reposición de todos los despedidos.
11. Plan general de obras públicas para un pleno empleo de calidad y acceso universal a la vivienda.
12. Salud y educación públicas, gratuitas y de calidad, bajo control de las organizaciones populares.
13. Tierra y financiamiento para el campesinado.
14. Desconocimiento de la deuda externa.
15. Ruptura con los gobiernos imperialistas, con el FMI, el Banco Mundial, el BID, la OMC, la APEC...
La Asamblea Regional es un organismo no representativo del movimiento obrero y popular del Cusco. Funciona como un membrete de fachada de la burocracia traidora que dirige la FDTC (PC - Patria Roja/MNI), que se niega a convocar a la Huelga Regional Indefinida. Hay que transformar a la Asamblea Regional en una verdadera Asamblea Popular y luchar por la democratización de la FDTC y la CGTP.
¡Ejercer la autodefensa de las masas
contra la represión policial y militar!
¡Sólo un gobierno obrero, campesino y popular
puede representar a nuestros pueblos!
21.02.08
COLECTIVO REVOLUCIÓN PERMANENTE EN EL PERÚ
enero 25, 2008
CUSCO TOMÓ LAS CALLES - Volante (fragmentos)
"Sin embargo, la burocracia sindical oportunista de la FDTC y la CGTP, que forma parte del aparato de la alianza PC / Patria Roja, hace 40 años (desde la refundación de la Central) que mantiene su servilismo a la clase dominante, impidiendo que las masas trabajadoras conquisten sus reivindicaciones y derriben a los gobiernos reaccionarios. En esta oportunidad han saboteado la paralización exigida por las bases, pero comúnmente son ellos los que decretan medidas estériles para tratar de aparecer como luchadores"
"La Asamblea Regional, donde todo el pueblo trabajador del Cusco debe estar representado, es mantenida por la burocracia como un organismo nominal, de fachada y de conciliación con el enemigo de clase, donde participan empresarios del turismo y políticos reaccionarios. En particular, la alianza del PC, Patria Roja y otros partidos reformistas, sirve fielmente al nacionalismo burgués del Humalismo y de UPP. ¡Hay que transformar a la Asamblea Regional en la Asamblea Popular del Cusco, sin capitalistas ni reaccionarios, y construir una Asamblea Popular Nacional!"
¡Por la expropiación de las
saqueadoras empresas imperialistas
y la re-estatización de las empresas privatizadas, sin ningún pago!
¡Por el desconocimiento de la deuda externa!
¡Des-burocratizar la FDTC y la CGTP!
¡Autodefensa de Masas contra las FFAA,
la Policía y los matones apristas!
¡Forjar un partido revolucionario
de la clase obrera
y de todos los trabajadores!
23.01.08
Colectivo Revolución Permanente en el Perú
julio 13, 2007
11 de Julio 2007
derrotarlo con la alianza obrera y popular
¡Alto a la represión policial y militar!
¡Huelga General Indefinida contra el TLC!
¡Asambleas Populares para una Asamblea Popular Nacional!
Los trabajadores de la mayor parte del país han vuelto al combate contra la clase dominante y su gobierno. Como era de esperarse, las mentiras electorales del APRA acerca de acabar con los Services, eliminar la renta básica telefónica, renegociar el TLC, terminar con la Constitución fujimorista, etc, han agotado la paciencia de las masas, que ven pasar frente a sí los millones acumulados por los capitalistas y las distintas instancias centrales y regionales del Estado, sin poder beneficiarse de semejantes sumas a pesar de haberlas producido con su trabajo diario.
El caso más grave es la inminencia de la aplicación del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, que junto a la escalada de privatizaciones y concesiones iniciada por Fujimori, continuada por Toledo y mantenida por García, constituye la total entrega a las empresas imperialistas, y al gran capital extranjero y nacional, de todas las fuentes naturales e industriales de riqueza que deberían servir para solucionar la crítica situación de desempleo y miseria vivida por millones de trabajadores y sus familias.
En los últimos meses, la vanguardia de los trabajadores y en general la población de las regiones más golpeadas, ha decidido reanudar su enfrentamiento con la burguesía. Como resultado de la presión ejercida por las bases, las dirigencias se han visto obligadas a convocar Paros Regionales y huelgas por sectores; Paros de 24 o 48 horas que nunca han resultado eficaces para derrotar las medidas antipopulares de los gobiernos, y huelgas sectoriales aisladas que son fáciles de estrangular por las patronales y su Estado. Ahí tenemos los ejemplos de la Huelga minera de abril y de las decenas de Paros Regionales de los últimos años; luchas convocadas y desactivadas por las burocracias sindicales con un ánimo simbólico, únicamente testimonial, “preventivo” como les llaman, pero sin ningún interés real de derrotar políticamente al enemigo de clase.
Ante la agudización de la lucha de clases, y teniendo como principal objetivo impedir la aplicación del TLC (que también amenaza en este momento a los pueblos de Colombia, Panamá y Costa Rica), la única medida que puede hacer retroceder al imperialismo y al régimen lacayo del APRA-Fujimorismo-Unidad Nacional, es la HUELGA GENERAL INDEFINIDA por las grandes reivindicaciones de las masas, entre ellas: Expropiar las saqueadoras empresas imperialistas, re-estatizar sin pago las empresas privatizadas y desconocer la deuda externa. Sólo con una acción de tal envergadura tendremos posibilidad de vencer a las transnacionales, a los gobiernos imperialistas de Norteamérica, Europa y Japón, y a la burguesía peruana y sus partidos.
Las luchas más recientes están mostrando un hecho de gran trascendencia. El regreso de escalones fundamentales de la clase obrera a la batalla frontal, como el proletariado minero. Una Huelga General Indefinida debe imperiosamente tener en la clase obrera a su más resuelta dirección, como la clase que está en capacidad de romper el espinazo económico, político y represivo del orden burgués. En el curso de la lucha, la clase obrera y el conjunto de los trabajadores tienen ante sí al menos dos tareas ineludibles: democratizar, des-burocratizar la CGTP, para crear una gran Central de Masas con una dirección revolucionaria, convocar Asambleas Populares en la perspectiva de una Asamblea Popular Nacional que forje nuestro poder, y construir un partido revolucionario para arrebatarle el poder a los explotadores. Sólo por este camino podemos aspirar a reales posibilidades de victoria. Sólo así podremos conquistar una República de Trabajadores.
11 de julio de 2007
COLECTIVO REVOLUCIÓN PERMANENTE EN EL PERÚ
julio 03, 2007
CON LOS MINEROS PERUANOS
En los yacimientos cupríferos de Toquepala, Cuajone y la refinería de Ilo, región de Moquegua, los obreros de la multinacional mexicana Southern Perú han entrado ya dos veces en Huelga Indefinida desde abril. También en el mismo período los mineros de la Shougang Hierro Perú, de capitales chinos, se enfrentaron con la patronal y la policía en el yacimiento de Marcona, región de Ica. Como resultado de esta lucha, Ronnie Cueto, Secretario General del Sindicato, se encuentra detenido ya cerca de tres meses. En este momento, los mineros de Casaplaca, en el centro del país, mantienen el bloqueo de la Carretera Central como parte de su Huelga Indefinida contra la familia Gubbins, propietaria de la compañía minera concesionaria del yacimiento. La represión se ha cobrado hasta el momento la vida de dos mineros.
La clase obrera minera, como los más vastos sectores de trabajadores en el Perú, sobrevive con salarios paupérrimos y un estado de tercerización del empleo mediante “Services”. Miles de estas empresas subcontratistas proveen de mano de obra barata al capital nacional y transnacional. En este estado de ataques a los derechos laborales, los trabajadores permanecen en el precario régimen de contratados fuera de planilla, sufren jornadas de más de doce horas, despidos ilegales, no reconocimiento de sus sindicatos, y más continuos abusos por parte de empresas que además son causantes de irreversibles daños medioambientales, denunciados reiteradamente por las comunidades campesinas de la zona. Al mismo tiempo, los capitalistas mineros disfrutan de tasas de ganancia extraordinarias para su sector económico.
¡Fin de la represión policial y militar contra los mineros y las masas trabajadoras en lucha!
¡Organizar y fortalecer la Autodefensa minera!
¡Por una Huelga Indefinida de la Federación Minera hasta la conquista de las reivindicaciones obreras!
¡Huelga General Indefinida contra el TLC!
¡Unidad de los trabajadores de la ciudad y del campo contra el gobierno de la burguesía, para forjar las asambleas populares y una Asamblea Popular Nacional!
Colectivo Revolución Permanente
mayo 10, 2007
1 DE MAYO INTERNACIONALISTA
El modo de producción capitalista agotó hace tiempo su papel progresista, como lo demostraron, en particular, las dos Guerras Mundiales y las crisis económicas mundiales de 1929 y de 1973. La burguesía sobrevive al precio de guerras y crisis económicas que destruyen periódicamente fuerzas productivas a gran escala.
La burguesía sobrevivió y prolongó su dominio gracias a las traiciones de los aparatos reformistas del movimiento obrero. Estas repetidas prórrogas históricas no le confieren nueva juventud. Sólo se mantiene preparando el terreno para nuevos conflictos y desequilibrios económicos aún más graves. La economía capitalista contemporánea es estimulada por el endeudamiento y la economía armamentística (más de 1.100 millones de dólares en gastos militares al año), lo que implica especulación, hipertrofia de las finanzas y militarismo.
El capitalismo toma un carácter más y más parásito. La producción para la rentabilidad obstaculiza el desarrollo económico y amenaza peligrosamente el medio ambiente. La devastación de una ciudad entera de Estados Unidos por un ciclón, mostró las consecuencias del recalentamiento climático y del carácter racista que asume cada vez más el capitalismo. Los Estados se multiplican, dividiendo a la humanidad en fronteras cada vez más caducas.
Este siglo ha empezado reaccionariamente
El mantenimiento del capitalismo nos cuesta muy caro a los trabajadores de las ciudades y el campo. Las grandes potencias reforzaron su dominio sobre el planeta: después de haber bombardeado Serbia, invadido Afganistán e Irak, ahora amenazan a Irán. El capitalismo ha sido restaurado en Rusia, Europa del Este y China. Los antiguos bastiones obreros en los países capitalistas son desmontados por las privatizaciones y las reestructuraciones. La tasa de explotación aumentó por la intensificación del trabajo y el estancamiento de los salarios reales, o incluso su reducción. Así pues, la tasa de ganancia de los capitalistas temporalmente ha remontado.
Los descubrimientos de la ciencia y la técnica desembocan demasiado a menudo en el reforzamiento de la explotación y la opresión para la mayoría, y en el derroche de una minoría. En los países que afirman ser los modelos de la democracia, las libertades se reducen en nombre de la "lucha contra el terrorismo". El oscurantismo y el clericalismo se refuerzan. La crueldad amenaza: en Irak el Ejército norteamericano emplea la tortura; en la antigua Yugoslavia, en Ruanda, en Sudán, se cometieron genocidios o están en curso; los gobernantes chinos aplican la pena de muerte a gran escala para traficar con órganos humanos...
La población palestina vive en la opresión y la humillación. La esperanza de vida disminuyó en Rusia; millares de mineros mueren cada año en China; los nuevos capitalistas chinos y rusos viven en el lujo mientras la mayoría de la población trabajadora carece de todo. Cada año millones de personas son obligadas a dejar su país a causa de la guerra, la represión o la pobreza; en los países donde arriban suelen ser despreciados, sobreexplotados y perseguidos. Todas las grandes metrópolis albergan a una población supernumeraria que sufre la miseria y la inseguridad. Incluso en los países presentados como modelos en cuanto a empleo, el desempleo es masivo; por todas partes la precariedad de las trabajadoras y los trabajadores aumenta.
Los explotados y oprimidos son engañados y traicionados
Las propias burocracias privilegiadas y despóticas que dirigían las economías de los Estados declarados "socialistas", restablecieron el capitalismo. Los regímenes nacionalistas burgueses que desafiaban después de la Segunda Guerra Mundial a los imperialismos europeos y norteamericanos, capitularon generalmente. Las direcciones nacionalistas del pueblo oprimido devolvieron las armas (ANC, FSLN, FMLN, IRA, ETA...) o juegan la carta del imperialismo dominante (OLP, PDK, UPK...). Su quiebra reforzó a corrientes aún más reaccionarias, racistas o fundamentalistas.
Las grandes organizaciones creadas por el proletariado a finales del siglo XIX y a principios del XX protegieron a su clase dominante y a su Estado burgués durante la última ola revolucionaria mundial, la de los años 70, lo que permitió la contraofensiva de la burguesía mundial en los años 80 y 90. Los aparatos corrompidos de los sindicatos preconizaron el interés nacional, cogestionaron, impidieron las huelgas generales, negociaron los planes antiobreros; los partidos reformistas, tanto de tipo socialdemócrata como estalinista, defendieron a su burguesía y, a veces, administraron lealmente a su Estado burgués en detrimento de los trabajadores de su país y de los países dominados.
Durante los años 60 y 70, las múltiples corrientes castristas, maoístas y pseudotrotskistas recogieron la energía revolucionaria de la juventud pretendiendo levantar la bandera de la revolución, abandonada por la Internacional "socialista" y los partidos "comunistas". Con el reflujo de la clase obrera y en particular la restauración del capitalismo en Rusia y China, las antiguas organizaciones centristas desaparecieron, se unieron a los partidos tradicionales o crearon nuevos partidos obrero-burgueses. Las organizaciones "izquierdistas" o "radicales" que subsisten pasaron a ser en su mayoría reformistas, pacifistas, o incluso chauvinistas. Trabajan de la mano con burócratas sindicales, se alinean con Chávez, hacen pasar al Foro Social Mundial como "anticapitalista", le dan su confianza a la ONU o cortejan a movimientos ecologistas y religiosos. Casi todas votaron en un momento u otro por partidos burgueses (LCR de Francia por Chirac...) e incluso establecido frentes populares (Partido Socialista de los Trabajadores de Gran Bretaña). Algunas han reclamado más policías (Lucha Obrera de Francia). Otras han participado en gobiernos burgueses (Democracia Socialista de Brasil, Partido Comunista Maoísta de Nepal).
La clase obrera posee la capacidad de resistir a los ataques y derribar al capitalismo
Pero la clase obrera creció a escala mundial. Nuevas concentraciones locales de trabajadores aparecen, generaciones que no conocieron derrotas renuevan el proletariado.
La juventud estudiante llevó adelante luchas importantes en Grecia, Chile, Italia y Francia. No sometieron a los pueblos de Irak los gigantescos medios militares británicos y norteamericanos. Los conductores de autobús y los profesores fueron a la huelga en Irán, los estudiantes y las mujeres se manifestaron. El proletariado chino comenzó a luchar colectivamente a pesar de una represión intensa. Se expulsó a varios Presidentes elegidos en América Latina; las masas en Venezuela resistieron a las tentativas de golpe apoyadas por el imperialismo; órganos soviéticos nacieron en Bolivia y México bajo la forma de las Asambleas Populares de EL Alto - La Paz y de Oaxaca. En los Estados Unidos, el consenso patriótico de 2001 en torno a Bush se agotó, como prueban las manifestaciones contra la guerra, las huelgas, las protestas contra las leyes que persiguen a los inmigrantes. En Europa, las manifestaciones contra la guerra iraquí fueron gigantescas en los Estados que participaron en ella (Gran Bretaña, Estado Español, Italia). Un verdadero levantamiento, abandonado sin perspectiva, sacudió los suburbios de Francia. En África, los trabajadores y los estudiantes de Guinea hicieron una huelga general contra el poder de Conté.
Por una internacional obrera, por la revolución socialista mundial
El proletariado (obreros, empleados, técnicos, etc.) es mayoritario a escala mundial y crea la parte fundamental de la riqueza de la sociedad. Posee el potencial de impedir que la humanidad se hunda en el abismo a donde la conduce inexorablemente la minoría capitalista. Si conduce una lucha resuelta contra la burguesía, sabrá implicar en ella a una gran parte del campesinado pobre, de la juventud estudiante, de los desempleados y marginados de las periferias de las mégapolis, e incluso a una fracción de los profesionales.
La línea de las direcciones burocráticas, de conciliación y capitulación hacia las clases dominantes, desmoraliza y divide a las filas trabajadoras. La unidad de los trabajadores se forja contra la burguesía. La clase obrera, no siendo una clase explotadora, no tiene otro medio para defenderse que la organización. Combate por la unidad de sus organizaciones frente a los capitalistas y los Gobiernos a su servicio, para imponer la democracia trabajadora en sus sindicatos y sus asambleas, para organizar su defensa ante los fascistas, ante los islamistas y ante todos los mercenarios del capital.
Si la clase obrera llega a superar la política de traición de los agentes reformistas de la burguesía, entonces la defensa de las conquistas sociales y las libertades, la lucha por la reducción del tiempo de trabajo, por la indexación de los salarios, contra la opresión nacional, contra la guerra imperialista, por la emancipación de las mujeres, por el control obrero de la industria... será eficaz y se conjugará en una fuerza formidable. Entonces, en una revolución permanente, el combate en cada país por la derrota del Estado burgués y por un Gobierno Obrero basado en organismos de poder proletario, abrirá la vía a la expropiación del capital, a la planificación por los productores, a la construcción del socialismo y a la federación socialista mundial.
Para esto, los trabajadores y trabajadoras más avanzados deben agruparse en un partido revolucionario, a escala nacional e internacional, ya que la clase obrera es la primera clase que, para ser revolucionaria, debe ser internacionalista. Ella incluye siempre a los inmigrantes. Ella es explotada cada vez más por grupos capitalistas de los Estados Unidos, de Europa Occidental y del Japón, que son transnacionales. Sobre todo, solamente la clase obrera es capaz de derribar las fronteras que constituyen obstáculos al desarrollo de las fuerzas productivas: el socialismo no podrá realizarse sino a escala mundial.
1 de mayo de 2007
abril 05, 2007
LUCHAR EN FRENTE UNICO DE LOS TRABAJADORES
por construir el poder proletario
LUCHAR EN FRENTE UNICO
DE LOS TRABAJADORES
Transcurridos ocho meses de gobierno aprista, lo que había empezado en condiciones de cierta inestabilidad para el conjunto de las fracciones de la burguesía, se ha desarrollado en una dirección negativa para los intereses de los trabajadores. El gobierno ha sido capaz hasta el momento de brindarle comodidad política a la clase que representa, el movimiento obrero y popular se mantiene en general en una situación de desmovilización, y el APRA gobierna a su gusto basado en varias formas de colaboración con el resto de partidos similares en el Congreso.
Hace un año y medio, sin embargo, todavía distintos sectores buscaban arrancarle conquistas al gobierno de Toledo, al final de un proceso que durante algunos años llevó a las masas a arrinconarlo una y otra vez, en medio de una gran crisis de desprestigio no sólo del Poder Ejecutivo, sino también del Congreso y del Poder Judicial. Pero el movimiento de masas fue incapaz de establecer una situación en que se enfrentara de igual a igual con la clase dominante en una lucha por el poder, a pesar del caos que se instalaba en la alta administración del Estado y del desprestigio en el que se hundían todos los partidos burgueses tradicionales. ¿Por qué no se pudo?.
La respuesta involucra no sólo a los sucesos en el Perú, sino a lo acontecido en el plano internacional a lo largo de la historia contemporánea: la crisis de dirección política del movimiento obrero. Se trata de la existencia de una dirección oportunista, burocratizada, que pretende únicamente minúsculas reformas sociales; una dirección que manipula, boicotea y traiciona las luchas de los oprimidos en su propio beneficio, más todavía si éstas amenazan colisionar abiertamente con las fuerzas políticas y militares del estado capitalista. Desde los momentos de mayor escalada de la lucha de clases vividos durante el gobierno anterior, un infame pacto se hizo evidente entre los políticos burgueses (oficialistas y de oposición) de un lado, y los dirigentes del movimiento obrero y campesino del otro. El objetivo ha sido sostener el régimen seudodemocrático, desmovilizar a las masas y utilizar una vez más los procesos electorales para que la burguesía pueda reponerse de su crisis política.
En estas circunstancias, algunos hechos resultaron especialmente escandalosos: entre las muchas declaraciones de respaldo de la dirección de la CGTP a Toledo a consecuencia de las masivas exigencias de vacancia presidencial, la más rotunda fue la visita del Secretario General Juan José Gorriti a Palacio, el año 2003. Poco después, el 14 de febrero de 2004, Mario Huamán, Presidente de la CGTP, expresaba su apoyo al ratificado Primer Ministro Ferrero, “para salir de la crisis”. Todo en gracia al Acuerdo Nacional con los explotadores. Luego, como de costumbre, era necesaria una medida que diera la impresión de voluntad de lucha, a manera de paliar el descrédito de la dirección reformista entre las masas. Pensado como una válvula de escape para la presión popular acumulada contra la burguesía, la cúpula de la CGTP convocó al Paro Nacional del 14 de julio, que resultó exitoso en la mayor parte del país pero no en la capital. De esta manera, la ciudad largamente de mayor concentración obrera le daba la espalda a la burocracia, cobrándole su complicidad con el repudiado Estado.
Lo que siguió fue la colaboración fiel con la burguesía en el largo opio electoral. La cúpula reformista (PC-Patria Roja) intentó volver al Congreso mediante el Frente Amplio de Izquierda, y sólo cosechó el 1 % de respaldo de una masa trabajadora hastiada de su arribismo y traiciones. Luego de haber cortejado y adulado durante años a determinados partidos burgueses (primero al APRA y a UPP, finalmente al PNP), obteniendo tan sólo humillaciones, el desvencijado stalinismo recibió esa justa y soberana cachetada del pueblo. Por otro lado, en el plano sindical, el actual desdén de las bases magisteriales hacia la mafia de Patria Roja en el Sutep, es una muestra elocuente del desprecio que genera la burocracia.
Y ahora qué
Al mismo tiempo, la burguesía en pleno y todas sus expresiones políticas, hacían de la consecución del Tratado de Libre Comercio con los EEUU un objetivo estratégico suyo; mientras la dirección del movimiento de masas que debía encabezar la lucha por la total derrota de esos planes del imperialismo y sus lacayos, agachaba la cabeza y gemía “Tratado sí, pero así no”, junto con los sectores de la burguesía agraria de Conveagro. Hoy todo ha quedado en manos de los congresistas del Imperio y hace tiempo que la lucha de los trabajadores peruanos fue rendida por su propios dirigentes.
Desmoralizado y desarmado políticamente por sus perennes mandamases, el pueblo trabajador observa ahora cómo el viejo APRA proimperialista y la demagogia de Alan García campean sin rival, ventilando las farsas de la vuelta a la Constitución de 1979, del fin de la renta básica telefónica, de la desaparición de los alrededor de 1000 services, de la desafiliación de las AFP, y tantas otras. En cambio, el regreso de su peor represión está garantizado: estudiantes limeños, campesinos ayacuchanos, trabajadores abanquinos y huancavelicanos, ya tuvieron el honor de estar entre los primeros.
Esta confortable reanimación política que sus mayordomos sindicales han obsequiado a la burguesía, sólo puede ser combatida con la reactivación de la lucha de masas, con la unidad de los oprimidos y con el esfuerzo por dotarse de dirigencias honestas que reflejen la democracia proletaria; con una política de frente único de los trabajadores, que enfrente resueltamente a la clase dominante, a su Gobierno y a todos sus aparatos políticos. Si la dirección de la CGTP, de Construcción Civil, del Sutep, de la CNA, FDTA, FDTC y de los principales gremios, no es objetivamente capaz de convocar y liderar a los trabajadores contra su enemigo de clase en la tarea histórica de forjar sus propios organismos de poder, entonces esas cúpulas caducas deben dejar de sabotear la designación de auténticos representantes, clasistas y revolucionarios, por las masas organizadas.
Trabajadores, luchemos por:
● Impedir que el TLC entre en vigencia.
● Desconocer la Deuda Externa.
● Expropiar sin pago las empresas imperialistas y privatizadas.
● Desburocratizar la CGTP y crear una única Central de masas.
● Forjar Asambleas Populares para una Asamblea Popular Nacional.
● Forjar un partido obrero revolucionario para la revolución socialista.
Marzo 26, 2007
COLECTIVO REVOLUCIÓN PERMANENTE EN EL PERÚ
abril 07, 2006
Voto Viciado, Voto Clasista!
Así, las situaciones pre-revolucionarias se sucedieron con frecuencia, y sin embargo, una vez más nos encontramos ante el descenso de la oleada de masas y ante una nueva ratificación de la legalidad burguesa vía elecciones generales, algo que por supuesto no es de extrañar. Ese es el resultado del éxito obtenido hasta hoy por la gran alianza de todos los partidos y organismos económicos de la burguesía con la crema y nata de burocracia sindical y popular, expresada en el Acuerdo Nacional que defiende al Estado capitalista. Todos los partidos parlamentarios, de Unidad Nacional y el APRA hasta UPP y el Partido Socialista, se jugaron a fondo por sostener a Perú Posible y el FIM, en complicidad con la alta dirección de la CGTP (Huamán, Gorriti, Auris) y de los Frentes Regionales. Esa es la razón por la que el proletariado y el pueblo hoy pagan sus derrotas parciales y nos aprestamos a recibir las nuevas agresiones del partido burgués que acceda en julio.
Con el PPC-UN, el APRA, el belaundismo y el fujimorismo como viejos opresores conocidos, esta vez nos hallamos ante la aparente novedad del movimiento de Ollanta Humala. Pero a todo trabajador clasista le resultará sumamente conocida esta artimaña del enemigo. Embebido de demagogia patriotera, garantizándole a los magnates y al imperialismo la tranquilidad de su rapiña, las masas no pueden esperar nada distinto de este experimentado pistolero burgués, opuesto a los intereses de la clase obrera y el pueblo. El que fustiga a los “políticos tradicionales”, alista las medidas capitalistas más tradicionales unificado con los rancios políticos de la UPP. Qué otra cosa puede ofrecer un amorfo evocador de la dictadura de Velasco, el que prodigó a los obreros y campesinos movilizados las consabidas masacres y la explotación por sus millonarios engreídos como Dionisio Romero. A un Ollanta Humala Presidente le está destinada, como a Lourdes Flores, Alan García o Paniagua, la cólera popular que acabó con el período del Coronel Lucio Gutiérrez en Ecuador, fantoche del imperialismo.
A su vez, la burocracia reformista ha llegado a los comicios con la lengua afuera. Campeona de los paros de un solo día, exhausta de salvar a Toledo y a la democracia burguesa de los ascensos de las masas - incluidas las desesperadas visitas de apoyo a Palacio de Gobierno -, su buena conducta no le está valiendo de nada. Moreno y la costra de falsos comunistas reciben un rechazo general, resultado de una vida de engaños y traiciones para poner al pueblo a los pies de la clase dominante y del imperialismo. De sobra conocidos sirvientes de los capitalistas y su Estado, ya no marean a los trabajadores con el fraude de la “Nueva República” en que seguirán mandando los mismos dueños del país. Y si alguien preguntara por el súbito Partido Socialista - el antiguo PUM de las poses radicales – se encontrará con su transformación en un partido burgués del empresario de turismo Diez Canseco y de los dueños de ONGs defensoras de los imperialismos europeos que las financian.
En estas circunstancias, el único voto que defiende los intereses del pueblo trabajador, el único voto clasista, es el VOTO VICIADO. No tenemos nada que ganar apoyando a cualquiera de las candidaturas de la burguesía ni a los colapsados oportunistas izquierdistas. A fin de cuentas, compañeros y compañeras trabajadores, las elecciones no han solucionado nunca el problema de la indigencia y de los oprimidos, ni lo solucionarán jamás. Sólo la movilización masiva de los destacamentos proletarios, la lucha política decidida de los trabajadores de la ciudad y del campo y del conjunto del movimiento popular, puede abrir el camino de la liberación social y del paso de todo el poder a manos de los trabajadores. Para que este combate no sea en vano, nuestros objetivos más importantes deben estar muy claros:
* Impedir el TLC con una Huelga General Indefinida que exija también el desconocimiento de la Deuda Externa y la ruptura con el imperialismo.
* Desburocratizar la CGTP y recuperarla para sus bases, organizando una Central Clasista de Masas.
* Impulsar Asambleas Populares hacia una Asamblea Popular Nacional que desafíe al poder burgués.
* Construir un partido obrero revolucionario, sección de una Internacional obrera revolucionaria, que dirija la toma del poder y la instauración de un Gobierno Obrero, Campesino y Popular.
¡Huelga Indefinida contra el TLC!
¡Voto Viciado, Voto Clasista!
Marzo 23 / 2006
Colectivo Revolución Permanente en el Perú
Por el camino de Lenin y Trotsky
diciembre 07, 2005
El Frente Amplio reformista: servil a la burguesía y al imperialismo
Esa concreta traición programática a los intereses de las masas trabajadoras, es tan sólo un botón de muestra sobre las conclusiones prácticas que se desprenden del texto genérico del programa de gobierno. Las siguientes son las mayores perlas de este programa:
Mantener el capitalismo y la sumisión al imperialismo.
El “Proyecto Nacional” del Frente Amplio está “centrado sobre empleo, inversiones, redistribución del ingreso, (…) fomento del Ahorro y de la Inversión”. Esta fraseología, que podría estar extraída de cualquier discurso de Alan García, los pinta de cuerpo entero. Qué trabajador no habrá escuchado durante toda su vida proclamar a la burguesía que su inversión de capitales creará buenos empleos y así se multiplicarán los ingresos de todos. Y qué trabajador clasista no sabe que esta charlatanería sólo significa millonarias ganancias para los capitalistas, y más subempleo y desempleo con una peor indigencia para las masas. Eso es también lo que pensará el trabajador cuando escuche del “apoyo irrestricto” a la “mediana empresa”.
Una vez establecido ese “proyecto” capitalista, son necesarias por lo menos dos grandes tareas para asegurarlo. Se trata de la “revisión de las privatizaciones” y la “revisión de la deuda externa”. La repulsa que el pueblo siente ante las privatizaciones por las que la dictadura regaló las empresas estatales al capital mayormente imperialista, es contestada con el señuelo de la “revisión”. Ni más ni menos que lo que cualquier candidato burgués prometería para aplacar las iras populares. Ya que están decididamente en contra de que esas empresas vuelvan a propiedad estatal sin pago alguno, prometen ver si es posible recomprar, con dinero producido por las masas, alguna ínfima parte de lo privatizado.
Así, capitular ante la burguesía, agente del imperialismo, implica capitular ante su amo. La deuda externa, nunca contraída ni disfrutada por el pueblo, ha sido cien veces pagada con su sacrificio, lo que no ha impedido que la deuda siga existiendo y creciendo. Ante esta verdad histórica, los reformistas se niegan a asumir el derecho de los explotados a desconocerla, y más bien prometen una “reducción” de su ritmo de pago, una “renegociación” y su “canje por inversión” (cuando no, la inversión….). De esta manera, los trabajadores nos enteramos que los sirvientes de la clase dominante se apresuran a reafirmarle al imperialismo, que son completamente inofensivos para él.
Nada de elevar el salario al costo de la canasta familiar, ni de garantizar un pleno empleo de calidad, ni de romper con el FMI y el Banco Mundial, ni menos de expropiar al imperialismo y a la gran burguesía o de estatizar el comercio exterior. Sólo la administración de la economía capitalista en contra de los intereses de las masas y en provecho de sus enemigos de clase.
Un Estado Burgués con sus Fuerzas Armadas fortalecidas.
No hay trabajador de mediana edad que no recuerde el régimen “democrático” de los años 80. Comparado con el actual, se trataba de la misma explotación y represión. Aquél régimen nació de un pacto entre los sectores civiles y militares de la burguesía con el fin de preservar su Estado frente al ascenso político de las masas a finales de los años 70, pacto que quedó suscrito con la Constitución de 1979. Los partidos encargados de redactar esa Constitución fueron el APRA y el PPC, en ese momento los mayores partidos de la clase dominante.
Esa Constitución burguesa es la que el Frente Amplio promete poner en vigencia como gran alternativa a la Constitución fujimorista; una medida que por supuesto nadie identifica como “izquierdista”, ya que una serie de políticos burgueses han hecho de ella una bandera desde hace mucho. Al mismo tiempo, se plantea la convocatoria a una “Asamblea Constituyente” que promulgue una “Nueva Constitución”, es decir un mecanismo de reemplazo de una legislación burguesa por otra, o lo que popularmente puede llamarse “cambiar mocos por babas”.
Con tales posiciones, nadie puede engañarse sobre el significado de la supuesta “Nueva República” del reformismo. Se trata sencillamente del mismo estado burgués, con la dominación económica, política y militar de la clase de siempre. En la ausencia completa de toda noción de desmontaje del actual estado, la nomenclatura “república nacionalista, popular, democrática” con la que se adornan, sólo describe la prolongación del mismo estado capitalista.
Pero estas organizaciones que anuncian su generoso apoyo al estado enemigo, no se quedan ahí. También buscan fortalecerlo en su columna vertebral: “Convertir la Defensa y la Soberanía en conciencia y tarea de toda la población, bajo la responsabilidad del Estado. Inversión apropiada en Defensa Nacional.”. Como si las FFAA no fueran las garantes centrales del sistema, como si las masas trabajadoras no hubieran muerto cien veces para defender la “soberanía” de las grandes fortunas en las guerras que éstas desatan, como si el pueblo no hubiera sido mil veces masacrado por los perros guardianes de la plutocracia, todavía los sirvientes oportunistas de la burguesía nacional y las burguesías imperialistas anuncian más privilegios, más maltratos, más cárcel y más asesinatos, todo pagado con el dinero producido por el trabajo de las masas.
¿Impulsar una Huelga General? ¿Construir organismos de poder para un nuevo Estado de los trabajadores? ¿Organizar la Autodefensa para avanzar en la disputa por el poder? ¿Luchar por un Gobierno Obrero, Campesino y Popular surgido de una revolución socialista? Los falsos socialistas y comunistas del Frente Amplio tiemblan de miedo y de vergüenza ante la posibilidad de una revolución de los explotados, por eso nunca lucharon por el programa que la puede hacer realidad. Enfrascados en la instrumentalización de las organizaciones de masas y en su desesperado apetito por las gollerías de los puestos públicos, jamás representarán los intereses históricos del proletariado y el pueblo.
Diciembre 05, 2005
Por el camino de Lenin y Trotsky
noviembre 07, 2005
Un malabarismo estaliniano
Lo primero que sorprende es la súbita y conmovedora manera de reconocer que el régimen castrista habría abandonado el “marxismo-leninismo” tiempo atrás. Para un periodista apéndice de tal régimen, esto debe suponer un verdadero camino del Gólgota, un infausto purgatorio. Y aunque por supuesto no analiza en absoluto el proceso degenerativo que admite, no le cambian los colores del rostro cuando al mismo tiempo prodiga alabanzas a los “lineamientos del partido”.
Son plausibles estos esfuerzos por conciliar su autoexorcismo político con la rancia retórica estalinista, pero son harto insuficientes. El “zahorí lector” invocado, toma buena nota del embozo. Aunque Ud. no lo crea, ante sus ojos se materializa un supuesto adversario del burocratismo castrista en nombre del marxismo-leninismo: ¡un Dante Castro filotrotskista! ¿Alguna buena broma?
El caso es que se despacha aquí y allá contra el “burocratismo”, la “casta privilegiada” y hasta contra la actual reintroducción del capitalismo en la isla. Enfila contra tales perversidades cual ignotos demonios y molinos de viento. En la cruzada de su endeble discurso, es el campeón de un pretendido antiburocratismo estaliniano.
Pero, vamos maestro, un poco de escrúpulos. ¿Cuándo, cómo y quién instauró el burocratismo en Cuba? ¿Cómo así su inmaculada dirección “revolucionaria” despertó procapitalista un buen día? ¿En qué instante de los interminables panegíricos castristas (y dantecastristas) se transformó el príncipe en batracio? Oh, esas no son tribulaciones que distraigan a nuestro artificiero. Para encararlas habría de abordar al menos las obras de Trotsky sobre la URSS, y enfrentar la verdad podría resultarle muy desagradable.
Lo cierto es que la verdad histórica, ya sea en el mundo de la primera mitad del XX, ya sea en la Cuba de hoy, no tolera ardides. En la URSS, en Europa del Este, en Asia y en Cuba, el engendro estatal estalinista cuya dictadura privó a las masas trabajadoras del poder, ha quedado y queda, otra vez, desenmascarado. Ninguna hipocresía cómplice, ninguna pose jruschoviana – muy a su pesar – puede maquillar, ni dentro ni fuera de Cuba, lo que el Gran Jefe Burócrata se encargó de blindar durante décadas desde la cúspide de la casta privilegiada del PC caribeño.
La pócima del regreso a la demagogia “marxista-leninista” para ocultar la realidad, no puede ser más irrisoria. La burocracia restaura entusiastamente el capitalismo, para bonanza propia y de fracciones imperialistas europeas y norteamericanas, con las que se entiende y negocia. Su proceso de conversión en nueva burguesía lleva velas y buen viento en la ruta de sus pares rusos, chinos y europeos. Un proceso que sólo podría ser abortado por una revolución política proletaria demoledora del régimen castrista, pero jamás por los golpes de pecho de cualquiera de sus acólitos.
Frente a esto el asunto de Guevara es tangencial.
Que éste representaba un ala izquierda del reformismo estalinista, no debería ser un secreto para nadie. Así lo revelan su progresivo disenso de la política oficial soviética y su opción por el antiimperialismo militarista. Todo ello - vaya novedad – contrastaba con la postura de Castro, a la sazón fiel alabardero de la jerarquía del PCUS en entrañable y fotográfico abrazo con Jruschov.
Nada de lo cuál, por supuesto, hace de Guevara un trotskista. Intentan transformarlo en ello justamente aquellas tendencias seudotrotskistas que desde hace cincuenta años abandonan la práctica de la revolución socialista y a las cuales se acopla ahora el imposible castrismo trotskoide de Celia Hart; tendencias por cuyas trayectorias obviamente nadie puede responsabilizar a Trotsky ni a la IV Internacional bajo su dirección. ¿Guevara antiburocrático? En tal caso, lo menos que se puede decir es que pretendía concebir la rueda de madera cuarenta años después de que Trotsky inventase el automóvil.
Desde luego el pueblo es sabio, Dante Castro, aunque no siempre… Pero lo suficiente para haber combatido a las castas “marxistas-leninistas” que luego se convirtieron en clase explotadora. De esto se trata la crisis del estado burocrático cubano también. Con que, no más malabarismo exculpatorio y menú fantasmal de la resurrección democrática estalinista. Si la frase “marxismo-leninismo” puede tener algún significado no envenenado de millares de traiciones y de gulags, ese sólo puede ser la teoría y la práctica de la Revolución Permanente.
Mil veces preferible como narrador de ficción, las ficciones políticas del bohemio ilustrado sí que son intolerables. “¡A otro perro con ese hueso!” escuchó uno, y a su vez acotó: “¡Más aún si viene de Patria Roja!”…..
Sergio Bravo M.
Oct. 19. 2005
septiembre 22, 2005
Volante contra el TLC
¡¡ IMPEDIR EL TLC
CON UNA
HUELGA GENERAL INDEFINIDA !!
POR
PLENO EMPLEO BIEN REMUNERADO
SALUD Y EDUCACIÓN PÚBLICAS,
GRATUITAS Y DE CALIDAD
FIN DE LAS PRIVATIZACIONES
DESCONOCIMIENTO DE LA DEUDA EXTERNA
RE-NACIONALIZACIÓN SIN PAGO DE LAS EMPRESAS PRIVATIZADAS Y EXPROPIACIÓN DE LAS TRANSNACIONALES BAJO CONTROL DE LOS TRABAJADORES
TIERRA Y FINANCIAMIENTO PARA EL CAMPESINADO
DEFENSA DE LOS CULTIVOS DE HOJA DE COCA
COMBUSTIBLE Y SERVICIOS PÚBLICOS
A PRECIOS POPULARES
ROMPER CON EL FMI, EL BANCO MUNDIAL, EL BID
El amo imperialista ha determinado imponer una nueva fase en la esclavitud económica de los pueblos de América Latina con el nombre de Tratados de Libre Comercio, por medio de sus gobiernos agentes en la región, como el de Toledo – Kuczynski.
Durante más de cuatro años, este gobierno lacayo de las burguesías norteamericanas, europeas, japonesa, israelí, etc., ha sido reiteradamente puesto contra las cuerdas por la lucha de masas, mientras es sostenido hasta el día de hoy por una alianza antipopular expresada en el “Acuerdo Nacional”: los capitalistas de la Confiep, todos los partidos burgueses del Congreso (Unidad Nacional, APRA, Acción Popular, UPP, Somos Perú……) y la burocracia oportunista de la CGTP encabezada por Gorriti y Huamán (PC – Frente Amplio).
Debido a esta política traidora de los dirigentes de los trabajadores, decenas de paros regionales, centenares de movilizaciones y un Paro Nacional no han impedido que el imperialismo y la clase dominante profundicen sus ataques, cuya nueva escalada es un TLC que destruirá más empleo, desplomará más los salarios, elitizará más la salud, desahuciará al campesinado y traerá todo tipo de calamidades económicas, políticas y culturales a nuestro pueblo.
En estas circunstancias, se trata de una escandalosa ingenuidad o un miserable engaño, pretender que se puede derrotar al TLC y al gobierno títere del imperialismo sin lanzar una ofensiva de masas con una Huelga General Indefinida. Un combate que tenga el alto objetivo de forjar el poder de los trabajadores y acabar con el poder de la burguesía, con su Gobierno, su Congreso y su Poder Judicial, ultrajantes y podridos. Ese es el camino y son los métodos de las masas trabajadoras, y no la manipulación, la componenda y la capitulación de las cúpulas reformistas electoreras.
¡Construir un partido obrero revolucionario para conquistar
un Gobierno Obrero, Campesino y Popular!
COLECTIVO REVOLUCIÓN PERMANENTE
junio 13, 2005
POR LA REVOLUCION SOCIALISTA EN BOLIVIA
Por la Revolución Socialista en Bolivia:
¡Todo el poder a la Asamblea Popular Nacional Originaria!
¡Por un Gobierno Obrero y Campesino de la Dirección de la Asamblea Popular!
El 8 de junio de 2005, nuevamente toda la experiencia de lucha y organización de la clase obrera mundial, de sus victorias y derrotas, de sus esfuerzos por constituirse en clase consciente destinada a acabar con el modo de producción capitalista, ha cristalizado en el nacimiento en Bolivia del primer organismo de poder soviético del siglo XXI.
La revolución proletaria boliviana vive una fase nueva de desarrollo al calor de huelga general por la nacionalización de los hidrocarburos, que tiene paralizada y bloqueada a la mayor parte el país desde que fue iniciada por la Confederación Obrera Regional – El Alto y la Federación de Juntas Vecinales (FEJUVE) el 16 de mayo.
Con el presidente dimitido, el edificio del Parlamento bloqueado por centenares de miles de obreros y campesinos pobres, las masas controlan muchos de los pozos petroleros y gasíferos, los gaseoductos, las comunicaciones terrestres. Nada ha conseguido detenerlas en su avance creciente. Cada movimiento de la burguesía: aprobación de una ley bastarda de Hidrocarburos que mantenía el poder de las transnacionales petroleras; la convocatoria de Asamblea Constituyente junto a un referéndum de autonomía para la oligarquía petrolera y terrateniente de Santa Cruz; la propia dimisión del Presidente Carlos Mesa; simplemente las han enardecido.
Las masas bolivianas han asimilado la experiencia de las inmensas movilizaciones de octubre de 2003, que derribaron a Sánchez de Lozada pero dejaron en su lugar al vicepresidente Carlos Mesa con un gobierno gemelo del anterior. Hoy, los obreros, los mineros, los maestros, los estudiantes, los millones de campesinos pauperizados ya se niegan a que esto vuelva a ocurrir para que la clase dominante recomponga su gobierno y su debilitado poder. Y para no permitir una nueva estafa, están abandonando al MAS de Evo Morales, el partido de la pequeña burguesía del campo, adoptado por las clases medias urbanas, que ha sido el principal soporte del gobierno de Mesa y se ha opuesto a la nacionalización de los hidrocarburos. Ya no pueden poner sus esperanzas de cambio en ninguna Asamblea Constituyente que le dé nueva forma al Estado burgués. Ya no permiten que los dirigentes de la COB, los Solares y compañía pacten, negocien, malbaraten su enorme esfuerzo revolucionario entregándolos atados de pies y manos a la burguesía descompuesta lacaya del imperialismo yanqui, tal y como lo han hecho una y otra vez desde octubre de 2003. Hoy las masas quieren el poder. Y saben que no hay tiempo que perder.
En las asambleas de El Alto, la combativa ciudad nacida junto a La Paz, en los barrios pobres de la capital, en las minas de Oruro y Potosí, en los campos del Altiplano, en el trópico cochabambino, en los pozos de petróleo y en los latifundios de Santa Cruz, el movimiento enlazaba con la propia historia revolucionaria y exigía la formación de una Asamblea Popular que unificara las organizaciones en lucha: la COB, la Fejuve, los sindicatos campesinos, las organizaciones originarias campesinas.
El día 6 de Junio, en la Plaza San Francisco de La Paz, un “Cabildo Abierto” de centenares de miles de personas que desbordaban esa plaza y todas las colindantes, obligó a los dirigentes de la COB y la FEJUVE a anunciar la formación inmediata de la Asamblea Popular, que ya no era posible postergar más. El miércoles 08, mientras la burguesía no sabía cómo salir del atolladero y no podía ni siquiera convocar su Parlamento para sustituir al Presidente dimitido, se conformó en El Alto la Asamblea Popular Nacional Originaria, que en su primera reunión ha resuelto:
“1. Constituir a la CIUDAD DE EL ALTO como el CUARTEL GENERAL DE LA REVOLUCION BOLIVIANA EN EL SIGLO XXI.
2. Constituir una Dirección Única de la Asamblea Popular Nacional Originaria como INSTRUMENTO DE PODER a la cabeza de la Federación de Juntas Vecinales de El Alto (FEJUVE), la Central Obrera Regional de El Alto (C.O.R.), la Central Obrera Boliviana (C.O.B.), la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), la Confederación Sindical de Trabajadores Gremiales Artesanos, Comerciantes Minoristas y Vivanderos de Bolivia, la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, la Federación del Transporte Interprovincial de La Paz y otras organizaciones sociales movilizadas en el interior del país.
3. Conformar Comités de AUTOABASTECIMIENTO, AUTODEFENSA, PRENSA y POLÍTICA, con la finalidad de garantizar el éxito de las organizaciones populares.
4. Ratificamos nuestra lucha inclaudicable en torno a la NACIONALIZACION e INDUSTRIALIZACION DE LOS HIDROCARBUROS.
5. Instruir la conformación de Asambleas Populares departamentales bajo la dirección de la COB, CODes y delegados de bases elegidos en asambleas y cabildos.
6. Rechazar todas las maniobras de la clase dominante a través de sucesión constitucional o elecciones entre los mismos politiqueros.”
Con esta situación de doble poder, se trata de un salto cualitativo central en la organización de la clase obrera y el pueblo. Por un lado, se está llamando a la formación de una tupida red de organismos de frente único, de democracia proletaria, candidatos a dirigir el país (soviets), que debe incorporar a las más profundas masas a la dirección, control y centralización del movimiento, condición necesaria para establecer el poder de los trabajadores de la ciudad y el campo que se enfrente y reemplace al poder burgués, así como para derrotar la acción de agentes políticos de la burguesía, burócratas o elementos atemorizados ante la perspectiva del asalto final. Y, por el otro lado, el nacimiento de la Asamblea Popular Nacional Originaria, su propia existencia, eleva a la clase obrera a la cabeza de las masas oprimidas, a la candidatura efectiva al poder político.
Porque esta es la única perspectiva posible que permite hoy seguir adelante a las masas bolivianas: la toma del poder. No hay lugar para medias tintas ni componendas. Del Estado burgués quedan en pie sobre todo la Policía y las Fuerzas Armadas. Y, a medida que se desarrolla la revolución, el Ejército – formado por conscriptos campesinos - será menos fiable y más quebrantable. La burguesía boliviana puede estar dividida y confusa en estos días, pero tiene a sus amos imperialistas, especialmente a los Estados Unidos, pensando por ella y defendiendo no sólo la rapiña de las petroleras, sino la estabilidad del orden burgués en toda la región latinoamericana. Por eso los combates que se avecinan requieren de la máxima capacidad de organización política y militar de las masas:
* Hacer de la Asamblea Popular Nacional Originaria el organismo de poder que centralice a todas las asambleas de cualquier parte del país, mediante delegados elegidos y revocables en esas asambleas. Que la Asamblea Popular ponga bajo su control toda la circulación de mercancías y el transporte a nivel nacional. Que convoque a los soldados a romper con la autoridad de sus oficiales, formar sus comités y unirse a sus hermanos de clase enviando delegados a las asambleas.
* Organizar y centralizar con urgencia los comités de autodefensa de todas las asambleas, para crear las Milicias Obreras y Campesinas que preparen una Insurrección para derrotar a la Policía y a las FFAA de la burguesía. Ese es el único camino con que los trabajadores cuentan para establecer su propio Estado.
El enfrentamiento decisivo no va a poder ser evitado. El proletariado ha de prepararse para él. Y esa preparación, que exige su propio armamento y el desarme del enemigo, ha de incorporar necesariamente la extensión de la revolución a todo el continente. La Bolivia revolucionaria sólo podrá enfrentar con éxito a la contrarrevolución contando con la solidaridad activa de todos los trabajadores del mundo y dentro de una Latinoamérica revolucionaria. Es una necesidad urgente y vital que la vanguardia obrera asuma la constitución de un Partido revolucionario de los trabajadores capaz de dirigir la toma del poder, la extensión de la revolución a toda Latinoamérica y la lucha por la creación de una Internacional obrera revolucionaria. En particular, esta vanguardia debe ligarse a los otros proletariados de América, incluida Cuba, donde las conquistas de la revolución están puestas en peligro por la burocracia castrista, y a los Estados Unidos, de donde pueden provenir los golpes de la contrarrevolución imperialista pero en donde millones de obreros y empleados latinos pueden ayudar a la articulación internacionalista de todo el continente. Ese partido debe rechazar el “frente popular” o el “frente único antiimperialista” que son el camino de la derrota, debe hacer suyo el balance de la experiencia de las anteriores oleadas revolucionarias en Bolivia y en todo el planeta, especialmente la experiencia de 1952 de subordinación de la revolución obrera a un demagogo bonapartista y al nacionalismo burgués (MNR), y la experiencia de la Asamblea Popular de 1970-71 que demostró que intentar eludir la toma del poder confiando en elementos de la burguesía como oficiales del Ejército y semejantes, sólo conduce al aplastamiento militar del movimiento revolucionario.
¡Por la Asamblea Popular Nacional Originaria, el soviet de obreros, campesinos, soldados, trabajadores de la ciudad y el campo!
¡Por la constitución de Milicias Obreras y Campesinas. Por el desarme y disolución de la Policía y las Fuerzas Armadas del enemigo!
¡Nacionalización de los hidrocarburos sin pago y bajo control obrero!
¡Nacionalización sin indemnización de la minería, de la banca, de la producción y distribución de la electricidad, del agua, de las grandes industrias, de los latifundios…!
¡Por la creación de comités internacionalistas de defensa de la revolución boliviana!
¡Por un Gobierno Obrero y Campesino de la Dirección de la Asamblea Popular Nacional Originaria!
¡Por una Federación de Repúblicas Socialistas de América Latina!
¡Viva la Revolución Boliviana! ¡Viva la Revolución Latinoamericana! ¡Viva la Revolución Mundial!
10 de junio de 2005
En París, Cusco y Valencia,
COLECTIVO REVOLUCIÓN PERMANENTE
Groupe bolchevik (Francia), Lucha Marxista (Perú), Grupo Germinal (Estado Español)
mayo 03, 2005
EN ECUADOR, BOLIVIA Y PERU - 1 DE MAYO
EN ECUADOR, BOLIVIA Y PERÚ:
HAY QUE ACABAR CON EL ESTADO DE LA BURGUESÍA
LACAYA DEL IMPERIALISMO
¡A CONSTRUIR LOS ORGANISMOS DE PODER PROLETARIO PARA INSTAURAR GOBIERNOS OBREROS Y CAMPESINOS!
¡A CONSTRUIR EL PARTIDO OBRERO REVOLUCIONARIO!
Tras las caídas presidenciales de los últimos años, la de Lucio Gutiérrez expresa una vez más la crisis del Estado de la burguesía ecuatoriana y el ascenso de las masas trabajadoras. Aunque sin dirección ni mayor claridad política, el pueblo se lanza contra los poderes del estado capitalista y contra el régimen de los partidos que han dominado el país durante décadas. Mientras arrecia el enfrentamiento entre fracciones burguesas por el botín del Estado, las masas vuelven a poner en jaque a toda la élite opresora y la vanguardia de la insurgencia exige: ¡Que se vayan todos!
El imperialismo norteamericano y sus gobiernos lacayos de la OEA mueven sus fichas. Tienen que defender los intereses de las multinacionales e imponer el Tratado de Libre Comercio no sólo a Ecuador, sino también a Colombia y Perú. Tienen que proteger la Base Militar USA de Manta, asegurar el apoyo del gobierno ecuatoriano a la impunidad de las tropas imperialistas en cualquier parte del mundo y consolidar su implicación en el Plan Colombia. Para garantizarle estos éxitos al imperialismo, el nuevo gobierno secuaz, un débil coordinador de los intereses de todos los sectores burgueses, tiene que derrotar primero al pueblo movilizado.
En Bolivia, el movimiento obrero y popular se apresta a un nuevo embate contra el imperialismo, contra los dueños del país y contra el gobierno de Carlos Meza, marioneta de los EEUU que ha jugado y juega exactamente el papel de Alfredo Palacio en el Ecuador. Nuevas movilizaciones, paros, bloqueos, tomas de plantas petrolíferas y refinerías a partir del 2 de mayo, han sido convocados por la Fejuve y la COR de El Alto, bajo la exigencia de los trabajadores por arrancar los hidrocarburos de las garras de las transnacionales.
En el Perú, las protestas masivas en regiones y ciudades no han cesado a lo largo de un año, manteniendo arrinconados no sólo al gobierno de Toledo, sino a todos los despreciados partidos de la clase dominante que lo apuntalan frente al repudio de las masas. Como en Bolivia y Ecuador, un Parlamento y un Poder Judicial reaccionarios y corruptos son, junto al Ejecutivo, blancos de las iras populares. La burguesía continúa muy preocupada por el curso que puedan tomar las cosas en los quince meses que le quedan al gobierno actual.
Por el poder de los trabajadores y no por el de la burguesía
Los acontecimientos de Ecuador ya no son novedosos en los Andes. Buccaram, Mahuad, Fujimori, Sánchez de Lozada, se desmoronaron también por acción de las masas trabajadoras. Fugaron y fueron protegidos por Panamá, Japón y Estados Unidos, como Gutiérrez por Lula, para ser reemplazados por otros no menos proimperialistas y represores. Esta sucesión de golpes a los presidencialismos sudamericanos refleja por un lado la debilidad de los estados burgueses de la zona, pero por otro brindan una clara lección al movimiento de los trabajadores a cerca de la vía para alcanzar sus objetivos.
No habrá cambio histórico en las condiciones de vida de nuestros pueblos mientras los políticos y funcionarios burgueses sigan alternándose en los Gobiernos, los Parlamentos, los Tribunales y la Burocracia de su Estado. Sólo derribando el poder de la burguesía y todas sus instituciones estatales, construyendo el poder del proletariado y un Estado de los Trabajadores, es posible el inmenso cambio por el que la clase obrera y los pueblos de América Latina combaten. La vía de la victoria sobre los explotadores y carniceros es la vía de la revolución socialista y no la sustitución de unos monigotes burgueses por otros.
Por el partido revolucionario y los organismos soviéticos
Para construir ese poder proletario, esa verdadera democracia de masas, es preciso forjar sus organismos. En algunos sectores de la vanguardia ecuatoriana ya surgió la voz de multiplicar las asambleas populares y centralizarlas en una Asamblea Popular de rango nacional. Esta es una necesidad que surge siempre en los procesos revolucionarios latinoamericanos, a partir de la reaparición de las asambleas populares en cada nueva circunstancia histórica. Con el mismo u otros nombres, las recientes experiencias de Argentina, Perú y Bolivia están ahí muy frescas, para extraer sus lecciones. Si desde la crisis revolucionaria de Octubre de 2003, el proletariado y el campesinado bolivianos no se han adueñado todavía del poder, es justamente porque no han llegado a levantar los organismos que sean capaces de derrocar a la burguesía, entre ellos un partido revolucionario que, agrupando a lo más avanzado de la vanguardia, le dé una dirección a la alianza obrero – campesina y la conduzca a la victoria.
No es un asunto fortuito que las direcciones del movimiento obrero y popular boliviano se hayan negado hasta el momento a construir los organismos de poder de las masas. La burocracia sindical y de las organizaciones populares, adherente de programas y organizaciones reformistas, siempre se juega por la conciliación con la burguesía y el parlamentarismo. La dirigencia de la COB, Evo Morales y el MAS, Felipe Quispe y el MIP, prefieren cien veces colaborar con la burguesía, sostener a sus gobiernos y mantener su Estado, antes que marchar con los trabajadores hacia la toma del poder. Es exactamente el mismo caso de la cúpula de la CGTP y los reformistas peruanos (hoy Frente Amplio), y de la CTE, la CONAIE o el MDP ecuatorianos. Sus privilegios políticos y económicos con respecto al pueblo trabajador, su compromiso con el sistema y sus instituciones, les asigna un lugar en políticas y gobiernos como los de Lula, Lagos, Kirchner, ahora Vásquez, ayer Gutiérrez; agentes políticos del imperialismo en sus países. Estas burocracias oportunistas y pro-capitalistas defienden los proyectos nacionalistas burgueses como el de Chávez y adoran el padrinazgo de Fidel Castro a todos aquellos gobiernos reaccionarios. Bajo esas direcciones traidoras los trabajadores de la ciudad y del campo jamás podrán deshacerse de la clase dominante y del capitalismo. Tras ellas sólo podemos esperar nuevas derrotas una y otra vez.
Por la revolución socialista y no por la reforma del Estado
Por el contrario, los revolucionarios llamamos a los trabajadores a combatir al enemigo de clase hasta acabar con él y con su sistema. Llamamos a luchar levantando un programa revolucionario, por conquistar gobiernos obreros y campesinos que:
* Desconozcan la deuda externa expoliadora
* Rompan con el imperialismo, el FMI, el Banco Mundial, el BID y la OMC
* Re-nacionalicen sin pago todas las empresas privatizadas, bajo control de los trabajadores
* Expropien a las transnacionales y a las burguesías lacayas del imperialismo
* Acaben con todas las fuerzas represivas, masacradoras del pueblo
Una Asamblea Popular como órgano de poder de la clase obrera y de todos los explotados, con sus columnas de Autodefensa evolucionando hacia las Milicias obreras y populares que puedan neutralizar y derrotar a las Fuerzas Armadas del enemigo: ese es hoy el camino para la revolución socialista en Bolivia, en Ecuador y Perú. En estas circunstancias las Asambleas Constituyentes (incluso si se les denomina “revolucionarias”) no son más que trampas mortales. Toda presión legalista y maquillaje al Estado capitalista jamás resultará en algo distinto que nuevas frustraciones y derrotas. Es imperativo y urgente reunir una Asamblea Popular Nacional que centralice las asambleas de base, con delegados elegidos y revocables en ellas, deshaciéndonos así de la costra burocrática traidora. Un órgano que se convierta en el máximo nivel de decisión de los explotados, con capacidad para enfrentarse de igual a igual al poder burgués y sustituirlo.
Los gobiernos obreros y campesinos de los Andes habrán de federarse, llamar a la solidaridad de los trabajadores de Norteamérica y de Europa, y extender la revolución socialista a todo el continente. No hay otro camino hacia la desaparición de la dictadura de la burguesía.
¡Viva la lucha de los trabajadores de todos los países!
¡Construir un partido obrero revolucionario y una Internacional obrera revolucionaria!
¡Gobiernos Obreros y Campesinos en Ecuador, Bolivia y Perú!
¡Por una Federación de Repúblicas Socialistas de América Latina!
1 de Mayo de 2005
Por el camino de Lenin y Trotsky
Nuestra tarea: derribar el Capitalismo
Nuestro objetivo: el Socialismo
Nuestra estrategia: la Revolución Proletaria Mundial
1 DE MAYO - COLECTIVO REVOLUCION PERMANENTE
¡Inmediata retirada de todas las tropas imperialistas
de Irak y Afganistán!
¡Basta de terrorismo del Estado colonial sionista!
Las organizaciones obreras y campesinas de todos los países deben combatir por la derrota del imperialismo en Irak y para romper la complicidad de la ONU y de todas las clases dominantes del mundo contra el pueblo palestino.
Con el pretexto de la “lucha contra el terrorismo” y a favor de la “democracia”, el imperialismo estadounidense ha decidido reconfigurar Oriente Próximo en detrimento de sus competidores y, sobretodo, de los pueblos de la región. Ejerciendo el terrorismo, la coalición de todas las potencias imperialistas, entre ellas Francia y Alemania, invadían Afganistán en el 2001, que después fue ocupado por tropas extranjeras. El ejército estadounidense, apoyado por el ejército británico, invadió Irak en el 2003. Las tropas extranjeras ocupan aún Irak y no dudan en bombardear ciudades enteras, como Faluya a fines del 2004. Como prueba de democracia, el ejército y los servicios secretos encarcelan, torturan y ejecutan a los resistentes.
La administración Bush se ha puesto a amenazar a Siria y a Irán. Siria ha evacuado el Líbano, un estado artificial trazado por el imperialismo francés. Bush, con el apoyo de la ONU, ha acentuado su apoyo diplomático, militar y económico a Israel, un estado fundado en 1948 sobre la base del terror contra las masas árabes de Palestina.
El gobierno israelí, dirigido por Sharon, ha aprovechado la ocasión para aplastar, una vez más, al pueblo palestino. Desde hace más de cuatro años, dentro de las fronteras de Israel, en los territorios de la Autoridad Palestina, en los campos de refugiados del Líbano, los árabes palestinos han sufrido una renovación de las humillaciones y las persecuciones, del acaparamiento del agua y de las prohibiciones de los desplazamientos, de decenas de incursiones militares en las ciudades y los campos, la destrucción de múltiples casas, infraestructuras y cultivos, la construcción de un muro de segregación y la extensión de las colonias de los reaccionarios judíos.
El movimiento de las masas árabes palestinas del 2000 ha sufrido un reflujo. Ha cedido el sitio a los atentados contra las tropas sionistas, perfectamente legítimos aunque de alcance limitado; a los atentados suicidas contra los trabajadores judíos, que testimonian el carácter reaccionario de sus inspiradores, esencialmente de los burgueses islamistas que se niegan a armar a todo el proletariado (Hamas), imitados por las corrientes nacionalistas tradicionales laicas (Fatah, a veces FPLP).
En todos los lugares, y particularmente en el poder como en Irán, las corrientes islamistas han demostrado que protegen la propiedad privada, aplastan al movimiento obrero, oprimen a las mujeres y jóvenes y capitulan, finalmente, ante el imperialismo. El terrorismo de Hamas contra los trabajadores judíos sacrifica a los jóvenes combatientes árabes e impide la unión entre el proletariado judío y el proletariado árabe, la única fuerza capaz de suprimir la opresión nacional de los palestinos por el Estado colonial sionista.
El estado israelí, y todas las potencias imperialistas, han aumentado su presión sobre la burguesía palestina y su expresión política tradicional, la OLP, para que la Autoridad Palestina aplique los acuerdos de Oslo de 1994 y la “hoja de ruta” de la ONU, del 2003. Exigen que ella desarme a la resistencia y controle a la población de los guetos de Cisjordania y de la banda de Gaza. En enero de 2005, Abbas fue elegido para ello, con el apoyo de los Estados Unidos, Francia y todos los otros bandidos imperialistas. También recibió el apoyo de las burguesías árabes vecinas que, todas ellas, han reprimido, en un momento u otro, a la resistencia palestina. Mahmoud Abbas aceptó, nada más ser elegido, entrevistarse con el verdugo Sharon y su amo Bush.
Los trabajadores y la juventud de Palestina necesitan una dirección diferente a la del Partido Laborista que participa en el gobierno de Sharon, a la de la OLP corrompida y capituladora, a la de Hamas reaccionaria e impotente: necesitan un partido obrero revolucionario e internacionalista. El proletariado judío está condenado a la inseguridad, y a sufrir los golpes de su propia burguesía, si no rompe con ella para reconocer los derechos nacionales de los árabes. La juventud, los obreros y los campesinos árabes están condenados a la bota israelí, o al exilio, si no se alían al proletariado de toda la región contra los estados burgueses judío, árabes, turco y persa.
¡Abajo el terror sionista! ¡Destrucción del muro del apartheid!
¡Liberación de todos los resistentes encarcelados!
¡Derecho de retorno para todos los refugiados! ¡Destrucción del Estado colonial de Israel y de los guetos de la Autoridad Palestina!
¡Por una Palestina laica y democrática, obra de todos los que quieren vivir en ella,
sea cual sea su etnia, lengua y creencias!
¡Gobierno obrero y campesino en Palestina! ¡Revolución socialista en Medio Oriente! ¡Federación Socialista del Oriente Próximo!
1º de mayo de 2005
COLECTIVO REVOLUCION PERMANENTE
Groupe bolchevik (Francia), Grupo Germinal (Estado Español), Lucha Marxista (Perú)
Poder Obrero (Bolivia)
abril 28, 2005
VOLANTE PARO REGIONAL CUSCO 15/03/05
PARA ACABAR CON LA EXPLOTACIÓN Y LA MISERIA:
¡FORJEMOS EL PODER DE LOS TRABAJADORES!
Compañeros y compañeras:
La conquista de nuestras reivindicaciones sólo es posible si tiramos abajo al Gobierno, al Acuerdo Nacional antipopular que lo sostiene, al Congreso y al Poder Judicial. El denominado “Acuerdo Nacional” es el pacto reaccionario de la Confiep capitalista, de los partidos burgueses del Congreso y de la burocracia del CGTP - con la intervención de la Iglesia Católica - a fin de seguir manteniendo este gobierno en contra de la voluntad del pueblo.
Ahora que vuelve la fanfarria electoral, los trabajadores debemos estar más concientes que nunca para no permitir una nueva estafa. Sólo con una lucha decidida y un programa correcto podremos derrotar a la clase enemiga. De lo contrario tendremos más desocupación y pobreza, más pago de la fraudulenta deuda externa, más privatizaciones y concesiones, más sometimiento a las transnacionales, más Constitución fujimorista y un Tratado de Libre Comercio que profundizará nuestra esclavitud del imperialismo.
Tenemos ante nosotros luchas de la máxima importancia para:
- Desconocer la saqueadora Deuda Externa.
- Expropiar Barrik, Antamina, Yanacocha, Telefónica y todas las transnacionales.
- Romper con el FMI, el Banco Mundial y el BID.
- Impedir toda privatización y concesión de puertos, aeropuertos, yacimientos, etc.
- Re-nacionalizar sin pago todas las empresas privatizadas, bajo control de los trabajadores.
Y para organizarnos eficazmente y entrar al combate con reales posibilidades de victoria, es imprescindible:
- Desburocratizar la CGTP y la FDTC, haciendo de las asambleas de base la verdadera fuente de la conducción de las luchas y derrotando así la manipulación de conocidos dirigentes oportunistas. Unir al proletariado en una sola Central Clasista de Masas.
- Impulsar Asambleas Populares en provincias y regiones, garantizando nuestra seguridad con Columnas de Autodefensa. Impulsar Tribunales Populares para empezar a hacer justicia frente a la explotación y la represión de la clase dominante. Convocar a una Asamblea Popular Nacional que reúna a todas las organizaciones de los oprimidos, y convertirla en un órgano de poder enfrentado al poder burgués.
- Exigir a la dirección de la CGTP que convoque a una inmediata Huelga General Indefinida, para acabar con el poder del Gobierno, del Congreso y del Poder Judicial, y lograr establecer un Gobierno Obrero, Campesino y Popular que represente a todos los explotados.
- Construir un nuevo partido proletario, un partido obrero revolucionario, que sea capaz de dirigir a los trabajadores a la conquista del poder y que luche por la forja de una Internacional obrera revolucionaria.
- Enfrentar a todos los imperialismos y a sus burguesías títeres, luchando por una Federación de Repúblicas Socialistas de América Latina.
¡Fuera el gobierno toledista y fuera su gobierno regional vasallo!
¡Asamblea Popular Nacional, obrera, campesina, estudiantil y de todos los oprimidos,
y no una Constituyente para salvar al régimen enemigo!
¡Huelga General Indefinida, ahora!
¡Construir un partido revolucionario de las masas trabajadoras!
¡Gobierno Obrero, Campesino y Popular!
Cusco, Marzo 15 / 2005
LUCHA MARXISTA
Por el camino de Lenin y Trotsky
PROGRAMA REVOLUCIONARIO DE ACCION
¡CONSTRUIR EL PODER DE TODOS LOS TRABAJADORES
PARA DERRIBAR AL GOBIERNO, AL CONGRESO
Y AL PODER JUDICIAL!
¡POR UNA ASAMBLEA POPULAR NACIONAL
Y UN GOBIERNO OBRERO, CAMPESINO Y POPULAR!
PROGRAMA REVOLUCIONARIO DE ACCIÓN
1. Para que el imperialismo no siga sangrando permanentemente a nuestro pueblo con miles de millones de dólares que pagan los explotados con su trabajo cotidiano: Desconocimiento de la deuda externa.
2. Para quebrar la sumisión ante imperialismo y ante sus lacayos burgueses: Ruptura con el FMI, el Banco Mundial, el BID y la OMC. Ni ALCA, ni Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, ni bloques económicos de las burguesías sudamericanas (CAN, Mercosur).
3. Para impedir que el imperialismo continúe saqueando el país y expoliando a los trabajadores: Expropiación de las empresas imperialistas.
4. Para detener el aumento del desempleo y el encarecimiento de los servicios públicos: Alto a las privatizaciones y concesiones. Re-estatizacion sin pago, y bajo control de los trabajadores, de las empresas privatizadas.
5. Para establecer la base de una economía en beneficio de la clase obrera y el pueblo: Estatización sin pago, y bajo control de los trabajadores, de la banca y la gran empresa. Control obrero sobre la producción de todas las empresas.
6. Para que la clase dominante no amase gigantescas fortunas traficando internacionalmente con lo producido por la masa trabajadora: Estatización del comercio exterior.
7. Para acabar con el empobrecimiento generalizado y la miseria: Salario mínimo que cubra la canasta familiar: S/. 1.900. Aumento general y proporcional de sueldos y pensiones menores de S/. 2.500.
8. Para terminar con la demagogia de los politiqueros sobre la supuesta creación de puestos de trabajo: Plan general de obras publicas para un pleno empleo de calidad.
9. Para conquistar y reconquistar derechos fundamentales de los trabajadores: Completa estabilidad laboral. Negociación colectiva. Nombramiento de los contratados y reposición de los despedidos. Eliminación de los services. Jubilación a los 55 años. Vigencia de todos los derechos sindicales.
10. Para mejorar las condiciones de salud y cultura del pueblo: Seguro Social completo y universal. Eliminación de las AFP. Salud y Educación completamente públicas, gratuitas y de calidad, bajo control de las organizaciones populares. 20% del presupuesto nacional para Salud y 20% para Educación. Gobierno triestamental con mayoria estudiantil en las universidades.
11. Para empezar a solucionar el dramático problema de vivienda: Plan masivo de construcción y acceso automático a la vivienda, amortizada según las reales posibilidades del pueblo.
12. Para garantizar un acceso masivo a la movilidad: Petróleo y combustible a precios populares. Transporte urbano estatal con tarifas mínimas y medio pasaje juvenil hasta los 25 años.
13. Para mejorar en general nuestras condiciones de vida: Tarifas mínimas en electricidad, agua, teléfono y todos los servicios públicos, bajo control obrero y popular.
14. Para soldar la alianza de la clase obrera con el campesinado en el movimiento popular: Defensa irrestricta de los cultivos de hoja de coca. Financiamiento sin usura y asistencia técnica gratuita para el campesino. Colectivización de la gran propiedad rural.
15. Para que el Estado burgués no sobrelleve su crisis a costa del nivel de vida de las masas: Ningún nuevo impuesto contra el pueblo. Exoneración de impuestos y condonación de deudas para los trabajadores, el microcomercio y la microproducción.
16. Para restituir sus derechos a los pueblos de las Regiones: Descentralización real, con canon y soberanía económica de acuerdo a las necesidades de la población, todo bajo la conducción de las organizaciones populares.
17. Para terminar con el parasitismo antidemocrático de la oficialidad militar burguesa: Eliminación del presupuesto de las FFAA y Fuerzas Policiales represivas. Fin de los millonarios despilfarros en armamento.
18. Para terminar con el parasitismo antidemocrático del clero: Eliminación de los privilegios económicos de la Iglesia Católica y de su jerarquía. Expropiación de sus propiedades para usufructo popular.
19. Para acabar con la burocracia sindical conciliadora y traidora, y contar con dirigentes que luchen consecuentemente por los grandes objetivos de todos los trabajadores: Desburocratizar la CGTP. Romper con la servidumbre del Acuerdo Nacional y levantar una nueva dirección sindical clasista revolucionaria. Organizar una única Central sindical de masas.
20. Para unir a los explotados en organismos verdaderamente representativos que se vayan convirtiendo en el nuevo poder proletario: Impulsar Asambleas Populares, con delegados elegidos y revocables en cualquier momento por las bases. Centralizar las Asambleas en una Asamblea Popular Nacional para asumir el poder, derribar la seudodemocracia burguesa e imponer el Estado y la democracia de los trabajadores.
21. Para defender las movilizaciones combativas de los oprimidos de la represión del Estado burgués: Organizar las columnas de Autodefensa de Masas, que luego se conviertan en Milicias Obreras y Campesinas. Exigir la libertad incondicional para todos los detenidos y presos políticos.
22. Para que el pueblo se administre justicia a sí mismo, e impida la impunidad que persiste en la represión y en todos los delitos y crímenes de la burguesía: Crear Tribunales Populares realmente representativos, con miembros elegidos y revocables en las Asambleas Populares.
23. Para establecer un gobierno que nos represente verdaderamente a los trabajadores, que expropie a los imperialismos, a las burguesías extranjeras y a la burguesía peruana, encabezando un Estado de los Trabajadores: Fuera el Gobierno, el Congreso y el Poder Judicial. Huelga General Indefinida. Luchar por un Gobierno Obrero, Campesino y Popular.
24. Para generar una nueva dirección política de los trabajadores; para deslindar con el oportunismo de las organizaciones reformistas, que atan a las masas a los intereses de cualquier sector de la burguesía mediante su política de conciliación de clases en “frentes populares, progresistas y de izquierda"; y para asegurar el triunfo histórico de los trabajadores sobre la clase dominante, en éste y en todos los países: Construir un partido obrero revolucionario, leninista - trotskista, que sea sección de una Internacional obrera revolucionaria - partido mundial de la revolución socialista.
25. Para derrotar a todos los imperialismos, enemigos fundamentales de la Humanidad: Fuera tropas imperialistas de Irak, de Medio Oriente, de Afganistán, de Bosnia, de Kosovo, de Costa de Marfil, de Haití, y de todos los países semicoloniales. Combatir a la ONU, cónclave de los amos imperialistas. Derecho de autodeterminación nacional para los pueblos oprimidos y colonizados. Destrucción del Estado Sionista de Israel y creación de una Palestina democrática y socialista. Por una Federación de Repúblicas Socialistas de América Latina. Por la Revolución Socialista Mundial.
Octubre 2004
LUCHA MARXISTA
Por el camino de Lenin y Trotsky
NUESTRA TAREA: DERRIBAR EL CAPITALISMO
NUESTRO OBJETIVO: EL SOCIALISMO
NUESTRA ESTRATEGIA: LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL









